En el programa radial del IAP de Ciencias Básicas y Aplicadas, el ingeniero agrónomo y magíster en Meteorología graduado de la UNVM llevó tranquilidad sobre los alcances del fenómeno climático en la provincia, explicó sus causas globales y brindó recomendaciones clave para los productores locales.

El fenómeno climático «El Niño» —y su variante de gran magnitud popularizada en los medios como «Súper niño»— volvió a posicionarse en el centro de la agenda pública. Ante la circulación de discursos contrapuestos, el ingeniero agrónomo graduado de la Universidad Nacional de Villa María (UNVM) y magíster en Meteorología, Fernando Primo Forgioni, brindó claridad sobre los alcances reales de este evento durante su participación en el programa radial Básicas en Red.

Durante la entrevista, el especialista fue contundente al analizar el escenario regional: «No hay motivos de alarma para la provincia de Córdoba». Si bien aclaró que se trata de un evento de características excepcionales a escala global, Forgioni que cursa su doctorado en Meteorología remarcó que su impacto directo en nuestra provincia no suele ser tan marcado.

Según detalló el experto, las mayores preocupaciones por tormentas severas, excesos hídricos e inundaciones se concentran principalmente en la zona del Litoral argentino, comprendiendo las provincias de Santa Fe, Entre Ríos y Corrientes, y el sur de Brasil, donde la dinámica atmosférica responde con mayor intensidad a esta anomalía.

¿Cómo se origina este fenómeno?

Para comprender la naturaleza de «El Niño», Forgioni explicó que se trata de un proceso natural provocado por el debilitamiento de los vientos alisios en el Pacífico ecuatorial. Esta alteración genera un calentamiento de la cuenca oceánica que, para calificar formalmente dentro de la categoría del fenómeno, debe persistir por más de tres meses.

Respecto a las perspectivas para la temporada primavera/verano en el territorio cordobés, el meteorólogo anticipó que no se prevé un verano extremadamente lluvioso, sino que las precipitaciones deberían mantenerse dentro de los valores normales para la época estival, disipándose el fenómeno entre marzo y abril.

Cautela y planificación para el sector productivo

Uno de los ejes principales de la charla estuvo orientado a la toma de decisiones en el sector agropecuario. Frente a la sobreinformación y las presiones comerciales vinculadas a la venta de insumos, el graduado de la UNVM aconsejó actuar con prudencia.

«Hay que ser cautelosos con las fechas de siembra y no dejarse llevar por el marketing del sector», advirtió Forgioni. En esta línea, recomendó realizar un seguimiento de los pronósticos emitidos por organismos oficiales y, ante la duda, consultar siempre con profesionales especializados antes de definir estrategias en el campo.

El calentamiento global como escenario de fondo

Por último, el especialista abordó la interacción entre estos fenómenos oceánicos y el cambio climático global. Al respecto, explicó que el incremento constante de la temperatura de los océanos aporta una mayor cantidad de energía a la atmósfera, lo que genera condiciones propicias para que los eventos meteorológicos extremos se manifiesten con una frecuencia e intensidad cada vez mayores.

«Sin dudas que la crisis climática a la que asistimos hacen que estos fenómenos se intensifiquen, por eso más allá de que nuestra zona no corre grandes riesgo considero acertadas las medidas preventivas que se han tomado desde los municipios para sumar protecciones a la población. La situación climática requiere atención urgente».