La docente e investigadora Fernanda Biolé lidera un proyecto que combina ciencia, territorio y participación comunitaria para generar información clave sobre los peces, la calidad del agua y el uso sostenible del río

¿Qué saben los pescadores sobre los peces que habitan el río Ctalamochita? ¿Cómo impactan los cambios ambientales en las especies que forman parte de este ecosistema? ¿Es seguro consumir los peces que se capturan en la región? Estas son algunas de las preguntas que busca responder el proyecto de investigación y extensión ‘Entre redes y ciencia: fortaleciendo vínculos para la pesca sostenible en el río Ctalamochita’, dirigido por la docente e investigadora del Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas de la Universidad Nacional de Villa María (UNVM), doctora Fernanda Biolé.

La propuesta se desarrolla en articulación con la Fundación Río Ctalamochita y forma parte de los Proyectos Especiales de Investigación, Desarrollo e Innovación (PEIDI). Su principal objetivo es fortalecer el vínculo entre la comunidad científica y quienes conocen el río desde la práctica cotidiana: las y los pescadores.

“Buscamos acercarnos a la comunidad de pescadores e integrarlos a todo el proceso. No solo a la investigación, sino también a las acciones vinculadas al cuidado de las especies y del ambiente”, explicó Biolé. La bióloga e investigadora señaló que el trabajo apunta a revalorizar la actividad pesquera en la región y promover prácticas que permitan conservar el recurso a largo plazo. En ese sentido, el concepto de pesca sostenible implica compatibilizar el aprovechamiento de los peces con su conservación, garantizando que las poblaciones puedan seguir reproduciéndose y manteniéndose en el tiempo.

“Para cuidar un recurso primero hay que conocerlo. Necesitamos saber cómo se comportan las especies, dónde se reproducen, cuáles son sus hábitos alimentarios y qué amenazas enfrentan”, agregó.

Del monitoreo ambiental al trabajo con pescadores

El proyecto se apoya en una línea de trabajo que el equipo de investigación desarrolla desde 2021 en distintos sectores de la cuenca media y baja del Ctalamochita. Durante estos años realizaron monitoreos de calidad de agua y relevamientos de peces en localidades como Pampayasta, Villa María, San Marcos Sud, Villa Ascasubi, Almafuerte y Río Tercero.

A partir de esa experiencia surgió la necesidad de incorporar la mirada de quienes habitan y utilizan el río diariamente.

Según destacó Biolé, los pescadores han mostrado una permanente predisposición para colaborar con las investigaciones, aportar información sobre las especies y participar de distintas actividades. “Ellos conocen el río como nadie. Saben dónde están los peces, cuáles son los momentos de mayor actividad y cómo cambia el ambiente. Ese conocimiento es muy valioso y es un gran complemento para nuestro trabajo científico”, sostuvo.

La iniciativa prevé la realización de encuentros, talleres y actividades de intercambio de saberes, además de acciones orientadas a facilitar el acceso a información sobre normativas de pesca y conservación de especies.

Conocer para gestionar

Uno de los aspectos centrales del proyecto está vinculado con la generación de información científica que pueda contribuir a futuras estrategias de gestión y conservación de la cuenca.

Entre otras líneas de trabajo, el equipo estudia el comportamiento de especies emblemáticas como el dorado, cuya presencia en el Ctalamochita genera interés debido a los procesos de recuperación que se vienen observando en los últimos años. Las investigaciones buscan determinar si estas poblaciones logran reproducirse en distintos sectores de la cuenca, cuáles son sus migraciones y cómo interactúan con el ecosistema local.

“Con frecuencia se habla de proteger una especie o de regular una actividad, pero para tomar decisiones es necesario contar con información. Nuestro trabajo apunta justamente a obtener y recopilar esos datos que puedan servir como base para futuras acciones de gestión”, indicó la investigadora.

La calidad del pescado que llega a la mesa

Además de estudiar las poblaciones de peces y la calidad ambiental del río, el proyecto incorpora una dimensión vinculada directamente con la salud de las personas.

En este sentido, el equipo analiza la presencia de distintos contaminantes en el agua y de qué manera estos pueden llegar a los peces, con especial atención en aquellos compuestos que podrían acumularse en los tejidos que luego son consumidos por la población. “Queremos conocer cuál es la calidad del pescado que se consume en esta región. Es un aspecto sobre el que existe muy poca información en la cuenca media-baja del río y que resulta importante tanto para los pescadores como para quienes incorporan estos alimentos a su dieta”, explicó Biolé.

Para ello, además de los análisis de laboratorio, se realizarán encuestas destinadas a conocer los hábitos de consumo de pescado entre pescadores y habitantes de la región. Esta información permitirá estimar con mayor precisión posibles riesgos y generar conocimiento específico para el territorio.

Un trabajo colectivo

La propuesta involucra a docentes, investigadoras, investigadores y estudiantes de distintas carreras del Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas, entre ellas principalmente de la Licenciatura en Ambiente y Energías Renovables, Ingeniería en Alimentos y Agronomía.

A su vez, articula acciones con organismos públicos, municipios, organizaciones sociales y otros grupos de investigación de la Universidad Nacional de Córdoba, la Universidad Nacional de Río Cuarto y la Universidad de Buenos Aires.

En este entramado de trabajo colaborativo, la Fundación Río Ctalamochita cumple un rol clave como organización adoptante del proyecto. Para su presidente, Diego Martín Colussi, la articulación con la UNVM resulta estratégica para generar conocimiento que trascienda el ámbito académico.

«No solo permite sumar capacidades y conocimientos, sino que le aporta al trabajo un fuerte respaldo institucional y científico. Cuando la información se genera bajo metodologías académicas, con protocolos definidos y el acompañamiento de una universidad, los datos adquieren mayor solidez, objetividad y credibilidad», afirmó.

Según explicó, ese respaldo científico es fundamental para que los resultados puedan convertirse en herramientas útiles para orientar políticas públicas y definir acciones de conservación. «Desde la Fundación aportamos el conocimiento del territorio y el vínculo con la comunidad; la Universidad aporta el rigor metodológico y la capacidad de investigación. La combinación de ambos genera un impacto mucho mayor que el trabajo aislado de cada institución», agregó.

Además, Colussi destacó la respuesta obtenida por parte de la comunidad de pescadores y el valor del intercambio de saberes que propone el proyecto. «Estamos convencidos de que no se puede gestionar aquello que no se conoce. Generar información confiable es el primer paso para promover políticas de conservación y un aprovechamiento sostenible del río. También esperamos que este trabajo fortalezca el compromiso de la comunidad con el cuidado del Ctalamochita y que los datos obtenidos se conviertan en una herramienta útil para quienes deban tomar decisiones sobre la gestión y preservación de este recurso», sostuvo.

Para Biolé, el valor principal del proyecto radica en la construcción colectiva del conocimiento. “La propuesta es que los pescadores no sean solamente destinatarios de los resultados, sino que formen parte del proceso. Cuando la comunidad participa en la obtención de la información también se fortalece el compromiso con el cuidado del ambiente y de los recursos que compartimos”, concluyó.

Un total de 31 propuestas de investigación radicadas en el Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas de la Universidad Nacional de Villa María fueron seleccionadas para recibir financiamiento en el marco de la convocatoria 2026–2027 destinada a Proyectos de Investigación para Grupos Consolidados y en Formación.

La iniciativa, impulsada por el Instituto de Investigación de la UNVM, tiene como objetivo fortalecer la investigación aplicada, promover la articulación interdisciplinaria y favorecer la transferencia de conocimientos hacia el entorno socioproductivo.

En esta oportunidad, los proyectos fueron escogidos por abordar problemáticas estratégicas para el desarrollo regional, con fuerte anclaje en el sistema agroalimentario, el ambiente, la salud y la educación.

En este sentido, se destacan líneas vinculadas a la innovación en alimentos, la mejora de la producción agropecuaria, el aprovechamiento de residuos agroindustriales, el desarrollo de tecnologías sostenibles y la salud animal. A su vez, se incluyen proyectos orientados al abordaje de problemáticas ambientales, al desarrollo de soluciones biotecnológicas y a la mejora de procesos de enseñanza en carreras del Instituto.

La convocatoria contempla tanto equipos consolidados como grupos en formación, lo que permite no solo sostener líneas de investigación ya desarrolladas, sino también promover la incorporación de nuevos equipos y fortalecer la formación de recursos humanos en ciencia y tecnología.

El financiamiento otorgado permitirá avanzar en el desarrollo de investigaciones con impacto territorial, potenciando el vínculo entre la Universidad y los sectores productivos, sociales y ambientales de la región.

Listado completo:

Línea estratégica Tipo Responsable Proyecto Sede
Sistema Agroalimentario PIC Areco Vanessa Andrea Evaluación del potencial antifúngico del aceite esencial de Salimenaea integrifolia y los posibles mecanismos desencadenados sobre el fitopatógeno Botrytis cinerea Villa María
Sistema Agroalimentario PIC Badin Emiliano Emanuel Reducción de sodio y grasa en quesos mozzarella: desarrollo y optimización de estrategias de reformulación y procesamiento Villa María
Sistema Agroalimentario PIC Bohl Luciana Paola Estrategias inmunomoduladoras y antimicrobianas basadas en metabolitos de vitamina D para el control de la diarrea neonatal bovina: estudios in vitro Villa María
Sistema Agroalimentario PIC Breser María Laura Evaluación de la actividad inmunoestimulante y eficacia terapéutica de diferentes formulaciones compuestas por hidrogeles a base de biopolímeros para el tratamiento de infecciones intramamarias en bovinos Villa María
Sistema Agroalimentario PIC Díaz Vergara Ladislao Iván Producción de un análogo vegetal de yogurt funcional a base de maní Villa María
Sistema Agroalimentario PIC Dunger Ricardo Germán y Ergo Verónica Rol del segundo mensajero c-di-GMP en la virulencia de Xanthomonas vesicatoria como base para el desarrollo de estrategias biotecnológicas sostenibles de control de la mancha bacteriana en tomate Villa María
Sistema Agroalimentario PIC Felipe Verónica Estudio de los factores de virulencia implicados en la agresividad de las principales especies de Pectobacterium, responsables del pie negro y podredumbre blanda en papa en Argentina, y de medidas de manejo para su control Villa María
Sistema Agroalimentario PIC Isaac Paula Restauración de la eficacia antibiótica con el uso de agentes anti-biofilm para el tratamiento local de la mastitis bovina por S. aureus Villa María
Sistema Agroalimentario PIC Lanteri Mario Nicolás Estrategias químicas de biorrefinería para el aprovechamiento de material lignocelulósico proveniente de la industria del maní Villa María
Sistema Agroalimentario PIC Pietrani Melina Soledad Caracterización del perfil composicional de la leche y desarrollo de curvas de lactancia en burras nativas de Argentina bajo un sistema de producción comercial Villa del Rosario
Sistema Agroalimentario PIC Porporatto Carina Nanotecnología e inmunidad entrenada en bovinos: una estrategia innovadora y sostenible para prevenir la mastitis Villa María
Sistema Agroalimentario PIC Rodríguez Lucía Nanopartículas de quitosano como moduladores de la polarización de macrófagos: bases para nuevas inmunoterapias en mastitis bovina Villa María
Sistema Agroalimentario PIC Rossi Yanina Estefanía Desarrollo de ingredientes funcionales postbióticos a partir de lactosuero: innovación sostenible para alimentos bioactivos Villa María
Sistema Agroalimentario PIC Sarmiento Claudio Rubén Evaluación de la sustentabilidad de establecimientos rurales regionales con manejo agroecológico Villa María
Sistema Agroalimentario PIC Yaryura Pablo Marcelo Hacia una horticultura periurbana sustentable: biofertilización microbiana para la producción de kale en Villa María Villa María
Sistema Agroalimentario PIC Sánchez Marianela Recubrimientos epoxi biobasados a partir de cáscara de maní Villa María
Sistema Agroalimentario GF Quiñonez Humberto Eduardo Empleo de líquidos iónicos y sistemas basados en hidratos de sales fundidas para el aprovechamiento integral de la biomasa lignocelulósica de la cáscara de maní y la obtención de materiales bio-compuestos con valor agregado Villa María
Sistema Agroalimentario GF Tiraboschi Georgina Potencial inmunomodulador y antimicrobiano de la vitamina D en la prevención de mastitis bovina Villa María
Energía, Ambiente y Desarrollo Sustentable PIC Bachetti Romina Evaluación de la calidad del agua y estrategias para la remediación de humedales contaminados con herbicidas clorados en la región agrícola centro-sur de Córdoba Villa María
Energía, Ambiente y Desarrollo Sustentable PIC Fiorito Pablo Alejandro Transformación de desechos de cáscara de maní en productos químicos valiosos e hidrógeno: una ruta electroquímica sostenible Villa María
Energía, Ambiente y Desarrollo Sustentable PIC Galván María José Desarrollo de cadenas de valor en biorrefinerías anaerobias para la conversión de residuos en energía renovable y subproductos agroambientales Villa María
Energía, Ambiente y Desarrollo Sustentable PIC Guzmán Leticia Ana Diseño de corredores biológicos en la cuenca del río Ctalamochita. Un enfoque integral socioecosistémico Villa María
Energía, Ambiente y Desarrollo Sustentable PIC Ledesma Claudia Rosa Desarrollo de un sistema de alerta temprana basado en inteligencia artificial para la predicción de incendios en la cuenca del río Carcarañá Villa María
Energía, Ambiente y Desarrollo Sustentable PIC Tuninetti Luis Enrique Evaluación de la vulnerabilidad climática de comunidades locales en la zona centro-sur de la provincia de Córdoba Villa María
Salud PIC Prato Laura Beatriz Plataforma de priorización de fusiones génicas de interés en terapias dirigidas en cáncer Villa María
Salud PIC Zarazaga María del Pilar Perfiles hematológicos y bioquímicos en caninos y felinos atendidos en el Hospital Escuela de la UNVM (2015–2026): caracterización, tendencias temporales y factores asociados Villa del Rosario
Salud GF Sacchetta Romina Eugenia Evaluación de la asociación de distintas dietas en la presentación de afecciones urinarias en perros de Villa del Rosario: valor predictivo de la relación entre el tipo de dieta y modificaciones en el urianálisis  Villa del Rosario
Educación PIC Pochulu Marcel David  Tipos de argumentaciones matemáticas en entornos de aprendizaje mediados por TIC en la formación de profesionales no matemáticos  Villa María
Educación PIC Ruberto Celia Lineamientos pedagógicos para promover la sinergia entre la interacción docente-estudiante y el trabajo autónomo en el marco de la transformación curricular de Medicina Veterinaria Villa del Rosario
Educación GF Saino Verónica Logro académico y competencias en estudiantes del ICBA-UNVM: evaluación para la mejora de la calidad educativa (2026–2027) Villa María / Villa del Rosario / Córdoba
Sistema Agroalimentario GF Vico Ana Paula Desarrollo de queso blanco proteico saludable por suplementación con hidrolizado de proteína de suero lácteo como ingrediente funcional. Villa María

El Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas de la Universidad Nacional de Villa María (UNVM) oficializó la puesta en funcionamiento del SeTec UNVM, una unidad dependiente de la Secretaría de Vinculación y que está orientada a organizar, potenciar y dar mayor alcance al vínculo con el sector socioproductivo regional.

Con 31 años de trayectoria, la UNVM consolida un camino sostenido por una fuerte impronta territorial, donde la generación de conocimiento se articula de manera permanente con las demandas concretas del entorno. En este marco, el SeTec surge como una unidad estratégica que busca ordenar, sistematizar y proyectar ese trabajo que en este caso el Instituto de Básicas viene desarrollando junto a actores públicos y privados.

“Desde hace años, Básicas viene dando respuestas a problemáticas concretas del territorio, pero muchas veces esas capacidades no estaban completamente visibilizadas o articuladas en un mismo espacio”, señaló el secretario de Vinculación del Instituto, Emiliano Badin. Y agregó: “El SeTec viene justamente a integrar todo lo que ya se venía haciendo y favorecer nuevas acciones, facilitando el acceso a nuestros servicios y fortaleciendo el vínculo con quienes necesitan soluciones científico-tecnológicas”.

En la actualidad, son cada vez más los productores, industrias, gobiernos locales y organizaciones que recurren a la Universidad en busca de asesoramiento, análisis y desarrollo de soluciones. Desde la planificación del crecimiento urbano hasta la optimización de procesos industriales, pasando por estudios de calidad de agua, alimentos, suelo y efluentes, o el diseño de prototipos con aplicaciones en salud, el Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas despliega un amplio abanico de capacidades al servicio de la comunidad.

En este sentido, el SeTec UNVM busca establecerse como el nexo operativo entre la Universidad y el entramado socioproductivo, canalizando demandas específicas mediante servicios tecnológicos, asesoramiento técnico especializado y proyectos de innovación aplicada.

“El objetivo es que cualquier actor del sector productivo o institucional pueda encontrar en el SeTec una puerta de entrada clara y ágil”, explicó Badin. “Todos los días trabajamos para estar más cerca de nuestro entorno, permitiéndonos también la generación de recursos propios, lo cual es clave en estos tiempos tanto para la Universidad como para los equipos de docentes e investigadores que podrán poner a disposición allí todas sus capacidades», añadió.

Resulta relevante mencionar que además de poner a disposición equipamiento de alta complejidad, el SeTec nuclea equipos interdisciplinarios de profesionales altamente capacitados en áreas como ciencias agrarias, alimentos, ambiente y energía, tecnología, diseño y salud, promoviendo un abordaje integral de cada demanda.

ACCESO DIRECTO AL MICROSITIO

Las investigadoras de la Universidad Nacional de Villa María (UNVM) y del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), Paula Isaac y María Laura Breser, dieron un paso poco habitual en el mundo científico: transformar años de investigación en una startup de base biotecnológica.

Ambas científicas fueron seleccionadas para participar del programa de incubación de GridX, una aceleradora internacional que identifica desarrollos científicos de alto potencial y acompaña a sus equipos para convertirlos en empresas tecnológicas capaces de competir a nivel global. A partir de esta convocatoria nació Resistia, el emprendimiento que hoy cofundan y que tiene base en la UNVM.

Según relataron desde el equipo, la iniciativa surgió luego de tomar dimensión de lo avanzadas que estaban sus investigaciones y de que podían transformarse en una solución concreta. “Siempre pensábamos que estábamos lejos de transferir la tecnología, hasta que nos dimos cuenta de que en realidad no faltaba tanto. Estábamos mucho más cerca de lo que creíamos”, explicó.

El proyecto se origina en una línea de trabajo que está orientada a desarrollar alternativas terapéuticas para tratar infecciones bacterianas, evitando el sobre uso de antibióticos y tiene su origen en el Instituto Multidisciplinario de Investigación y Transferencia Agroalimentaria y Biotecnológica (IMITAB), dependiente del Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas y Conicet.

En particular, estas investigaciones iniciales estuvieron vinculadas a la mastitis bovina, una de las enfermedades más frecuentes en los tambos y que genera importantes pérdidas productivas en la industria lechera. A partir de sus conocimientos, las investigadoras comenzaron a analizar nuevas estrategias basadas en compuestos naturales capaces de enfrentar a los microorganismos de manera diferente a los tratamientos tradicionales.

Concretamente la tecnología que impulsa Resistia busca actuar sobre los biofilms bacterianos, que son estructuras que forman ciertas bacterias y que funcionan como una barrera protectora frente a los antibióticos, dificultando los tratamientos convencionales en humanos.

La propuesta consiste en desarrollar soluciones biológicas capaces de romper esas estructuras protectoras y combinar esa estrategia con compuestos antimicrobianos, permitiendo así combatir de forma más eficaz distintos tipos de infecciones.

Es precisamente durante el proceso de incubación que el equipo consiguió orientar este desarrollo a atender una problemática global como lo es la resistencia antimicrobiana, considerada una de las mayores amenazas para la salud humana a nivel mundial.

“Encontrar alternativas para reducir el uso de antibióticos es clave también para evitar el desarrollo de bacterias resistentes”, explicó la investigadora.

Resulta relevante mencionar que la aceleradora GridX es presidida por quien fue el director de YPF, Miguel Galuccio y desde su creación, impulsa proyectos biotecnológicos con impacto social y ambiental positivo, aportando financiamiento, asesoramiento y vinculación con inversores internacionales. Además, este proceso de incubación también permitió sumar al equipo a un socio especializado en gestión empresarial, integrando perfiles científicos y de negocios para consolidar la estrategia de desarrollo de la startup.

En este camino, a través de un convenio de cooperación la Universidad Nacional de Villa María acompaña la iniciativa permitiendo que el proyecto continúe desarrollándose en sus laboratorios y utilizando el equipamiento científico disponible. De esta manera, Resistia se consolida como la primera empresa de base tecnológica con sede en una Universidad del interior cordobés y desde ahora, el equipo avanza en el desarrollo de esta tecnología con el objetivo de generar soluciones innovadoras que puedan aplicarse concretamente en salud humana.

“Cuando empezamos a trabajar en los laboratorios del IMITAB siempre soñamos con que nuestras investigaciones pudieran tener una transferencia directa, que lo que nace en un tubo de ensayo llegue a convertirse en una solución concreta que mejore la calidad de vida de las personas o impacte en los procesos productivos. Este paso nos demuestra que ese sueño empieza a hacerse realidad», destacó la decana de Básicas Carolina Morgante.

La Universidad Nacional de Villa María (UNVM) incorporó recientemente un liofilizador modelo AL-30M, marca TUKSON, un equipamiento estratégico que permitirá avanzar en el desarrollo de leche de burra en polvo, abriendo nuevas posibilidades para la investigación, la transferencia tecnológica y la vinculación con el sector productivo.

El equipamiento fue adquirido mediante un convenio público-privado en el marco del FONARSEC, celebrado entre la UNVM y la empresa Card Solutions S.A.S., y asignado al Instituto Académico Pedagógico de Ciencias Básicas y Aplicadas. La incorporación de esta tecnología representa un paso clave para el fortalecimiento de las capacidades científico-tecnológicas de la Universidad y su proyección hacia desarrollos con impacto regional y nacional.

La liofilización es un proceso que permite obtener leche en polvo manteniendo sus propiedades nutricionales, a la vez que posibilita una conservación prolongada sin necesidad de refrigeración, reduciendo de manera significativa los costos logísticos y de almacenamiento. Esta característica resulta central para facilitar la comercialización y la expansión hacia mercados internacionales, donde la estabilidad del producto es un requisito fundamental.

Además, esta tecnología también permite optimizar el aprovechamiento de diversos subproductos, transformándolos en ingredientes funcionales de alto valor agregado destinados a las industrias alimentaria, farmacéutica y de suplementos nutricionales. De este modo, el proceso no solo aumenta la variedad de productos posibles, sino que también genera nuevas fuentes de ingresos y contribuye a la sostenibilidad del sistema productivo, mediante la valorización integral de una misma materia prima.

Desde la UNVM destacaron que la incorporación del liofilizador se circunscribe en una política institucional orientada a promover la innovación, la transferencia de conocimiento y la articulación con el sector privado, fortaleciendo el rol de la universidad pública como actor clave en el desarrollo científico-tecnológico. En ese sentido, es importante destacar que en la planta, además de la producción, docentes investigadores del Instituto Multidisciplinario de Investigación y Transferencia Agroalimentaria y Biotecnológica (IMITAB – Conicet) llevan adelante tareas de investigación.

Resulta relevante también mencionar que el espacio cuenta con otras tecnologías incorporadas previamente gracias a la Universidad Nacional de Río Cuarto (UNRC) que donó distintos elementos que fueron en el marco del programa Ciencia y Tecnología contra el Hambre del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Nación. Esta articulación fue gestionada a través del doctor Luis Losinno, integrante del proyecto, y permitió sumar infraestructura clave para el procesamiento y control de calidad.

Entre esos equipos cedidos se enumeran heladeras de distintas capacidades y marcas, una máquina envasadora para botellas de un litro, una pasteurizadora de leche tipo batch de 100 litros, un intercambiador de calor, dos equipos esterilizadores UV, un detector de índice refractivo marca y un peachímetro de mesa multiparamétrico, todos ya instalados en la Planta Industrial de Alimentos «Ingeniero Carlos Berra».

En este marco, desde el equipo de trabajo agradecieron especialmente a Card Solutions S.A.S. por la confianza depositada en la UNVM, así como a las y los consejeros del Instituto de Básicas, cuyo acompañamiento y compromiso hicieron posible la concreción de este convenio de articulación público-privada, considerado estratégico para el desarrollo de nuevas líneas de investigación y producción.

«Con esta incorporación, seguiremos avanzado en generar conocimiento aplicado que sea capaz de aportar soluciones innovadoras y sustentables a los desafíos productivos actuales y fortaleciendo a su vez el vínculo entre ciencia, universidad y territorio», destacó el secretario de Vinculación de Básicas, Emiliano Badín.

El docente de la Ingeniería en Alimentos, Alejandro Lespinard, fue promovido dentro del escalafón del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet), donde alcanzó la categoría de Investigador Independiente.

En una resolución emitida por el Conicet este lunes 9 de febrero, el docente e investigador del Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas de la Universidad Nacional de Villa María (UNVM) Alejandro Lespinard, fue promovido de la categoría ‘Adjunto’ a ‘Independiente’ en el marco de su carrera dentro del mencionado organismo nacional de ciencia y técnica.

Desde hace tiempo, Alejandro desempeña su rol docente en la Ingeniería en Alimentos impartiendo clases en distintos espacios curriculares vinculados a su área de expertise.  

Lespinard es oriundo de la provincia de Santa Fe, cursó su licenciatura en Biotecnología en la Universidad Nacional del Litoral y posteriormente se doctoró en Ciencias Exactas por la Universidad Nacional de la Plata. Actualmente está radicado en Villa María y forma parte de una línea de investigación centrada en la evaluación, diseño y optimización de procesos de procesamiento y conservación de alimentos para la industria láctea de la región.

Resulta relevante destacar que su desempeño como Investigador se lleva a cabo de manera colaborativa entre el Instituto Multidisciplinario de Investigación y Transferencia Agroalimentaria y Biotecnológica (IMITAB) de la UNVM y el Centro Científico Tecnológico Conicet Córdoba.

A partir de esta promoción, continuará su labor en este mismo sentido, fortaleciendo su autonomía y proyección dentro del sistema científico nacional.

Carrera científica del Conicet

Tal como lo establecen los estándares de trabajo dentro del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas, el ingreso a carrera se produce una vez que las y los investigadores han completado su formación de doctorado y posdoctorado, en el marco de una beca otorgada por el mismo organismo.

Finalizada esa etapa, quienes estén interesados en seguir avanzando dentro del Conicet, serán evaluados ponderando sus antecedentes en relación a la producción científica y tecnológica, participaciones en congresos, docencia y formación de recursos, entre otras variables vinculadas a su desempeño.

A partir de ese análisis, obtienen un puntaje que determina o no su ingreso a la Carrera del Investigador Científico y Tecnológico (CIC) como ‘investigador asistente’, que es la categoría inicial, o una categoría mayor en función de los antecedentes acreditados. Luego, conforme a la reglamentación vigente, pueden ir presentándose a las convocatorias para promocionar de categoría hasta llegar a la de ‘Investigador Superior’, el nivel más alto dentro del escalafón del organismo.

El licenciado en Óptica Oftálmica Franco Manzanelli, docente de la Licenciatura en Óptica y Contactología de la Universidad Nacional de Villa María (UNVM), alcanzó el máximo título académico al doctorarse en Ciencias Químicas por la Universidad Nacional de Córdoba. Se convirtió así en el primer graduado de esta carrera en acceder a ese nivel de formación.

Su tesis doctoral, orientada al desarrollo de alternativas terapéuticas para el ámbito oftálmico, aborda una problemática sanitaria de creciente relevancia: el avance sostenido de la resistencia antimicrobiana y la necesidad de encontrar soluciones eficaces, seguras y sostenibles para el tratamiento de infecciones oculares y perioculares. En este contexto, y bajo una beca doctoral otorgada por el Conicet, el docente del Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas, llevó a cabo una investigación sobre el potencial que tiene el aceite esencial del Árbol de Té, o Melaleuca alternifolia, para ser utilizado en este tipo afecciones.

“Este compuesto es de origen natural y reconocido precisamente por sus propiedades antimicrobianas, antioxidantes y antiinflamatorias” destacó Manzanelli y sumó: “El primer desafío fue, a partir de distintas técnicas, lograr caracterizar el aceite y encontrar la mejor forma de vehiculizarlo para ser aplicado, con todo lo que esto implica en un órgano tan delicado como lo es el ojo”.

Según agregó, el trabajo no solo permitió evaluar la eficacia de este aceite en su forma libre como microencapsulada, sino también cómo actúa frente a cepas bacterianas que fueron aisladas de casos reales. La investigación incluyó una caracterización química exhaustiva utilizando métodos como el de cromatografía gaseosa acoplada a espectrometría de masas y espectroscopía UV-Visible, junto con una amplia batería de ensayos biológicos.

A su vez, el doctor destaca de este trabajo la posibilidad de ofrecer al ámbito de la salud una alternativa de tratamiento efectivo, obtenida de derivados naturales. “Estas microcápsulas de aceite del Árbol de Té nos demostraron excelentes condiciones para liberar el compuesto de forma sostenida y, a su vez, mantienen de manera óptima su actividad antimicrobiana. Esto, para nuestro grupo, evidencia un alto potencial para futuras aplicaciones en formulaciones oftálmicas”, resaltó.

El docente, que también es graduado de la UNVM, valoró el aporte de esta investigación al ámbito de la contactología. “Los estudios realizados nos permitieron incluso determinar el potencial de este compuesto para su utilización en contactología. La capacidad inhibitoria, bactericida, antibiofilm y antioxidante es un excelente indicador para atacar la formación de biofilms sobre lentes de contacto, por ejemplo”, detalló y subrayó: “En principio esto nos permitiría mejorar la eficacia de las soluciones multipropósito disponibles actualmente en el mercado”.

Resulta relevante destacar que el ahora doctor en Ciencias Químicas llevó a cabo su investigación bajo la dirección y dirección de las doctoras Mariana Vallejo y Soledad Ravetti, con lugar de trabajo en los laboratorios de la UNVM.

Título de tesis: «Evaluación de la eficiencia del aceite esencial del Árbol del Té en el tratamiento de infecciones oculares y perioculares. Estrategia de microencapsulación para optimizar su aplicación».

Perfil del docente:

Franco es oriundo de Paraná, Entre Ríos, se radicó en Villa María en 2011 para cursar sus estudios y desde entonces ha transitado distintos espacios vinculados al ejercicio de la profesión, la docencia y la investigación.

Es también especialista en Docencia Universitaria, tiene un Máster en Tecnologías Ópticas y actualmente en la UNVM dicta clases en los espacios curriculares de Contactología Especializada, Contactología Avanzada, Taller de Práctica Profesional y Taller de Integración Profesional.

La enseñanza de posgrado ocupa un lugar estratégico dentro de la educación superior universitaria. Así lo entiende Luciana Bohl, directora de Posgrado del Instituto Académico de Ciencias Básicas y Aplicadas de la Universidad Nacional de Villa María, quien destaca que estas instancias formativas cumplen un doble rol: por un lado, la actualización y profundización profesional; por otro, la generación de nuevo conocimiento científico.

“Quienes llegan al posgrado ya cuentan con una formación de grado y buscan actualizarse o profundizar en una disciplina específica. En el caso del doctorado, además, el eje está puesto en la investigación y en la generación de conocimiento a partir de problemáticas actuales y vacancias existentes”, explica Bohl. Esta perspectiva cobra especial relevancia en una Universidad como la UNVM, fuertemente anclada en una realidad local y regional con impronta agro productiva.

Impacto más allá del ámbito académico

El posgrado no solo transforma trayectorias individuales, sino que también tiene un impacto directo en el entorno social y productivo. En ese sentido, Bohl remarca que las carreras y actividades de posgrado responden a demandas territoriales concretas, además de abordar problemáticas locales y regionales con una mirada científica y contextualizada.

«Las propuestas de posgrado de Básicas, fundamentalmente nuestra especialización, maestría y doctorado, se vinculan directamente con los sectores agrícola-ganadero, alimentario y ambiental, considerándolos áreas claves para el contexto en el que está situada la UNVM. “Nuestros cuerpos docentes están insertos en el ámbito laboral, en la investigación y en el territorio, lo que permite dar respuestas con conocimiento de causa, formación actualizada y pertinencia local”, señala.

Además de las carreras de posgrado, el Instituto dicta cursos, seminarios y talleres orientados tanto a estudiantes de posgrado como a profesionales con título de grado que buscan actualizarse.

«Durante 2025 se desarrollaron propuestas vinculadas a diversas temáticas, incluyendo incluso el abordaje de problemáticas territoriales y ambientales, las cuales tuvieron una muy buena recepción, con participación de actores de organismos públicos y estudiantes extranjeros», comenta Luciana.

Para el próximo año, según adelanta la docente e investigadora, proyectan una agenda de cursos y seminarios con temáticas variadas: desde estadística e inglés —obligatorios para el doctorado— hasta biología molecular, redacción y oralidad científica, y otras capacitaciones que, destaca, «son posibles también gracias a equipamiento que recientemente se ha sumado a los laboratorios de la Universidad, como el sistema HPLC acoplado a espectrometría de masas y microscopía confocal».

Ciencia, tecnología y formación de posgrado

Bohl advierte que la inversión en ciencia y tecnología resulta clave para sostener y fortalecer la calidad del posgrado, especialmente en el doctorado, donde la actualización tecnológica es constante y necesaria. “Estamos atravesando un momento crítico en materia de financiamiento, pero el equipamiento que se logró adquirir en los últimos años es fundamental para la formación doctoral y para la calidad de las tesis y publicaciones científicas”, afirma haciendo referencia al HPLC Masa y Microscopio confocal adquirido en el Equipar Ciencia edición 2023.

«En este escenario, la articulación con instituciones privadas y otras organizaciones aparece como una estrategia complementaria para sostener algunas propuestas, sin perder de vista el rol central de la inversión pública en ciencia y tecnología», comentó la investigadora de Conicet.

Resulta relevante destacar que desde hace algunos años el Instituto, además de su doctorado en Ciencias con Mención Agroalimentos también dicta una Especialización en Nutrición de Bovinos en articulación con el Instituto de Formación e Investigación en Nutrición Animal (IFINA) y una Maestría conjuntamente con el Instituto de Reproducción Animal de Córdoba (IRAC).

Formación, transferencia y generación de conocimiento

Uno de los ejes centrales del posgrado en Básicas es la generación de conocimiento con potencial de transferencia. Según la directora, ese camino que va desde la ciencia básica hasta la aplicación, es parte del proceso lógico de la investigación universitaria. “La transferencia puede darse a través de la inserción de profesionales en espacios de toma de decisiones o mediante el desarrollo de tecnologías y productos. Todas nuestras tesis y trabajos finales tienen un horizonte de aplicación a mediano o corto plazo”, destaca.

Un crecimiento institucional visible

A 30 años de la creación de la UNVM, la presencia creciente de egresadas y egresados de posgrado en los actos de colación marca un punto de inflexión para la vida institucional. “Es el crecimiento lógico de una Universidad pública: primero el grado, luego el posgrado. Tener egresados de especializaciones, maestrías y doctorado consolida la función de generación de conocimiento y amplía las oportunidades de formación para la comunidad”, reflexiona Bohl.

De cara a 2026, el objetivo principal será sostener y fortalecer las propuestas existentes, acompañar a las y los estudiantes en trayectorias que muchas veces se combinan con trabajo y familia, y afrontar los procesos de evaluación y acreditación con el compromiso de mantener la calidad académica.

“Detrás de cada egreso hay un enorme esfuerzo personal, pero también un trabajo colectivo del cuerpo docente, nodocente y de la gestión universitaria. Ver a los primeros posgraduados de Básicas es una señal clara de consolidación y proyección institucional”, concluye.

El Instituto Académico de Ciencias Básicas y Aplicadas de la Universidad Nacional de Villa María puso en funcionamiento una cámara de cultivo y un banco de germoplasma, dos proyectos clave para fortalecer la investigación, la docencia y la conservación de la biodiversidad regional.

El área está ubicada dentro del Campo Experimental de la UNVM y fue equipada para garantizar condiciones óptimas de trabajo, permitiendo el desarrollo de prácticas y proyectos vinculados al crecimiento controlado de especies vegetales, la evaluación de respuestas fisiológicas y la preservación de recursos genéticos de valor estratégico.

Según mencionaron las autoridades, este espacio será utilizado principalmente por las carreras de Agronomía y Licenciatura en Ambiente y Energías Renovables, acompañando el desarrollo académico y promoviendo la formación práctica de estudiantes y equipos de investigación.

Resulta relevante destacar que la gestión del espacio se realizará de manera articulada con el ENRED, a través del Vivero Regional, buscando fortalecer las acciones conjuntas orientadas a la producción de material vegetal, la conservación ex situ y el trabajo vinculado a la sostenibilidad ambiental.

«La puesta en marcha de estas instalaciones representa un paso significativo para la Universidad. Esto nos permite consolidar capacidades técnicas que permiten avanzar en líneas de investigación prioritarias y ofrecer un entorno formativo de alto nivel en el centro de nuestro Campo Experimental», destacó la decana Carolina Morgante.

Por su parte el titular del ENRED, José Carignano, destacó la vinculación virtuosa entre el Ente y la Universidad. «Desde el ENRED estamos muy agradecidos porque permanentemente la Universidad nos hace parte de cada uno de los proyectos que se llevan a cabo aquí y en distintos espacios y que consideramos clave para el desarrollo regional».

«Es un sueño hecho realidad poder tener un espacio para hacer ensayos con plantas, algo fundamental para nuestras carreras», destacó el docente Pablo Yaryura, quien dirige allí diversos proyectos de investigación aplicada.

A partir del acondicionamiento de un lote de 35 hectáreas el Instituto de Básicas avanza en la consolidación de las prácticas en Agronomía y en la Licenciatura en Ambiente y Energías Renovables. El nuevo espacio, dividido en parcelas de ‘reserva y transición agroecológica’, está ubicado dentro del Campus y las adecuaciones se están llevando a cabo con el apoyo de INTA Marcos Juárez. 

La Universidad Nacional de Villa María (UNVM) comenzó a desarrollar un nuevo espacio agroecológico dentro de su Campus universitario con el objetivo de vincular la producción sustentable y la conservación ambiental. La iniciativa está pensada especialmente para que estudiantes de distintas carreras del Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas puedan realizar actividades de formación, investigación y extensión en un entorno natural y experimental.

Con una superficie total cercana a las 35 hectáreas, el espacio será escenario de prácticas vinculadas a la agroecología, la restauración del ecosistema del Espinal y el fortalecimiento de la biodiversidad local. La propuesta responde a un modelo integral de transición agroecológica, inspirado en los lineamientos de la FAO y adaptado al contexto regional.

“El proyecto busca que los estudiantes se formen en contacto directo con el territorio, integrando saberes científicos con experiencias concretas en el manejo de sistemas sustentables”, explicaron desde la Comisión del Campo Experimental.

Un aula verde:

Según detallaron sobre el proyecto, el nuevo espacio se divide en dos sectores: un lote para reserva, orientado a la restauración ecológica con plantaciones de especies nativas y la instalación de corredores de biodiversidad; y otro lote que será utilizado para prácticas agropecuarias con manejo agroecológico, cultivos de cobertura y sistemas silvopastoriles.

Además, se proyecta la creación de un ‘aula verde’, definida como un ámbito dinámico para clases, investigaciones y actividades de educación ambiental. Este entorno permitirá a estudiantes de Agronomía, Ambiente y carreras afines aplicar conocimientos teóricos en experiencias concretas de campo.

En este mismo sentido, en los próximos días también se inaugurará en las inmediaciones la Cámara de Cultivos y Banco de germoplasma que potenciará las capacidades del espacio.

Articulación territorial:

El proyecto se implementa de manera articulada entre el Instituto de Básicas de la UNVM, el INTA Marcos Juárez y organizaciones comunitarias locales, promoviendo la participación activa de estudiantes, docentes, técnicos y vecinos en el diseño, ejecución y monitoreo de las actividades.