Con la incorporación de instalaciones equipadas y animales para prácticas formativas, la carrera avanza en su consolidación dentro del Campus universitario en Villa del Rosario. En un contexto crítico para el sistema de educación superior, el nuevo espacio es fruto de la planificación estratégica público-privada y de la colaboración de la propia comunidad académica.

La carrera de Medicina Veterinaria del Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas de la Universidad Nacional de Villa María (UNVM) sumó una obra clave para la formación de sus estudiantes: la finalización e inauguración de los corrales para grandes animales, ubicados en el propio campus universitario de la sede Villa del Rosario.

Este logro marca un hito histórico para la institución, ya que permite ubicar dentro del predio de más de 7 hectáreas las actividades prácticas con especies de gran porte, optimizando los trayectos académicos y fortaleciendo el sentido de pertenencia de la comunidad estudiantil.

«Estamos más que felices porque este circuito es prácticamente un aula a cielo abierto, con animales a disposición y un recorrido pensado para fortalecer las instancias académicas y de investigación» resaltó la decana Carolina Morgante y sumó: «No quiero dejar de destacar que nada hubiese sido posible sin el trabajo realizado por los propios estudiantes, docentes, nodocentes y egresados que colaboraron con la instalación de postes, alambrado, arreo de animales y tantas otras tareas desde el primer día. Además, agradecer también a las empresas que donaron los animales, los bebederos, alambrado y alimento balanceado para las distintas especies».

Durante el acto inaugural el rector Luis Negretti destacó: «Este día va a quedar en la historia de la UNVM como el día en el que Veterinaria inauguró su propio espacio de prácticas con grandes animales. Estamos muy agradecidos con toda la comunidad por su profundo sentido de pertenencia y compromiso por hacer que la carrera siga creciendo».

Equipamiento e infraestructura estratégica

El nuevo espacio alberga dos vaquillonas, seis ovejas, cuatro caballos, un carnero y un burro. En cuanto a las especificaciones técnicas, las instalaciones incorporan una manga de manejo, bebederos con sistema de recarga automática y conexión de agua en altura, garantizando condiciones óptimas de bienestar animal, bioseguridad e higiene en el trabajo de campo.

Al respecto, el director del Hospital Escuela de Medicina Veterinaria, Rubén Francone, remarcó la significación técnica de la obra: «Este espacio cumple con funcionalidad, bioseguridad y disposición académica. Para nuestros estudiantes, estas instalaciones representan una oportunidad de formación óptima».

Trabajo en comunidad y articulación público-privada

La concreción de estos corrales es el resultado de una planificación estratégica que articuló esfuerzos entre el sector público y el privado, demostrando el compromiso de la universidad y su entorno con la calidad educativa regional. En este sentido, el secretario de Vinculación de Básicas, Emiliano Badin, hizo hincapié en el esfuerzo colectivo: «En un contexto complejo para el sistema universitario, logramos poner en funcionamiento un espacio que fue posible fundamentalmente por el trabajo en comunidad y la predisposición de distintos actores del sector público y privado que entendieron que invertir en educación es generar impacto positivo en la ciudad y la región».