La Universidad Nacional de Villa María (UNVM) incorporó recientemente un liofilizador modelo AL-30M, marca TUKSON, un equipamiento estratégico que permitirá avanzar en el desarrollo de leche de burra en polvo, abriendo nuevas posibilidades para la investigación, la transferencia tecnológica y la vinculación con el sector productivo.

El equipamiento fue adquirido mediante un convenio público-privado en el marco del FONARSEC, celebrado entre la UNVM y la empresa Card Solutions S.A.S., y asignado al Instituto Académico Pedagógico de Ciencias Básicas y Aplicadas. La incorporación de esta tecnología representa un paso clave para el fortalecimiento de las capacidades científico-tecnológicas de la Universidad y su proyección hacia desarrollos con impacto regional y nacional.

La liofilización es un proceso que permite obtener leche en polvo manteniendo sus propiedades nutricionales, a la vez que posibilita una conservación prolongada sin necesidad de refrigeración, reduciendo de manera significativa los costos logísticos y de almacenamiento. Esta característica resulta central para facilitar la comercialización y la expansión hacia mercados internacionales, donde la estabilidad del producto es un requisito fundamental.

Además, esta tecnología también permite optimizar el aprovechamiento de diversos subproductos, transformándolos en ingredientes funcionales de alto valor agregado destinados a las industrias alimentaria, farmacéutica y de suplementos nutricionales. De este modo, el proceso no solo aumenta la variedad de productos posibles, sino que también genera nuevas fuentes de ingresos y contribuye a la sostenibilidad del sistema productivo, mediante la valorización integral de una misma materia prima.

Desde la UNVM destacaron que la incorporación del liofilizador se circunscribe en una política institucional orientada a promover la innovación, la transferencia de conocimiento y la articulación con el sector privado, fortaleciendo el rol de la universidad pública como actor clave en el desarrollo científico-tecnológico. En ese sentido, es importante destacar que en la planta, además de la producción, docentes investigadores del Instituto Multidisciplinario de Investigación y Transferencia Agroalimentaria y Biotecnológica (IMITAB – Conicet) llevan adelante tareas de investigación.

Resulta relevante también mencionar que el espacio cuenta con otras tecnologías incorporadas previamente gracias a la Universidad Nacional de Río Cuarto (UNRC) que donó distintos elementos que fueron en el marco del programa Ciencia y Tecnología contra el Hambre del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Nación. Esta articulación fue gestionada a través del doctor Luis Losinno, integrante del proyecto, y permitió sumar infraestructura clave para el procesamiento y control de calidad.

Entre esos equipos cedidos se enumeran heladeras de distintas capacidades y marcas, una máquina envasadora para botellas de un litro, una pasteurizadora de leche tipo batch de 100 litros, un intercambiador de calor, dos equipos esterilizadores UV, un detector de índice refractivo marca y un peachímetro de mesa multiparamétrico, todos ya instalados en la Planta Industrial de Alimentos «Ingeniero Carlos Berra».

En este marco, desde el equipo de trabajo agradecieron especialmente a Card Solutions S.A.S. por la confianza depositada en la UNVM, así como a las y los consejeros del Instituto de Básicas, cuyo acompañamiento y compromiso hicieron posible la concreción de este convenio de articulación público-privada, considerado estratégico para el desarrollo de nuevas líneas de investigación y producción.

«Con esta incorporación, seguiremos avanzado en generar conocimiento aplicado que sea capaz de aportar soluciones innovadoras y sustentables a los desafíos productivos actuales y fortaleciendo a su vez el vínculo entre ciencia, universidad y territorio», destacó el secretario de Vinculación de Básicas, Emiliano Badín.

En la mañana de este jueves 12 de marzo el Consejo Directivo del Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas de la UNVM aprobó, a solicitud de la decana Carolina Morgante, la incorporación del doctor Emiliano Badín como titular de la Secretaría de Vinculación. El cargo había sido ocupado hasta 2024 por el ingeniero Carlos Berra y desde su fallecimiento no se había designado un nuevo responsable.

¿Quién es Emiliano Badín?

Emiliano nació y vivió en la ciudad de Leones hasta que terminó el secundario, momento en el cual decidió ir en búsqueda de su título universitario. Con ese objetivo en claro, y un marcado interés por el área de los alimentos, Badín se radicó en Villa María viviendo los primeros años en las residencias de la organización «Cáritas», que le brindó una gran oportunidad para comenzar su camino universitario y a partir de lo cual pudo ingresar a la carrera Ingeniería en Tecnología de Alimentos de la propia UNVM.

Durante sus estudios demostró gran capacidad en lo que respecta a la investigación científica y la docencia universitaria, permitiéndole participar de distintos proyectos. Al obtener la titulación de grado Badin comenzó a trabajar en el asesoramiento de pequeñas producciones de alimentos, mientras daba sus primeros pasos en una industria láctea local. A su vez, con un marcado perfil académico comenzó a participar como docente adscripto en distintos espacios curriculares. En simultáneo a esto también dictó clases como docente titular en el nivel medio.

Durante esa etapa, entre docencia, asesoramiento y en una búsqueda permanente de innovación en el área de los alimentos, postuló y accedió a una beca de Conicet para realizar su doctorado en Ciencias de la Ingeniería de la Universidad Nacional de Córdoba, con lugar de trabajo en el Instituto Multidisciplinario de Investigación y Transferencia Agroalimentaria y Biotecnológica (IMITAB) y bajo la dirección del doctor Alejandro Lespinard.

Una vez alcanzado este título de posgrado Emiliano eligió seguir formándose y, gracias a los aportes científicos hechos durante su doctorado, pudo acceder a otra beca del mismo organismo de ciencia y técnica nacional para realizar un posdoctorado, también enfocado en la búsqueda de nuevas estrategias de conservación de alimentos y tecnologías emergentes. A pesar de todo esto, y a raíz de la crisis presupuestaria y salarial que atraviesa el sistema, Badín se vio en la necesidad de optar por otras alternativas laborales y profesionales y fue así que sin interrumpir su labor docente en la UNVM como profesor Adjunto, transitó un recorrido laboral por una empresa local, realizando ventas y asesoramiento técnico a industrias del sector lácteo.

En lo que respecta a docencia, como se ha mencionado, el doctor en Ingeniería es profesor Adjunto del Instituto de Básicas y actualmente imparte clases materias de la Tecnicatura Universitaria en Bromatología y la Ingeniería en Alimentos.

La decana, Carolina Morgante, junto a su equipo de gestión completo

El proyecto ‘Detección temprana de los signos de estrés calórico en vacas lecheras mediante tecnologías de precisión’, dirigido por Georgina Frossasco, fue seleccionado en la Convocatoria PEIDI 2025 de la Universidad Nacional de Villa María por su fuerte impronta de vinculación y su aporte concreto al sector productivo.

La iniciativa tiene como organización adoptante al INTA EEA Rafaela y articula acciones además con la empresa Villa Nueva SA, generando un esquema de trabajo conjunto entre universidad, sistema científico-tecnológico y sector privado, con el objetivo de abordar una problemática clave en el sector lechero: el impacto del estrés térmico en vacas de alta producción.

Anticiparse a la caída en la producción

El estrés calórico es uno de los factores que más incide en la baja del rendimiento, los problemas reproductivos y las alteraciones sanitarias en los tambos. Tradicionalmente, el riesgo se evalúa a partir del Índice de Temperatura y Humedad (ITH), que combina variables ambientales para estimar cuándo el animal entra en estrés. Sin embargo, investigaciones recientes y experiencias a campo muestran que vacas que producen más de 30 o 35 litros diarios pueden comenzar a sufrir efectos antes de alcanzar los valores críticos establecidos por ese índice.

En ese punto es que se enfoca este proyecto: detectar cambios fisiológicos y comportamentales previos al estrés severo, para que el productor pueda actuar antes de que la producción caiga de manera significativa.

Integrar datos para generar alertas

La propuesta se basa en el uso de sensores individuales —que actualmente vienen incorporados en collares o dispositivos portátiles similares— los cuales registran, hora por hora, información sobre tiempo de rumia, tiempo de alimentación, jadeo, actividad y posición del animal.

Estas tecnologías, cada vez más presentes en tambos de mediana escala, suelen utilizarse para detección de celo o identificación temprana de enfermedades, pero según comentan desde el equipo de trabajo, estos dispositivos también generan mucha más información capaz de optimizar al máximo la producción.

En este sentido, el aporte del proyecto radica en integrar esos datos con los registros individuales de producción de leche, junto a indicadores ambientales y otras variables, para desarrollar un sistema de alerta temprana.

«El objetivo es construir un modelo que permita correlacionar variaciones en la rumia, la alimentación y la actividad térmica con posibles caídas en la producción», comenta Frossasco y añade: «De este modo, el productor podría recibir una señal anticipada —basada en sus propios datos— que indique que las vacas están comenzando a sufrir estrés térmico y que, de no mediar intervención, la producción disminuirá en determinado porcentaje».

Más eficiencia y bienestar animal

«En un contexto de ajustada rentabilidad, mejorar la eficiencia productiva es fundamental. Detectar tempranamente el estrés calórico permite implementar medidas de manejo, como ajustes en ventilación, aspersión o cambios en los horarios de alimentación, antes de que el impacto sea mayor», resaltó la directora de la propuesta y sumó: «Además de buscar un beneficio económico, también estamos promoviendo un mayor bienestar animal, ya que un mejor confort térmico no solo favorece la producción de leche, sino que reduce problemas sanitarios y reproductivos y puede contribuir a extender la vida útil de las vacas en el sistema».

Vinculación y trabajo multidisciplinario

La selección en la convocatoria PEIDI, impulsada entre el Instituto de Investigación y el Instituto de Extensión de la UNVM, destaca el carácter aplicado y articulado de la propuesta. El proyecto integra la labor de docentes de Agronomía y Medicina Veterinaria, estudiantes avanzadas que participan como becarias y especialistas vinculados a espacios de posgrado.

La participación del INTA EEA Rafaela como adoptante asegura el anclaje territorial y la transferencia de resultados, mientras que la articulación con Villa Nueva Sociedad Anónima facilita el acceso a la información que suministra la tecnología de sensores utilizada en los establecimientos.

Perfil de la docente:

Georgina Frossasco es Ingeniera Agrónoma por la UNVM, tiene un Máster en Producción Animal e imparte clases en distintos espacios curriculares de la carrera de Agronomía. Ha dirigido trabajos finales de grado e integrado un gran número de proyectos científicos/académicos propios del área. Además, recientemente fue designada como directora de la Especialización en Nutrición y Alimentación de Bovinos, de dictado conjunto entre Básicas y el Instituto de Formación e Investigación en Nutrición Animal (IFINA), y también se desempeña profesionalmente en el INTA.

Durante el proceso de inscripciones para el ciclo lectivo 2026, Medicina Veterinaria y Agronomía se posicionaron como las carreras con mayor cantidad de aspirantes de la Universidad Nacional de Villa María (UNVM), dando cuenta del interés sostenido de la región por formaciones vinculadas al sector agroproductivo y a la salud animal.

En este sentido, Medicina Veterinaria continúa siendo la carrera de grado, y de dictado completo, más masiva en el conjunto de la Universidad, sumando este año poco más de 230 personas matriculadas en el Curso de Ingreso. La propuesta, que se dicta en la sede Villa del Rosario, sostiene una alta demanda y un reconocimiento consolidado en la región, con casi 19 años de trayectoria y una formación orientada a la salud animal, la producción, la salud pública y otras áreas afines, articulando docencia, investigación y extensión.

Por su parte, al inicio de este ciclo lectivo, Agronomía se destacó particularmente ya que por primera vez fue la carrera más elegida en la sede Villa María, acumulando más de 200 aspirantes. Según comentan desde el equipo de gestión, esto refleja el perfil profesional atractivo que ofrece esta propuesta para el entorno productivo de la zona y cómo la UNVM ha logrado captar esa necesidad ofreciendo un proyecto académico de calidad.

En relación con este punto, la decana del Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas, Carolina Morgante, destacó que “estamos empezando a ver los resultados de una decisión política que la Universidad tomó hace exactamente diez años, cuando se impulsó la creación de la carrera de Agronomía completa en la UNVM, entendiendo que se trata de una formación clave para una región con fuerte impronta agroproductiva”.

Cabe rememorar que en marzo de 2016, mediante resolución del Consejo Superior, se aprobó el proyecto que permitió la puesta en marcha de la carrera completa en la UNVM, marcando un antes y un después para la ciudad y la región, ya que meses después iniciaría la primera cohorte de Agronomía completa en el ámbito de la universidad pública.

“En un contexto económico y presupuestario crítico para el sistema universitario, sostener y fortalecer carreras estratégicas como Agronomía y Medicina Veterinaria es una prioridad para nuestra gestión”, subrayó Morgante, y agregó que “la demanda que hoy vemos en las inscripciones confirma que la sociedad reconoce el valor de estas formaciones y la necesidad de contar con profesionales altamente capacitados, aunque ello no condice con la situación presupuestaria actual”.

Según explicó la decana, uno de los mayores desafíos del último tiempo estuvo vinculado al sostenimiento del recurso humano, el mantenimiento y la actualización de equipamiento, así como a la inversión en investigación.

“Es una situación compleja porque, lamentablemente, hemos perdido docentes y nodocentes con formación en temáticas específicas que hacen a la calidad de nuestras carreras. Se trata de personas con una gran trayectoria académica, con titulaciones de posgrado y, en muchos casos, integrantes de proyectos de investigación clave para el sector”, relató. Y añadió: “La actividad educativa exige una actualización permanente y hoy el deterioro salarial empuja a muchos profesionales a tener dos o incluso tres trabajos, lo que dificulta sostener ese proceso de formación continua”.

La decana también se refirió a las implicancias presupuestarias que conlleva el sostenimiento de este tipo de propuestas académicas: “Agronomía, al igual que Medicina Veterinaria, son carreras con una fuerte carga práctica y eso implica una inversión constante. Contamos con un campo experimental de gran extensión, un Hospital Escuela, maquinaria, vehículos para salidas a campo, además de requerir insumos de laboratorio, tratamiento de residuos, mantenimiento del equipamiento y herramientas para el trabajo territorial, entre otros aspectos que forman parte de la dinámica cotidiana de la carrera”.

En ese sentido, Morgante destacó que “toda decisión política cobra sentido cuando esta inversión se completa con aulas llenas de estudiantes. Este año, Agronomía pasó a ser la carrera más elegida de la UNVM en la sede Villa María, mientras que Medicina Veterinaria ocupa desde hace años el primer lugar en el conjunto de la Universidad, lo que incluso derivó en la consolidación de un campus propio”.

“Desde el Instituto realizamos todas las gestiones que están a nuestro alcance para fortalecer las carreras y, al mismo tiempo, los números de inscripción muestran que existe un marcado interés por estudiar. Sin embargo, este proceso se vuelve cada vez más complejo sin una política de Estado que acompañe”, advirtió.

Resulta relevante señalar que la alta elección de Agronomía se inscribe en un escenario nacional atravesado por la escasez de profesionales en el área, una problemática advertida por distintos referentes del sistema universitario y del sector productivo. “En regiones como el centro del país, donde la actividad agropecuaria cumple un rol central, la formación de ingenieras e ingenieros agrónomos es indispensable para acompañar procesos de innovación, sostenibilidad, agregado de valor y cuidado de los recursos naturales”, sostuvo Morgante.

El Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas también dicta las carreras de Ingeniería en Alimentos, Licenciatura en Ambiente y Energías Renovables, Diseño Industrial, Tecnicatura Universitaria en Bromatología y Licenciatura en Óptica y Contactología -que en todos los casos mantuvieron o aumentaron su matrícula en relación a 2025-, además de posgrados orientados a los agroalimentos y a la producción bovina.

“No se puede pensar el desarrollo del país sin profesionales formados para intervenir en sistemas productivos cada vez más complejos. Desde la universidad pública tenemos la responsabilidad de garantizar esa formación, con calidad académica, compromiso social y anclaje territorial”, concluyó la decana.

Desde la Secretaría Académica del Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas de la Universidad Nacional de Villa María (UNVM) informan que se encuentran habilitados los plazos para realizar distintas gestiones. La documentación pertinente para cada caso pueden encontrarla en sus respectivas secciones dentro de ‘Comunidad universitaria’. A su vez, desde este año todos los trámites podrán gestionarse entregando la documentación vía correo electrónico.

  • Adscripciones: para espacios curriculares anuales y del primer cuatrimestre – Hasta el 20 de marzo

– Villa María: academica@icba.unvm.edu.ar

– Villa del Rosario: sedeveterinaria@unvm.edu.ar

– San Francisco: dindustrial@unvm.edu.ar

– Villa María: gribero@unvm.edu.ar

– Villa del Rosario: bibliotecavdr@unvm.edu.ar

– San Francisco: dindustrial@unvm.edu.ar

  • Solicitud de equivalencias: para espacios curriculares anuales y del primer cuatrimestre hasta el 13 de abril y para espacios del segundo cuatrimestre entre el 1 de junio y el 15 de agosto. Consultas a academica@icba.unvm.edu.ar , consignando en el asunto a qué carrera pertenece.

En la última convocatoria a becas doctorales impulsada por el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet), una de las profesionales que quedó en el orden de mérito escogió al Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas de la Universidad Nacional de Villa María como lugar de trabajo.

Se trata de la bióloga Julieta Cettra Zarate, quien desarrollará su proyecto en el ámbito del Instituto Multidisciplinario de Investigación y Transferencia Agroalimentaria y Biotecnológica (IMITAB).

Año tras año, el Conicet impulsa esta convocatoria destinada a profesionales que desean continuar su formación de posgrado inmersos en la investigación. El programa contempla un acompañamiento durante cinco años para que las y los becarios puedan dedicarse de forma plena a la producción científica, en paralelo al cursado del doctorado correspondiente.

Resulta relevante destacar que si bien Julieta fue la única en quedar seleccionada, fueron 5 los aspirantes que aplicaron para  ingresar al IMITAB con diversas líneas temáticas.

Tema de trabajo:

  • «Estrategia inmunomoduladora y antimicrobiana basada en metabolitos de vitamina D: del diseño de sistemas de vehiculización a su validación in vivo en diarrea neonatal bovina». Dirigida por Luciana Paola Bohl y Carina Porporatto.

La Universidad Nacional de Villa María (UNVM) publicó los resultados de la segunda convocatoria de Proyectos Especiales de Investigación, Desarrollo e Innovación (PEIDI), una iniciativa orientada a fortalecer propuestas de investigación e innovación tecnológica que respondan a demandas del territorio y promuevan el desarrollo del entorno social, productivo y cultural.

Impulsada desde los Institutos de Investigación y Extensión, la convocatoria busca acompañar proyectos vinculados a áreas estratégicas como salud, sustentabilidad ambiental y energética, tecnología agroalimentaria, ciudadanía y nuevas tecnologías, entre otras, promoviendo la articulación entre la universidad y organizaciones del medio.

En este marco, desde el Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas fueron aprobados 9 proyectos, todos ellos con financiamiento para su ejecución, lo que representa un crecimiento significativo respecto de la edición anterior y consolida esta herramienta como un dispositivo clave para la vinculación territorial.

Según lo establecido por la Comisión Evaluadora, al momento de la selección se ponderaron especialmente criterios como el grado de vinculación con el medio social, productivo y/o cultural; la interdisciplinariedad y articulación entre proyectos y dispositivos de investigación y extensión de la UNVM; la originalidad, aplicabilidad y nivel de innovación; el impacto socio-productivo-cultural; y la capacidad de dar respuesta a demandas concretas.

Asimismo, se destacó que los proyectos contarán con un plazo de ejecución de 12 meses y que en todos los casos recibirán aportes económicos por parte de organizaciones adoptantes, que acompañarán las distintas etapas de desarrollo y ejecución de las iniciativas.

Listado PEIDI Básicas:

  • «Entre redes y ciencia: fortaleciendo vínculos para la pesca sostenible en el río ctalamochita» | Dirección: Fernanda Biolé | Adoptante: Fundación Río Ctalamchita
  • «Programas de inseminación a tiempo fijo de alta fertilidad sin estradiol en vacas holstein en lactancia: factores hormonales y efectos en la tasa de preñez» | Dirección: Gabriel Bó | Adoptante: Von Franken SAIC
  • «Estudio comparativo de tecnologías extractivas de aceites esenciales de interés biomédico» | Colaborativo IAP Humanas – Dirección Alejandro Ferrari – Equipo responsable Sonia Sodero | Adoptante: Laboratorio Arvensis
  • «Detección temprana de los signos de estrés calórico en vacas lecheras mediante tecnologías de precisión» | Dirección: Georgina Frossasco | Adoptante: INTA EEA Rafaela
  • «Diseño y aplicaciones de materiales biobasados» | Colaborativo IAP Humanas – Dirección Mariana Gatani – Equipo responsable Noelia Pogliano | Adoptante: Ayassa Fombella
  • «Dinámica de las afecciones respiratorias, influencia en el rendimiento e valoración económica, en cerdos desde el destete a la terminación» | Dirección: Alejandro Larriestra | Adoptante: LABVIMA
  • «Desarrollo, formulación y escalamiento de la producción de hamburguesas a base de soja texturizada» | Colaborativo IAP Sociales – Dirección: Alejandro Lespinard | Adoptante: Municipalidad de Idiazabal
  • «Desarrollo de un modelo adaptativo de monitoreo y control de camas de compost ensistemas lecheros, basado en mediciones in situ y parámetros ambientales para toma de decisiones en tiempo real» | Dirección: Juan Monge | Adoptante: La Cenobia SRL
  • «Biocarbones funcionalizados e inmovilizados con bacterias remediadoras de atrazina: su aplicación en suelos agrícolas» | Dirección: Noelia Urseler | Adoptante: BioA SA

UNVM – RR – REC N° 883.2025

Estas fueron las palabras que escogió el egresado de Diseño Industrial Marcelo Barbero, para iniciar el discurso que brindó en el marco de cuadragésima primera Colación de Grado de la Universidad Nacional de Villa María (UNVM), en donde 87 profesionales del Instituto de Básicas recibieron el diploma que acredita su formación en disciplinas vinculadas a la agronomía, veterinaria, ambiente y energías renovables, diseño industrial, óptica y alimentos.

En medio de una velada colmada de emociones, Marcelo, escogió «hablar desde el corazón» como él mismo lo expresó en su intervención, llegando a conmover al público presente. Resulta relevante destacar que esta historia relatada, su historia, refleja una de las tantas que transitan la UNVM y que se ven en tensión en el crítico contexto que atraviesa el sistema universitario.

Aquí el discurso completo:

Buenas noches a las autoridades, al cuerpo docente, al personal nodocente que hace andar esto todos los días, a las familias que hoy desbordan de orgullo y, sobre todo, a ustedes: mis colegas, la promoción 2025 de la Universidad Nacional de Villa María.

Hoy nos llevamos un diploma. Para el mundo, es un papel legal que certifica que somos aptos, que sabemos hacer algo. Pero para nosotros, y estoy seguro de que para la inmensa mayoría de los que estamos acá, este documento es el testimonio tangible de cada batalla ganada, de cada sacrificio familiar y de un futuro que hoy se vuelve nuestra realidad. Les voy a hablar desde el corazón, porque creo que este momento lo merece. Vengo de una realidad donde la universidad no aparecía en el mapa como un destino asegurado. Vengo de un lugar donde a veces los sueños tienen un techo bajito, y donde la prioridad urgente suele ser simplemente llegar a fin de mes.

Para alguien con recursos escasos, como ha sido mi caso, estudiar en la universidad pública es una experiencia que se vive con el cuerpo, no solo con la mente. Estudiar, para nosotros, no fue solo sentarse a leer textos complejos o resolver ecuaciones. Estudiar fue, muchas veces, elegir. Tener que elegir entre sacar las fotocopias del apunte completo o guardar esa plata para la comida del día. Fue aprender a estudiar de apuntes prestados, o fotos con un celular viejo, porque el libro original era un lujo inalcanzable.

Hubo días difíciles. Días en los que el cansancio físico de trabajar para sostenernos y sostener la cursada nos nublaba la vista. Momentos en los que sentíamos que no encajábamos, ese miedo silencioso de ser «el intruso», de pensar que este mundo académico, con sus palabras difíciles y complejas metodologías, no estaba diseñado para gente como uno.

Pero cada vez que superábamos un parcial, cada vez que entendíamos un concepto nuevo, sentíamos algo que el dinero no puede comprar: la dignidad. Sentíamos que estábamos rompiendo una cadena. Que estábamos reescribiendo nuestra propia historia y la de nuestros apellidos. Y sé muy bien que mi historia no es única. Soy parte de un colectivo de luchadores que forjamos este logro.
Mis compañeros y yo provenimos del corazón de la sede del Cres, en San Francisco, cursando a 200 kilómetros del Campus Central dónde juntos construimos allí nuestro propio hogar.

¿Quién nos va a quitar el recuerdo del olorcito a pizza caliente que venía del quiosco a las 9 de la noche? En medio del cansancio, para nosotros, esa pizza una vez por semana era el mejor buffet de todos. ¿Cómo olvidarnos de los almuerzos improvisados en el aula, abriendo el tupper con comida casera sobre el banco, charlando y compartiendo mientras esperábamos que llegara el profe?

Teníamos nuestra propia mística.

Si había que esperar una nota o hacer tiempo entre turnos, la plazoleta a unas cuadras se convertía en nuestra sala de espera bajo el sol. Si faltaba espacio, no importaba: armábamos nuestras propias «mesas de estudio» en los pasillos, juntando bancos afuera del quiosco, robándole minutos al reloj entre clase y clase. Pasamos tantas horas juntos, compartiendo mates, apuntes y vidas, que esa cercanía hizo que dejáramos de ser simples compañeros para volvernos una familia. También nos regaló una relación única con nuestros docentes. Al ser pocos, tuvimos el privilegio de hablar, de debatir mano a mano, de sentir que no solo nos daban cátedra, sino que nos acompañaban en la vida; y hoy muchos de ellos son nuestros amigos.

Así como hoy estoy acá contando mi historia, miro a los costados y veo, no solo graduados; sino cientos de historias de superación que merecen ser contadas. Acá hay compañeros y compañeras que viajaron años «a dedo» o contando las monedas para el interurbano, con frío, con lluvia, saliendo de sus pueblos de madrugada para llegar a la primera clase. Acá hay madres y padres. Gente que venía a cursar después de dejar a sus hijos al cuidado de alguien, con la cabeza dividida entre la clase teórica y la preocupación de qué estaría pasando en casa. Yo los vi estudiar en los pasillos, aprovechando esos 15 minutos libres mientras se calentaban las manos con un mate, porque el tiempo valía oro.

Veo a compañeros que son primera generación de universitarios en sus familias. ¿Saben lo que pesa eso? ¿Saben la emoción que es para un abuelo o una madre ver que, por primera vez, alguien de su familia va a ser «el doctor», “el diseñador», «la ingeniera» o «la contadora»? Esa presión es enorme, pero hoy la transformamos en victoria.
Acá hay gente que recusó materias, no porque no fueran capaces, sino porque la vida se puso difícil, porque hubo que trabajar doble turno, o porque la salud o la economía jugaron una mala pasada. Y sin embargo… acá están. No se rindieron. La resiliencia también es una materia que aprobamos, y quizás sea la más importante de todas.

Pero todo esto fue posible porque esta universidad, la UNVM, nos abrió la puerta de par en par. No nos pidió un apellido ilustre. No nos pidió contactos. Solo nos pidió esfuerzo. Nos pidió constancia. Nos dijo: «Si vos pones la voluntad, yo pongo la oportunidad».

Por eso, este título es la prueba viviente de que el origen no determina el destino cuando existen oportunidades reales, cuando el Estado y la sociedad entienden que la educación es un derecho y no un privilegio de pocos. Colegas, hoy nos convertimos en profesionales. Pero mi deseo profundo para todos nosotros es que nunca dejemos de ser, ante todo, humanos agradecidos.
Que cuando estemos mañana en nuestros consultorios, en las escuelas, en las empresas, en los laboratorios, en los campos o en las fábricas, no nos olvidemos de dónde venimos. Que la soberbia del título no nos nuble la empatía.

No nos olvidemos que la universidad fuimos, somos y seremos todos nosotros los que día a día apasionadamente damos lo mejor.

Tenemos en las manos una herramienta poderosa. Usémosla no solo para progresar individualmente, que está muy bien y nos lo merecemos, sino para tender la mano al que viene atrás.
Hagamos nuestro trabajo con tanta excelencia y con tanta humanidad, que el día de mañana, otro chico o chica que piense que la universidad «no es para ellos» porque no tienen recursos, nos vea a nosotros y diga: «Si ellos pudieron, yo también puedo».

Gracias a la vida por este momento, gracias a la Universidad Nacional de Villa María por ser nuestro puente indestructible, y gracias a ustedes, compañeros, por ser parte de este viaje inolvidable.
¡Salud, disfruten este logro, y muy feliz vida profesional para todos!

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Video completo

En lo que fue la primera jornada de la cuadragésima primera Colación de Grado de la Universidad Nacional de Villa María (UNVM), 87 egresados y egresadas del Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas recibieron el diploma que acredita su formación como profesionales de disciplinas vinculadas a la agronomía, veterinaria, ambiente y energías renovables, diseño industrial, óptica y alimentos. 

El acto fue encabezado por el rector de la UNVM, abogado Luis Negretti y la decana del Instituto Académico Pedagógico de Ciencias Básicas y Aplicadas (IAPCBA), doctora Carolina Morgante.

Además, participaron la vicerrectora, Elizabeth Theiler, la secretaria General, Paula Miozzo; el coordinador de Gabinete, Germán Cassetta; el secretario Académico Javier Díaz Araujo y las secretarias del Instituto, Georgina Etchegaray y Marina Montenegro. También estuvieron presentes coordinadores y coordinadoras de carreras, representantes de colegios profesionales de la Provincia de Córdoba y docentes de las distintas propuestas de grado y posgrado.

Para dar inicio a la ceremonia convocante el graduado Marcelo Barbero protagonizó la lectura de un mensaje que conmovió al público presente.

«Les voy a hablar desde el corazón, porque creo que este momento lo merece. Vengo de una realidad donde la universidad no aparecía en el mapa como un destino asegurado. Vengo de un lugar donde a veces los sueños tienen un techo bajito, y donde la prioridad urgente suele ser simplemente llegar a fin de mes», declaró y sumó: «Acá hay gente que recusó materias, no porque no fueran capaces, sino porque la vida se puso difícil, porque hubo que trabajar doble turno, o porque la salud o la economía jugaron una mala pasada. Y sin embargo… acá están. No se rindieron. La resiliencia también es una materia que aprobamos, y quizás sea la más importante de todas».

Y en el marco del cierre de su intervención reflexionó: «Todo esto fue posible porque esta Universidad, la UNVM, nos abrió la puerta de par en par. No nos pidió un apellido ilustre. No nos pidió contactos. Solo nos pidió esfuerzo. Nos pidió constancia. Nos dijo si vos pones la voluntad, yo pongo la oportunidad«.

Por su parte, la máxima autoridad del Instituto manifestó: «El título que reciben es mucho más que una certificación académica; es una herramienta que les permitirá servir a otros, contribuir al entendimiento mutuo y proponer cambios y soluciones que enaltezcan los valores de justicia y equidad», y añadió: «Cada decisión que tomen, cada desafío que enfrenten, será una ocasión para demostrar que su formación no solo los preparó como profesionales, sino que también forjó en ustedes una sensibilidad y una conciencia profunda sobre el mundo que los rodea».

Para finalizar, Morgante, concluyó: «Queridos graduados y graduadas, nuestra hermosa Argentina necesita de ustedes, de su talento, de su creatividad y de su compromiso, tengo certezas de que sabrán responder a los desafíos que el futuro les presente, entendiendo que cada desafío es una nueva oportunidad».

Reconocimientos:

En la oportunidad, también distinguieron a la graduada de la Licenciatura en Ambiente y Energías Renovables, Paula Mercado, quien obtuvo el mejor promedio de la cohorte con 9,36  y recibió de parte del banco Patagonia la suma de 120 mil pesos en reconocimiento por su mérito.

En tanto, la Delegación de Villa María del Colegio de Ingenieros Agrónomos de la Provincia de Córdoba, el Colegio de Ingenieros Especialistas y el Colegio de Ópticos otorgó exenciones en el pago de matrículas para quienes se destacaron con sus promedios finales.

Listado completo:

Título Nombre
Doctor en Ciencias con mención en Agroalimentos Martín Costa, Amadeo Oscar
Especialista en Nutrición y Alimentación de Bovinos Romero, Gonzalo
Especialista en Nutrición y Alimentación de Bovinos Abate Daga, Maximiliano Nicolás
Especialista en Nutrición y Alimentación de Bovinos Mancilla, Brenda Carolina
Especialista en Nutrición y Alimentación de Bovinos Cardó, Micaela Antonella
Especialista en Nutrición y Alimentación de Bovinos Fertonani, Alessandra
Especialista en Nutrición y Alimentación de Bovinos Caviglia, Alejandro César
Especialista en Nutrición y Alimentación de Bovinos Lopez, Federico
Especialista en Nutrición y Alimentación de Bovinos Mattalia, Gustavo Felipe
Especialista en Nutrición y Alimentación de Bovinos Gorgerino, Mauro Rosalino
Especialista en Nutrición y Alimentación de Bovinos Ehrman Diaz, Sara María
Especialista en Nutrición y Alimentación de Bovinos Tuninetti, Julieta Estela
Especialista en Nutrición y Alimentación de Bovinos Sala, Ignacio
Especialista en Nutrición y Alimentación de Bovinos Fierro Aguilar, Roberto David
Especialista en Nutrición y Alimentación de Bovinos Bussi, Leonardo Ariel
Especialista en Nutrición y Alimentación de Bovinos Querubin Yepes, John Sebastian
Especialista en Nutrición y Alimentación de Bovinos Gramaglia, Alexis
Especialista en Nutrición y Alimentación de Bovinos Gorno, Maite
Especialista en Nutrición y Alimentación de Bovinos Crovetto Hickmann, Claudio Alejandro
Especialista en Nutrición y Alimentación de Bovinos Gili, María Gimena
Especialista en Nutrición y Alimentación de Bovinos Galeano Aquino, Facundo Martín
Licenciado en Ambiente y Energías Renovables Formia, José Gabriel
Licenciado en Ambiente y Energías Renovables Morra, Valentín
Licenciado en Ambiente y Energías Renovables Amaya, Alexis Ariel
Licenciada en Ambiente y Energías Renovables Giosué, Greta
Licenciada en Ambiente y Energías Renovables Mercado, María Paula
Licenciada en Óptica y Contactología Trucco, Jésica Vanina
Licenciada en Óptica y Contactología Bernardi, Natalia Carina
Licenciada en Óptica y Contactología Toloza, Candela Lucía
Licenciada en Óptica y Contactología Canteros, María Belén
Licenciada en Óptica y Contactología Comelli, Marisa
Licenciada en Óptica y Contactología Vargas Leiva, Noelia de los Ángeles
Licenciada en Óptica y Contactología Pastor, María Belén
Licenciada en Óptica y Contactología Sarmiento, Ledi Sol
Licenciada en Óptica y Contactología Insaurralde, Griselda Silvana
Licenciada en Óptica y Contactología Nuñez, Gabriela Leonor
Licenciada en Óptica y Contactología Boldini, Silvina Verónica
Licenciada en Óptica y Contactología Duarte Maack, Rocío Belen
Licenciado en Óptica y Contactología Barjacoba, Jorge Iván
Licenciado en Óptica y Contactología Brol, Florencia Abigail
Licenciada en Óptica y Contactología Fosch, María Fernanda
Licenciado en Óptica y Contactología Cuellar, Roberto Miguel
Médico Veterinario Segura, Ramiro
Médica Veterinaria Pavon, Virginia de los Angeles
Médico Veterinario Olmos, José Ignacio
Médico Veterinario Estevez, José Manuel
Médica Veterinaria Freijo, Gisela María Rosa
Médica Veterinaria Panero, Lisette Salomé
Médica Veterinaria Torrecillas Juncos, Micaela Ayelen
Médica Veterinaria Esperanza, Victoria
Médica Veterinaria Oyola Bottino, Rocío Belén
Médica Veterinaria Villalba, María Jimena
Médico Veterinario Martin, Manuel Elias
Médica Veterinaria Molina, Ayelén Sofía
Médica Veterinaria Juarez, Marianela Casandra
Médica Veterinaria Chávez, Laura Estefanía
Médica Veterinaria Valles, Ana Laura
Médica Veterinaria Capello, Daniela Victoria
Médico Veterinario Garcia, Valentín
Médico Veterinario Figueroa, Conrado Manuel
Médica Veterinaria Caino, Mariela Lidia Inés
Médica Veterinaria Quetglas, Natalia Eugenia
Médico Veterinario Amaranto, Lautaro
Médica Veterinaria Castañón, Lourdes Natalia
Ingeniero en Alimentos Toettli, Julián
Ingeniera en Alimentos Ruiz, Marilina Yaci
Ingeniera en Alimentos Ceaglio, Shirley Nadir
Ingeniera en Alimentos Molina, Noemí Inés
Ingeniero en Alimentos Massafra, Pedro Miguel
Ingeniero en Alimentos Lauría, Facundo
Ingeniero en Alimentos Genaro, Luciano Daniel
Ingeniero Agrónomo Lorenzatti Merani, Juan Pablo
Ingeniero Agrónomo Cavalieri, Eder Armando
Ingeniero Agrónomo Girotto, Valentino
Ingeniera Agrónoma Alvarez, Maricruz
Ingeniero Agrónomo Ponce, Matías Ezequiel
Ingeniero Agrónomo Perez, Andrés Marcelo
Ingeniero Agrónomo Morre, Lucas Gabriel
Ingeniero Agrónomo Le Roux, Imanol Nicolas
Diseñador Industrial Galetto, Lucas
Diseñador Industrial Morandi, Valentino
Diseñadora Industrial Barengo, Constanza
Diseñador Industrial Barbero, Marcelo Roberto
Diseñadora Industrial Caffarena, Martina
Diseñador Industrial Rosa, Gonzalo Emanuel
Diseñador Industrial Giordano, Juan Pablo
Diseñadora Industrial Contreras Alessio, Julieta
El documento definitivo fue aprobado por el Consejo Superior de la UNVM.

Tras ser aprobado por el Consejo Superior de la Universidad Nacional de Villa María (UNVM), se pone a disposición de la comunidad universitaria el Calendario Académico para el año lectivo 2026.

Cabe destacar que este documento establece las recomendaciones mínimas para coordinar la actividad de enseñanza y aprendizaje de las distintas dependencias académico – administrativas, con el objetivo de asegurar un adecuado funcionamiento en el dictado de cursos y carreras.

Consulte la resolución aquí>> RES.CS2025-424