En el marco de la última convocatoria del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet), el docente de la Licenciatura en Óptica y Contactología de la Universidad Nacional de Villa María (UNVM), Franco Antonio Manzanelli, fue seleccionado como becario posdoctoral para continuar fortaleciendo su trayectoria en investigación científica.

Manzanelli se doctoró en ciencias químicas con una investigación orientada a tratamientos alternativos para afecciones oculares, es también licenciado en Óptica Oftálmica por la UNVM y actualmente se desempeña como docente del Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas. A partir de ahora comenzará otro trayecto formativo posdoctoral en el Centro de Investigación y Transferencia Villa María (CIT-Conicet).

Su proyecto de investigación se titula ‘Modulación espectral de la luz LED mediante filtros de absorción selectiva como estrategia de fotoprotección retinal: abordaje traslacional desde modelos experimentales hacia la evaluación clínica preliminar’ y será dirigido por la doctora María Ana Contín (CIQUIBIC-UNC-Conicet), con la codirección de la doctora Ruth Fernández, del CIT Villa María.

La propuesta en cuestión busca generar evidencia científica sobre estrategias de fotoprotección frente a la exposición a la luz LED, mediante el uso de filtros de absorción selectiva que permitan proteger la retina. El trabajo integrará estudios experimentales y evaluaciones clínicas preliminares con potencial aplicación en el campo de la salud visual.

La obtención de esta beca posdoctoral representa un nuevo reconocimiento a la calidad de la formación de recursos humanos que impulsa la UNVM y, particularmente, al trabajo sostenido que desarrollan los equipos docentes del Instituto de Básicas en materia de investigación, desarrollo e innovación.

La profesora de Medicina Veterinaria e investigadora del Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas de la Universidad Nacional de Villa María (UNVM), Carina Porporatto, fue promovida a la categoría de Investigadora Principal del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet), uno de los niveles más altos dentro de la Carrera del Investigador Científico y Tecnológico (CIC).

Actualmente, Porporatto se desempeña además como directora, por concurso, del Instituto Multidisciplinario de Investigación y Transferencia Agroalimentaria y Biotecnológica (IMITAB), unidad ejecutora de doble dependencia entre la UNVM y el Conicet, donde desarrolla su actividad científica junto a equipos de investigación dedicados a la generación de conocimiento y la transferencia tecnológica.

La promoción fue oficializada mediante una resolución del organismo nacional y representa un reconocimiento a su trayectoria científica, producción académica, formación de recursos humanos y aporte sostenido al desarrollo de la investigación.

A este importante logro se suma la adjudicación de un Proyecto de Investigación Plurianual (PIP) correspondiente al período 2025-2027. La propuesta, titulada ‘Modulación de la inmunidad innata mamaria bovina con nanopartículas de quitosano y productos de la microbiota’, fue seleccionada para recibir financiamiento del Conicet, consolidando la continuidad y proyección de la línea de investigación que dirige la doctora en ciencias químicas.

El proyecto en cuestión está orientado al desarrollo de nuevas estrategias para fortalecer las defensas naturales de la glándula mamaria bovina y contribuir a la prevención de la mastitis, una de las enfermedades de mayor impacto sanitario y económico para la producción lechera. A través del estudio de nanopartículas de quitosano y compuestos derivados de la microbiota, el equipo busca generar alternativas innovadoras que permitan mejorar la salud animal, reducir el uso de antibióticos y así construir sistemas productivos más sostenibles.

En ese sentido, estos dos reconocimientos consolidan su trayectoria dentro del Conicet y ponen en valor el trabajo de investigación que se desarrolla desde la UNVM y el IMITAB.

«Este logro marca un antes y un después en la historia de la investigación en la UNVM porque Carina se convirtió en la primera investigadora local en acceder a esta categoría dentro del Conicet. Nos llena de alegría porque es un paso más en la consolidación de tantos años de esfuerzo haciendo ciencia en condiciones muy diferentes a las que tienen las universidades más grandes», resaltó la decana de Básicas Carolina Morgante y sumó: «No podemos dejar pasar que la critica realidad que atraviesa el sistema científico nacional, y cada una de las personas que lo integran, hacen que la carrera en la investigación parezca un proyecto cada vez mas lejano. Por eso lo celebramos con la esperanza de que esa realidad pronto pueda cambiar».

Carrera científica del Conicet

La Carrera del Investigador Científico y Tecnológico (CIC) del Conicet constituye el principal sistema de desarrollo de la investigación científica en el país. El ingreso se produce una vez finalizada la formación doctoral y posdoctoral, tras una evaluación que contempla la producción científica y tecnológica, la formación de recursos humanos, la docencia, la participación en proyectos y otros antecedentes académicos.

Quienes integran la carrera pueden promocionar sucesivamente a las categorías de Investigador Asistente, Adjunto, Independiente, Principal y Superior, esta última la máxima jerarquía dentro del escalafón del organismo. En este caso, el ascenso a Investigadora Principal representa un reconocimiento a una trayectoria consolidada y a la excelencia sostenida en investigación, formación y transferencia de conocimientos.

La docente e investigadora Fernanda Biolé lidera un proyecto que combina ciencia, territorio y participación comunitaria para generar información clave sobre los peces, la calidad del agua y el uso sostenible del río

¿Qué saben los pescadores sobre los peces que habitan el río Ctalamochita? ¿Cómo impactan los cambios ambientales en las especies que forman parte de este ecosistema? ¿Es seguro consumir los peces que se capturan en la región? Estas son algunas de las preguntas que busca responder el proyecto de investigación y extensión ‘Entre redes y ciencia: fortaleciendo vínculos para la pesca sostenible en el río Ctalamochita’, dirigido por la docente e investigadora del Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas de la Universidad Nacional de Villa María (UNVM), doctora Fernanda Biolé.

La propuesta se desarrolla en articulación con la Fundación Río Ctalamochita y forma parte de los Proyectos Especiales de Investigación, Desarrollo e Innovación (PEIDI). Su principal objetivo es fortalecer el vínculo entre la comunidad científica y quienes conocen el río desde la práctica cotidiana: las y los pescadores.

“Buscamos acercarnos a la comunidad de pescadores e integrarlos a todo el proceso. No solo a la investigación, sino también a las acciones vinculadas al cuidado de las especies y del ambiente”, explicó Biolé. La bióloga e investigadora señaló que el trabajo apunta a revalorizar la actividad pesquera en la región y promover prácticas que permitan conservar el recurso a largo plazo. En ese sentido, el concepto de pesca sostenible implica compatibilizar el aprovechamiento de los peces con su conservación, garantizando que las poblaciones puedan seguir reproduciéndose y manteniéndose en el tiempo.

“Para cuidar un recurso primero hay que conocerlo. Necesitamos saber cómo se comportan las especies, dónde se reproducen, cuáles son sus hábitos alimentarios y qué amenazas enfrentan”, agregó.

Del monitoreo ambiental al trabajo con pescadores

El proyecto se apoya en una línea de trabajo que el equipo de investigación desarrolla desde 2021 en distintos sectores de la cuenca media y baja del Ctalamochita. Durante estos años realizaron monitoreos de calidad de agua y relevamientos de peces en localidades como Pampayasta, Villa María, San Marcos Sud, Villa Ascasubi, Almafuerte y Río Tercero.

A partir de esa experiencia surgió la necesidad de incorporar la mirada de quienes habitan y utilizan el río diariamente.

Según destacó Biolé, los pescadores han mostrado una permanente predisposición para colaborar con las investigaciones, aportar información sobre las especies y participar de distintas actividades. “Ellos conocen el río como nadie. Saben dónde están los peces, cuáles son los momentos de mayor actividad y cómo cambia el ambiente. Ese conocimiento es muy valioso y es un gran complemento para nuestro trabajo científico”, sostuvo.

La iniciativa prevé la realización de encuentros, talleres y actividades de intercambio de saberes, además de acciones orientadas a facilitar el acceso a información sobre normativas de pesca y conservación de especies.

Conocer para gestionar

Uno de los aspectos centrales del proyecto está vinculado con la generación de información científica que pueda contribuir a futuras estrategias de gestión y conservación de la cuenca.

Entre otras líneas de trabajo, el equipo estudia el comportamiento de especies emblemáticas como el dorado, cuya presencia en el Ctalamochita genera interés debido a los procesos de recuperación que se vienen observando en los últimos años. Las investigaciones buscan determinar si estas poblaciones logran reproducirse en distintos sectores de la cuenca, cuáles son sus migraciones y cómo interactúan con el ecosistema local.

“Con frecuencia se habla de proteger una especie o de regular una actividad, pero para tomar decisiones es necesario contar con información. Nuestro trabajo apunta justamente a obtener y recopilar esos datos que puedan servir como base para futuras acciones de gestión”, indicó la investigadora.

La calidad del pescado que llega a la mesa

Además de estudiar las poblaciones de peces y la calidad ambiental del río, el proyecto incorpora una dimensión vinculada directamente con la salud de las personas.

En este sentido, el equipo analiza la presencia de distintos contaminantes en el agua y de qué manera estos pueden llegar a los peces, con especial atención en aquellos compuestos que podrían acumularse en los tejidos que luego son consumidos por la población. “Queremos conocer cuál es la calidad del pescado que se consume en esta región. Es un aspecto sobre el que existe muy poca información en la cuenca media-baja del río y que resulta importante tanto para los pescadores como para quienes incorporan estos alimentos a su dieta”, explicó Biolé.

Para ello, además de los análisis de laboratorio, se realizarán encuestas destinadas a conocer los hábitos de consumo de pescado entre pescadores y habitantes de la región. Esta información permitirá estimar con mayor precisión posibles riesgos y generar conocimiento específico para el territorio.

Un trabajo colectivo

La propuesta involucra a docentes, investigadoras, investigadores y estudiantes de distintas carreras del Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas, entre ellas principalmente de la Licenciatura en Ambiente y Energías Renovables, Ingeniería en Alimentos y Agronomía.

A su vez, articula acciones con organismos públicos, municipios, organizaciones sociales y otros grupos de investigación de la Universidad Nacional de Córdoba, la Universidad Nacional de Río Cuarto y la Universidad de Buenos Aires.

En este entramado de trabajo colaborativo, la Fundación Río Ctalamochita cumple un rol clave como organización adoptante del proyecto. Para su presidente, Diego Martín Colussi, la articulación con la UNVM resulta estratégica para generar conocimiento que trascienda el ámbito académico.

«No solo permite sumar capacidades y conocimientos, sino que le aporta al trabajo un fuerte respaldo institucional y científico. Cuando la información se genera bajo metodologías académicas, con protocolos definidos y el acompañamiento de una universidad, los datos adquieren mayor solidez, objetividad y credibilidad», afirmó.

Según explicó, ese respaldo científico es fundamental para que los resultados puedan convertirse en herramientas útiles para orientar políticas públicas y definir acciones de conservación. «Desde la Fundación aportamos el conocimiento del territorio y el vínculo con la comunidad; la Universidad aporta el rigor metodológico y la capacidad de investigación. La combinación de ambos genera un impacto mucho mayor que el trabajo aislado de cada institución», agregó.

Además, Colussi destacó la respuesta obtenida por parte de la comunidad de pescadores y el valor del intercambio de saberes que propone el proyecto. «Estamos convencidos de que no se puede gestionar aquello que no se conoce. Generar información confiable es el primer paso para promover políticas de conservación y un aprovechamiento sostenible del río. También esperamos que este trabajo fortalezca el compromiso de la comunidad con el cuidado del Ctalamochita y que los datos obtenidos se conviertan en una herramienta útil para quienes deban tomar decisiones sobre la gestión y preservación de este recurso», sostuvo.

Para Biolé, el valor principal del proyecto radica en la construcción colectiva del conocimiento. “La propuesta es que los pescadores no sean solamente destinatarios de los resultados, sino que formen parte del proceso. Cuando la comunidad participa en la obtención de la información también se fortalece el compromiso con el cuidado del ambiente y de los recursos que compartimos”, concluyó.

Un total de 31 propuestas de investigación radicadas en el Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas de la Universidad Nacional de Villa María fueron seleccionadas para recibir financiamiento en el marco de la convocatoria 2026–2027 destinada a Proyectos de Investigación para Grupos Consolidados y en Formación.

La iniciativa, impulsada por el Instituto de Investigación de la UNVM, tiene como objetivo fortalecer la investigación aplicada, promover la articulación interdisciplinaria y favorecer la transferencia de conocimientos hacia el entorno socioproductivo.

En esta oportunidad, los proyectos fueron escogidos por abordar problemáticas estratégicas para el desarrollo regional, con fuerte anclaje en el sistema agroalimentario, el ambiente, la salud y la educación.

En este sentido, se destacan líneas vinculadas a la innovación en alimentos, la mejora de la producción agropecuaria, el aprovechamiento de residuos agroindustriales, el desarrollo de tecnologías sostenibles y la salud animal. A su vez, se incluyen proyectos orientados al abordaje de problemáticas ambientales, al desarrollo de soluciones biotecnológicas y a la mejora de procesos de enseñanza en carreras del Instituto.

La convocatoria contempla tanto equipos consolidados como grupos en formación, lo que permite no solo sostener líneas de investigación ya desarrolladas, sino también promover la incorporación de nuevos equipos y fortalecer la formación de recursos humanos en ciencia y tecnología.

El financiamiento otorgado permitirá avanzar en el desarrollo de investigaciones con impacto territorial, potenciando el vínculo entre la Universidad y los sectores productivos, sociales y ambientales de la región.

Listado completo:

Línea estratégica Tipo Responsable Proyecto Sede
Sistema Agroalimentario PIC Areco Vanessa Andrea Evaluación del potencial antifúngico del aceite esencial de Salimenaea integrifolia y los posibles mecanismos desencadenados sobre el fitopatógeno Botrytis cinerea Villa María
Sistema Agroalimentario PIC Badin Emiliano Emanuel Reducción de sodio y grasa en quesos mozzarella: desarrollo y optimización de estrategias de reformulación y procesamiento Villa María
Sistema Agroalimentario PIC Bohl Luciana Paola Estrategias inmunomoduladoras y antimicrobianas basadas en metabolitos de vitamina D para el control de la diarrea neonatal bovina: estudios in vitro Villa María
Sistema Agroalimentario PIC Breser María Laura Evaluación de la actividad inmunoestimulante y eficacia terapéutica de diferentes formulaciones compuestas por hidrogeles a base de biopolímeros para el tratamiento de infecciones intramamarias en bovinos Villa María
Sistema Agroalimentario PIC Díaz Vergara Ladislao Iván Producción de un análogo vegetal de yogurt funcional a base de maní Villa María
Sistema Agroalimentario PIC Dunger Ricardo Germán y Ergo Verónica Rol del segundo mensajero c-di-GMP en la virulencia de Xanthomonas vesicatoria como base para el desarrollo de estrategias biotecnológicas sostenibles de control de la mancha bacteriana en tomate Villa María
Sistema Agroalimentario PIC Felipe Verónica Estudio de los factores de virulencia implicados en la agresividad de las principales especies de Pectobacterium, responsables del pie negro y podredumbre blanda en papa en Argentina, y de medidas de manejo para su control Villa María
Sistema Agroalimentario PIC Isaac Paula Restauración de la eficacia antibiótica con el uso de agentes anti-biofilm para el tratamiento local de la mastitis bovina por S. aureus Villa María
Sistema Agroalimentario PIC Lanteri Mario Nicolás Estrategias químicas de biorrefinería para el aprovechamiento de material lignocelulósico proveniente de la industria del maní Villa María
Sistema Agroalimentario PIC Pietrani Melina Soledad Caracterización del perfil composicional de la leche y desarrollo de curvas de lactancia en burras nativas de Argentina bajo un sistema de producción comercial Villa del Rosario
Sistema Agroalimentario PIC Porporatto Carina Nanotecnología e inmunidad entrenada en bovinos: una estrategia innovadora y sostenible para prevenir la mastitis Villa María
Sistema Agroalimentario PIC Rodríguez Lucía Nanopartículas de quitosano como moduladores de la polarización de macrófagos: bases para nuevas inmunoterapias en mastitis bovina Villa María
Sistema Agroalimentario PIC Rossi Yanina Estefanía Desarrollo de ingredientes funcionales postbióticos a partir de lactosuero: innovación sostenible para alimentos bioactivos Villa María
Sistema Agroalimentario PIC Sarmiento Claudio Rubén Evaluación de la sustentabilidad de establecimientos rurales regionales con manejo agroecológico Villa María
Sistema Agroalimentario PIC Yaryura Pablo Marcelo Hacia una horticultura periurbana sustentable: biofertilización microbiana para la producción de kale en Villa María Villa María
Sistema Agroalimentario PIC Sánchez Marianela Recubrimientos epoxi biobasados a partir de cáscara de maní Villa María
Sistema Agroalimentario GF Quiñonez Humberto Eduardo Empleo de líquidos iónicos y sistemas basados en hidratos de sales fundidas para el aprovechamiento integral de la biomasa lignocelulósica de la cáscara de maní y la obtención de materiales bio-compuestos con valor agregado Villa María
Sistema Agroalimentario GF Tiraboschi Georgina Potencial inmunomodulador y antimicrobiano de la vitamina D en la prevención de mastitis bovina Villa María
Energía, Ambiente y Desarrollo Sustentable PIC Bachetti Romina Evaluación de la calidad del agua y estrategias para la remediación de humedales contaminados con herbicidas clorados en la región agrícola centro-sur de Córdoba Villa María
Energía, Ambiente y Desarrollo Sustentable PIC Fiorito Pablo Alejandro Transformación de desechos de cáscara de maní en productos químicos valiosos e hidrógeno: una ruta electroquímica sostenible Villa María
Energía, Ambiente y Desarrollo Sustentable PIC Galván María José Desarrollo de cadenas de valor en biorrefinerías anaerobias para la conversión de residuos en energía renovable y subproductos agroambientales Villa María
Energía, Ambiente y Desarrollo Sustentable PIC Guzmán Leticia Ana Diseño de corredores biológicos en la cuenca del río Ctalamochita. Un enfoque integral socioecosistémico Villa María
Energía, Ambiente y Desarrollo Sustentable PIC Ledesma Claudia Rosa Desarrollo de un sistema de alerta temprana basado en inteligencia artificial para la predicción de incendios en la cuenca del río Carcarañá Villa María
Energía, Ambiente y Desarrollo Sustentable PIC Tuninetti Luis Enrique Evaluación de la vulnerabilidad climática de comunidades locales en la zona centro-sur de la provincia de Córdoba Villa María
Salud PIC Prato Laura Beatriz Plataforma de priorización de fusiones génicas de interés en terapias dirigidas en cáncer Villa María
Salud PIC Zarazaga María del Pilar Perfiles hematológicos y bioquímicos en caninos y felinos atendidos en el Hospital Escuela de la UNVM (2015–2026): caracterización, tendencias temporales y factores asociados Villa del Rosario
Salud GF Sacchetta Romina Eugenia Evaluación de la asociación de distintas dietas en la presentación de afecciones urinarias en perros de Villa del Rosario: valor predictivo de la relación entre el tipo de dieta y modificaciones en el urianálisis  Villa del Rosario
Educación PIC Pochulu Marcel David  Tipos de argumentaciones matemáticas en entornos de aprendizaje mediados por TIC en la formación de profesionales no matemáticos  Villa María
Educación PIC Ruberto Celia Lineamientos pedagógicos para promover la sinergia entre la interacción docente-estudiante y el trabajo autónomo en el marco de la transformación curricular de Medicina Veterinaria Villa del Rosario
Educación GF Saino Verónica Logro académico y competencias en estudiantes del ICBA-UNVM: evaluación para la mejora de la calidad educativa (2026–2027) Villa María / Villa del Rosario / Córdoba
Sistema Agroalimentario GF Vico Ana Paula Desarrollo de queso blanco proteico saludable por suplementación con hidrolizado de proteína de suero lácteo como ingrediente funcional. Villa María

Un equipo de investigación del Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas de la Universidad Nacional de Villa María (UNVM) avanza en el desarrollo de una tecnología destinada a reducir la presencia de atrazina en suelos agrícolas mediante el uso de biocarbones. La iniciativa, que utiliza residuos agroindustriales como materia prima, es liderada por la doctora Noelia Urseler y cuenta con la participación de estudiantes y docentes de la carrera de Agronomía, además del acompañamiento de la empresa BioA S.A.

Según destacaron, esta propuesta permite combinar dos herramientas biotecnológicas, el uso de microorganismos ambientales y el aprovechamiento de residuos de la producción regional.

«A partir del rastrojo de trigo, cáscara de girasol y cáscara de maní, desde el equipo producimos biocarbones mediante un proceso de pirólisis -que es una transformación térmica en ausencia de oxígeno- generando materiales que se caracterizan estructuralmente por tener una alta porosidad y capacidad de absorción», detalló Urseler y añadió: «Sobre ese biocarbón luego inmovilizamos un microorganismo, que fue previamente aislado por el propio grupo de investigación, y que posee propiedades capaces de degradar atrazina. De esta manera, la tecnología propone un doble mecanismo de acción: el biocarbón absorbe el herbicida que luego será degradado por la bacteria».

“Podríamos decir que el microorganismo actúa como el ‘medicamento’ y el biocarbón como el vehículo. Pero, además, el propio biocarbón también ayuda a retener el contaminante”, explicó la ingeniera agrónoma y doctora en Ciencias.

La investigación tiene sus antecedentes en años de trabajo previo que viene realizando el grupo y el cual ya había reportado la presencia de atrazina en distintas matrices ambientales, incluyendo principalmente aguas superficiales y subterráneas. A partir de esa trayectoria, el nuevo proyecto apunta a desarrollar alternativas de remediación ambiental que puedan aplicarse directamente en sistemas productivos.

Hasta el momento, las pruebas se realizaron en laboratorio, donde el equipo comprobó que la bacteria puede adherirse al biocarbón y mantenerse estable en el tiempo. Además, verificaron que el sistema es capaz de degradar atrazina en medios líquidos, transformándola en compuestos no tóxicos.

El desafío ahora es trasladar esos resultados al suelo. Para ello se realizarán ensayos a pequeña escala, conocidos como microcosmos, que permitirán simular condiciones ambientales controladas antes de avanzar hacia pruebas en campo. La propuesta se desarrolla en articulación con la empresa BioA que participa como entidad adoptante y que se dedica a la producción de bioinsumos, sumándole al proyecto una posibilidad de transferencia concreta al sector.

Además, desde el grupo adelantaron que los biocarbones también podrían utilizarse en el futuro para capturar otros compuestos presentes en el ambiente, como metales pesados o distintos agroquímicos.

Resulta relevante destacar que el proyecto fue seleccionado en la convocatoria PEIDI, una línea que impulsa el desarrollo de investigaciones con potencial de transferencia tecnológica y promueve la vinculación entre universidades y organizaciones del sector. Además, también cuenta con la colaboración de investigadores de la Universidad Nacional de Córdoba y del Instituto de Investigaciones en Fisicoquímica de Córdoba (INFIQC)

Para Urseler, este tipo de iniciativas permite acercar la investigación científica a problemas concretos del territorio. “Trabajar con empresas y con el sector productivo es fundamental para transformar el conocimiento en desarrollos que puedan aplicarse y generar impacto”, señaló.

El Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas de la Universidad Nacional de Villa María (UNVM) oficializó la puesta en funcionamiento del SeTec UNVM, una unidad dependiente de la Secretaría de Vinculación y que está orientada a organizar, potenciar y dar mayor alcance al vínculo con el sector socioproductivo regional.

Con 31 años de trayectoria, la UNVM consolida un camino sostenido por una fuerte impronta territorial, donde la generación de conocimiento se articula de manera permanente con las demandas concretas del entorno. En este marco, el SeTec surge como una unidad estratégica que busca ordenar, sistematizar y proyectar ese trabajo que en este caso el Instituto de Básicas viene desarrollando junto a actores públicos y privados.

“Desde hace años, Básicas viene dando respuestas a problemáticas concretas del territorio, pero muchas veces esas capacidades no estaban completamente visibilizadas o articuladas en un mismo espacio”, señaló el secretario de Vinculación del Instituto, Emiliano Badin. Y agregó: “El SeTec viene justamente a integrar todo lo que ya se venía haciendo y favorecer nuevas acciones, facilitando el acceso a nuestros servicios y fortaleciendo el vínculo con quienes necesitan soluciones científico-tecnológicas”.

En la actualidad, son cada vez más los productores, industrias, gobiernos locales y organizaciones que recurren a la Universidad en busca de asesoramiento, análisis y desarrollo de soluciones. Desde la planificación del crecimiento urbano hasta la optimización de procesos industriales, pasando por estudios de calidad de agua, alimentos, suelo y efluentes, o el diseño de prototipos con aplicaciones en salud, el Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas despliega un amplio abanico de capacidades al servicio de la comunidad.

En este sentido, el SeTec UNVM busca establecerse como el nexo operativo entre la Universidad y el entramado socioproductivo, canalizando demandas específicas mediante servicios tecnológicos, asesoramiento técnico especializado y proyectos de innovación aplicada.

“El objetivo es que cualquier actor del sector productivo o institucional pueda encontrar en el SeTec una puerta de entrada clara y ágil”, explicó Badin. “Todos los días trabajamos para estar más cerca de nuestro entorno, permitiéndonos también la generación de recursos propios, lo cual es clave en estos tiempos tanto para la Universidad como para los equipos de docentes e investigadores que podrán poner a disposición allí todas sus capacidades», añadió.

Resulta relevante mencionar que además de poner a disposición equipamiento de alta complejidad, el SeTec nuclea equipos interdisciplinarios de profesionales altamente capacitados en áreas como ciencias agrarias, alimentos, ambiente y energía, tecnología, diseño y salud, promoviendo un abordaje integral de cada demanda.

ACCESO DIRECTO AL MICROSITIO

La Universidad Nacional de Villa María (UNVM) incorporó recientemente un liofilizador modelo AL-30M, marca TUKSON, un equipamiento estratégico que permitirá avanzar en el desarrollo de leche de burra en polvo, abriendo nuevas posibilidades para la investigación, la transferencia tecnológica y la vinculación con el sector productivo.

El equipamiento fue adquirido mediante un convenio público-privado en el marco del FONARSEC, celebrado entre la UNVM y la empresa Card Solutions S.A.S., y asignado al Instituto Académico Pedagógico de Ciencias Básicas y Aplicadas. La incorporación de esta tecnología representa un paso clave para el fortalecimiento de las capacidades científico-tecnológicas de la Universidad y su proyección hacia desarrollos con impacto regional y nacional.

La liofilización es un proceso que permite obtener leche en polvo manteniendo sus propiedades nutricionales, a la vez que posibilita una conservación prolongada sin necesidad de refrigeración, reduciendo de manera significativa los costos logísticos y de almacenamiento. Esta característica resulta central para facilitar la comercialización y la expansión hacia mercados internacionales, donde la estabilidad del producto es un requisito fundamental.

Además, esta tecnología también permite optimizar el aprovechamiento de diversos subproductos, transformándolos en ingredientes funcionales de alto valor agregado destinados a las industrias alimentaria, farmacéutica y de suplementos nutricionales. De este modo, el proceso no solo aumenta la variedad de productos posibles, sino que también genera nuevas fuentes de ingresos y contribuye a la sostenibilidad del sistema productivo, mediante la valorización integral de una misma materia prima.

Desde la UNVM destacaron que la incorporación del liofilizador se circunscribe en una política institucional orientada a promover la innovación, la transferencia de conocimiento y la articulación con el sector privado, fortaleciendo el rol de la universidad pública como actor clave en el desarrollo científico-tecnológico. En ese sentido, es importante destacar que en la planta, además de la producción, docentes investigadores del Instituto Multidisciplinario de Investigación y Transferencia Agroalimentaria y Biotecnológica (IMITAB – Conicet) llevan adelante tareas de investigación.

Resulta relevante también mencionar que el espacio cuenta con otras tecnologías incorporadas previamente gracias a la Universidad Nacional de Río Cuarto (UNRC) que donó distintos elementos que fueron en el marco del programa Ciencia y Tecnología contra el Hambre del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Nación. Esta articulación fue gestionada a través del doctor Luis Losinno, integrante del proyecto, y permitió sumar infraestructura clave para el procesamiento y control de calidad.

Entre esos equipos cedidos se enumeran heladeras de distintas capacidades y marcas, una máquina envasadora para botellas de un litro, una pasteurizadora de leche tipo batch de 100 litros, un intercambiador de calor, dos equipos esterilizadores UV, un detector de índice refractivo marca y un peachímetro de mesa multiparamétrico, todos ya instalados en la Planta Industrial de Alimentos «Ingeniero Carlos Berra».

En este marco, desde el equipo de trabajo agradecieron especialmente a Card Solutions S.A.S. por la confianza depositada en la UNVM, así como a las y los consejeros del Instituto de Básicas, cuyo acompañamiento y compromiso hicieron posible la concreción de este convenio de articulación público-privada, considerado estratégico para el desarrollo de nuevas líneas de investigación y producción.

«Con esta incorporación, seguiremos avanzado en generar conocimiento aplicado que sea capaz de aportar soluciones innovadoras y sustentables a los desafíos productivos actuales y fortaleciendo a su vez el vínculo entre ciencia, universidad y territorio», destacó el secretario de Vinculación de Básicas, Emiliano Badín.

En la última convocatoria a becas doctorales impulsada por el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet), una de las profesionales que quedó en el orden de mérito escogió al Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas de la Universidad Nacional de Villa María como lugar de trabajo.

Se trata de la bióloga Julieta Cettra Zarate, quien desarrollará su proyecto en el ámbito del Instituto Multidisciplinario de Investigación y Transferencia Agroalimentaria y Biotecnológica (IMITAB).

Año tras año, el Conicet impulsa esta convocatoria destinada a profesionales que desean continuar su formación de posgrado inmersos en la investigación. El programa contempla un acompañamiento durante cinco años para que las y los becarios puedan dedicarse de forma plena a la producción científica, en paralelo al cursado del doctorado correspondiente.

Resulta relevante destacar que si bien Julieta fue la única en quedar seleccionada, fueron 5 los aspirantes que aplicaron para  ingresar al IMITAB con diversas líneas temáticas.

Tema de trabajo:

  • «Estrategia inmunomoduladora y antimicrobiana basada en metabolitos de vitamina D: del diseño de sistemas de vehiculización a su validación in vivo en diarrea neonatal bovina». Dirigida por Luciana Paola Bohl y Carina Porporatto.

La docente de la Ingeniería en Alimentos, Paula Isaac, fue reconocida por el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) con un aumento de categoría dentro del escalafón de dicho organismo.

Por medio de una resolución emitida por el Conicet, el viernes 7 de noviembre la docente e investigadora del Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas de la Universidad Nacional de Villa María (UNVM) Paula Isaac, fue promovida de la categoría ‘asistente’ a ‘adjunta’ en el marco de su carrera como investigadora dentro del mencionado organismo nacional de ciencia y técnica.

Desde hace varios años, Paula se desempeña como docente de la UNVM particularmente en la Ingeniería en Alimentos, donde dicta clases en el marco de los espacios curriculares Microbiología de los Alimentos y Microbiología Industrial.

Isaac es es oriunda de Tucumán, donde cursó su licenciatura en Biotecnología y posteriormente se doctoró en Ciencias Biológicas. Actualmente está radicada en Villa María y forma parte de una línea de investigación orientada al estudio del potencial biotecnológico de compuestos anti-biofilm producidos por la microbiota comensal, como terapia alternativa para el tratamiento de la mastitis causada por S. aureus en bovinos.

Es importante mencionar que su trabajo como Investigadora Asistente se desarrolló de manera colaborativa entre el Instituto Multidisciplinario de Investigación y Transferencia Agroalimentaria y Biotecnológica (IMITAB) de la UNVM y el Centro Científico Tecnológico Conicet Córdoba, bajo la dirección del doctor Luis Fernando Calvinho y codirección de la docente y directora del IMITAB, doctora Carina Porporatto. A partir de esta promoción de categoría, continuará su labor en la misma línea de investigación y dentro de la misma institución, pero consolidando de manera autónoma su perfil profesional.

Carrera científica:

Tal como lo establecen los estándares de trabajo dentro del Conicet, el ingreso a carrera se da luego de que las y los investigadores hayan transitado su doctorado y posdoctorado en el marco en una beca otorgada por el mismo organismo.

Una vez finalizada esa formación, quienes esten interesados en seguir avanzando dentro del Conicet, serán evaluados ponderando sus antecedentes en relación a la producción científica y tecnológica, participaciones en congresos, docencia y formación de recursos, entre otras variables vinculadas a su desempeño.

A partir de ese análisis, obtienen un puntaje que determina o no su ingreso a la Carrera del Investigador Científico y Tecnológico (CIC) como ‘investigador asistente’, que es la categoría inicial, o una categoría mayor si los antecedentes fueran suficientes. Luego, conforme a la reglamentación vigente, pueden ir presentándose a las convocatorias para promocionar de categoría hasta llegar a la de ‘Investigador Superior’, que es el máxima del escalafón.

A partir del acondicionamiento de un lote de 35 hectáreas el Instituto de Básicas avanza en la consolidación de las prácticas en Agronomía y en la Licenciatura en Ambiente y Energías Renovables. El nuevo espacio, dividido en parcelas de ‘reserva y transición agroecológica’, está ubicado dentro del Campus y las adecuaciones se están llevando a cabo con el apoyo de INTA Marcos Juárez. 

La Universidad Nacional de Villa María (UNVM) comenzó a desarrollar un nuevo espacio agroecológico dentro de su Campus universitario con el objetivo de vincular la producción sustentable y la conservación ambiental. La iniciativa está pensada especialmente para que estudiantes de distintas carreras del Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas puedan realizar actividades de formación, investigación y extensión en un entorno natural y experimental.

Con una superficie total cercana a las 35 hectáreas, el espacio será escenario de prácticas vinculadas a la agroecología, la restauración del ecosistema del Espinal y el fortalecimiento de la biodiversidad local. La propuesta responde a un modelo integral de transición agroecológica, inspirado en los lineamientos de la FAO y adaptado al contexto regional.

“El proyecto busca que los estudiantes se formen en contacto directo con el territorio, integrando saberes científicos con experiencias concretas en el manejo de sistemas sustentables”, explicaron desde la Comisión del Campo Experimental.

Un aula verde:

Según detallaron sobre el proyecto, el nuevo espacio se divide en dos sectores: un lote para reserva, orientado a la restauración ecológica con plantaciones de especies nativas y la instalación de corredores de biodiversidad; y otro lote que será utilizado para prácticas agropecuarias con manejo agroecológico, cultivos de cobertura y sistemas silvopastoriles.

Además, se proyecta la creación de un ‘aula verde’, definida como un ámbito dinámico para clases, investigaciones y actividades de educación ambiental. Este entorno permitirá a estudiantes de Agronomía, Ambiente y carreras afines aplicar conocimientos teóricos en experiencias concretas de campo.

En este mismo sentido, en los próximos días también se inaugurará en las inmediaciones la Cámara de Cultivos y Banco de germoplasma que potenciará las capacidades del espacio.

Articulación territorial:

El proyecto se implementa de manera articulada entre el Instituto de Básicas de la UNVM, el INTA Marcos Juárez y organizaciones comunitarias locales, promoviendo la participación activa de estudiantes, docentes, técnicos y vecinos en el diseño, ejecución y monitoreo de las actividades.