En la mañana de este jueves 12 de marzo el Consejo Directivo del Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas de la UNVM aprobó, a solicitud de la decana Carolina Morgante, la incorporación del doctor Emiliano Badín como titular de la Secretaría de Vinculación. El cargo había sido ocupado hasta 2024 por el ingeniero Carlos Berra y desde su fallecimiento no se había designado un nuevo responsable.

¿Quién es Emiliano Badín?

Emiliano nació y vivió en la ciudad de Leones hasta que terminó el secundario, momento en el cual decidió ir en búsqueda de su título universitario. Con ese objetivo en claro, y un marcado interés por el área de los alimentos, Badín se radicó en Villa María viviendo los primeros años en las residencias de la organización «Cáritas», que le brindó una gran oportunidad para comenzar su camino universitario y a partir de lo cual pudo ingresar a la carrera Ingeniería en Tecnología de Alimentos de la propia UNVM.

Durante sus estudios demostró gran capacidad en lo que respecta a la investigación científica y la docencia universitaria, permitiéndole participar de distintos proyectos. Al obtener la titulación de grado Badin comenzó a trabajar en el asesoramiento de pequeñas producciones de alimentos, mientras daba sus primeros pasos en una industria láctea local. A su vez, con un marcado perfil académico comenzó a participar como docente adscripto en distintos espacios curriculares. En simultáneo a esto también dictó clases como docente titular en el nivel medio.

Durante esa etapa, entre docencia, asesoramiento y en una búsqueda permanente de innovación en el área de los alimentos, postuló y accedió a una beca de Conicet para realizar su doctorado en Ciencias de la Ingeniería de la Universidad Nacional de Córdoba, con lugar de trabajo en el Instituto Multidisciplinario de Investigación y Transferencia Agroalimentaria y Biotecnológica (IMITAB) y bajo la dirección del doctor Alejandro Lespinard.

Una vez alcanzado este título de posgrado Emiliano eligió seguir formándose y, gracias a los aportes científicos hechos durante su doctorado, pudo acceder a otra beca del mismo organismo de ciencia y técnica nacional para realizar un posdoctorado, también enfocado en la búsqueda de nuevas estrategias de conservación de alimentos y tecnologías emergentes. A pesar de todo esto, y a raíz de la crisis presupuestaria y salarial que atraviesa el sistema, Badín se vio en la necesidad de optar por otras alternativas laborales y profesionales y fue así que sin interrumpir su labor docente en la UNVM como profesor Adjunto, transitó un recorrido laboral por una empresa local, realizando ventas y asesoramiento técnico a industrias del sector lácteo.

En lo que respecta a docencia, como se ha mencionado, el doctor en Ingeniería es profesor Adjunto del Instituto de Básicas y actualmente imparte clases materias de la Tecnicatura Universitaria en Bromatología y la Ingeniería en Alimentos.

La decana, Carolina Morgante, junto a su equipo de gestión completo

El proyecto ‘Detección temprana de los signos de estrés calórico en vacas lecheras mediante tecnologías de precisión’, dirigido por Georgina Frossasco, fue seleccionado en la Convocatoria PEIDI 2025 de la Universidad Nacional de Villa María por su fuerte impronta de vinculación y su aporte concreto al sector productivo.

La iniciativa tiene como organización adoptante al INTA EEA Rafaela y articula acciones además con la empresa Villa Nueva SA, generando un esquema de trabajo conjunto entre universidad, sistema científico-tecnológico y sector privado, con el objetivo de abordar una problemática clave en el sector lechero: el impacto del estrés térmico en vacas de alta producción.

Anticiparse a la caída en la producción

El estrés calórico es uno de los factores que más incide en la baja del rendimiento, los problemas reproductivos y las alteraciones sanitarias en los tambos. Tradicionalmente, el riesgo se evalúa a partir del Índice de Temperatura y Humedad (ITH), que combina variables ambientales para estimar cuándo el animal entra en estrés. Sin embargo, investigaciones recientes y experiencias a campo muestran que vacas que producen más de 30 o 35 litros diarios pueden comenzar a sufrir efectos antes de alcanzar los valores críticos establecidos por ese índice.

En ese punto es que se enfoca este proyecto: detectar cambios fisiológicos y comportamentales previos al estrés severo, para que el productor pueda actuar antes de que la producción caiga de manera significativa.

Integrar datos para generar alertas

La propuesta se basa en el uso de sensores individuales —que actualmente vienen incorporados en collares o dispositivos portátiles similares— los cuales registran, hora por hora, información sobre tiempo de rumia, tiempo de alimentación, jadeo, actividad y posición del animal.

Estas tecnologías, cada vez más presentes en tambos de mediana escala, suelen utilizarse para detección de celo o identificación temprana de enfermedades, pero según comentan desde el equipo de trabajo, estos dispositivos también generan mucha más información capaz de optimizar al máximo la producción.

En este sentido, el aporte del proyecto radica en integrar esos datos con los registros individuales de producción de leche, junto a indicadores ambientales y otras variables, para desarrollar un sistema de alerta temprana.

«El objetivo es construir un modelo que permita correlacionar variaciones en la rumia, la alimentación y la actividad térmica con posibles caídas en la producción», comenta Frossasco y añade: «De este modo, el productor podría recibir una señal anticipada —basada en sus propios datos— que indique que las vacas están comenzando a sufrir estrés térmico y que, de no mediar intervención, la producción disminuirá en determinado porcentaje».

Más eficiencia y bienestar animal

«En un contexto de ajustada rentabilidad, mejorar la eficiencia productiva es fundamental. Detectar tempranamente el estrés calórico permite implementar medidas de manejo, como ajustes en ventilación, aspersión o cambios en los horarios de alimentación, antes de que el impacto sea mayor», resaltó la directora de la propuesta y sumó: «Además de buscar un beneficio económico, también estamos promoviendo un mayor bienestar animal, ya que un mejor confort térmico no solo favorece la producción de leche, sino que reduce problemas sanitarios y reproductivos y puede contribuir a extender la vida útil de las vacas en el sistema».

Vinculación y trabajo multidisciplinario

La selección en la convocatoria PEIDI, impulsada entre el Instituto de Investigación y el Instituto de Extensión de la UNVM, destaca el carácter aplicado y articulado de la propuesta. El proyecto integra la labor de docentes de Agronomía y Medicina Veterinaria, estudiantes avanzadas que participan como becarias y especialistas vinculados a espacios de posgrado.

La participación del INTA EEA Rafaela como adoptante asegura el anclaje territorial y la transferencia de resultados, mientras que la articulación con Villa Nueva Sociedad Anónima facilita el acceso a la información que suministra la tecnología de sensores utilizada en los establecimientos.

Perfil de la docente:

Georgina Frossasco es Ingeniera Agrónoma por la UNVM, tiene un Máster en Producción Animal e imparte clases en distintos espacios curriculares de la carrera de Agronomía. Ha dirigido trabajos finales de grado e integrado un gran número de proyectos científicos/académicos propios del área. Además, recientemente fue designada como directora de la Especialización en Nutrición y Alimentación de Bovinos, de dictado conjunto entre Básicas y el Instituto de Formación e Investigación en Nutrición Animal (IFINA), y también se desempeña profesionalmente en el INTA.

Durante el proceso de inscripciones para el ciclo lectivo 2026, Medicina Veterinaria y Agronomía se posicionaron como las carreras con mayor cantidad de aspirantes de la Universidad Nacional de Villa María (UNVM), dando cuenta del interés sostenido de la región por formaciones vinculadas al sector agroproductivo y a la salud animal.

En este sentido, Medicina Veterinaria continúa siendo la carrera de grado, y de dictado completo, más masiva en el conjunto de la Universidad, sumando este año poco más de 230 personas matriculadas en el Curso de Ingreso. La propuesta, que se dicta en la sede Villa del Rosario, sostiene una alta demanda y un reconocimiento consolidado en la región, con casi 19 años de trayectoria y una formación orientada a la salud animal, la producción, la salud pública y otras áreas afines, articulando docencia, investigación y extensión.

Por su parte, al inicio de este ciclo lectivo, Agronomía se destacó particularmente ya que por primera vez fue la carrera más elegida en la sede Villa María, acumulando más de 200 aspirantes. Según comentan desde el equipo de gestión, esto refleja el perfil profesional atractivo que ofrece esta propuesta para el entorno productivo de la zona y cómo la UNVM ha logrado captar esa necesidad ofreciendo un proyecto académico de calidad.

En relación con este punto, la decana del Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas, Carolina Morgante, destacó que “estamos empezando a ver los resultados de una decisión política que la Universidad tomó hace exactamente diez años, cuando se impulsó la creación de la carrera de Agronomía completa en la UNVM, entendiendo que se trata de una formación clave para una región con fuerte impronta agroproductiva”.

Cabe rememorar que en marzo de 2016, mediante resolución del Consejo Superior, se aprobó el proyecto que permitió la puesta en marcha de la carrera completa en la UNVM, marcando un antes y un después para la ciudad y la región, ya que meses después iniciaría la primera cohorte de Agronomía completa en el ámbito de la universidad pública.

“En un contexto económico y presupuestario crítico para el sistema universitario, sostener y fortalecer carreras estratégicas como Agronomía y Medicina Veterinaria es una prioridad para nuestra gestión”, subrayó Morgante, y agregó que “la demanda que hoy vemos en las inscripciones confirma que la sociedad reconoce el valor de estas formaciones y la necesidad de contar con profesionales altamente capacitados, aunque ello no condice con la situación presupuestaria actual”.

Según explicó la decana, uno de los mayores desafíos del último tiempo estuvo vinculado al sostenimiento del recurso humano, el mantenimiento y la actualización de equipamiento, así como a la inversión en investigación.

“Es una situación compleja porque, lamentablemente, hemos perdido docentes y nodocentes con formación en temáticas específicas que hacen a la calidad de nuestras carreras. Se trata de personas con una gran trayectoria académica, con titulaciones de posgrado y, en muchos casos, integrantes de proyectos de investigación clave para el sector”, relató. Y añadió: “La actividad educativa exige una actualización permanente y hoy el deterioro salarial empuja a muchos profesionales a tener dos o incluso tres trabajos, lo que dificulta sostener ese proceso de formación continua”.

La decana también se refirió a las implicancias presupuestarias que conlleva el sostenimiento de este tipo de propuestas académicas: “Agronomía, al igual que Medicina Veterinaria, son carreras con una fuerte carga práctica y eso implica una inversión constante. Contamos con un campo experimental de gran extensión, un Hospital Escuela, maquinaria, vehículos para salidas a campo, además de requerir insumos de laboratorio, tratamiento de residuos, mantenimiento del equipamiento y herramientas para el trabajo territorial, entre otros aspectos que forman parte de la dinámica cotidiana de la carrera”.

En ese sentido, Morgante destacó que “toda decisión política cobra sentido cuando esta inversión se completa con aulas llenas de estudiantes. Este año, Agronomía pasó a ser la carrera más elegida de la UNVM en la sede Villa María, mientras que Medicina Veterinaria ocupa desde hace años el primer lugar en el conjunto de la Universidad, lo que incluso derivó en la consolidación de un campus propio”.

“Desde el Instituto realizamos todas las gestiones que están a nuestro alcance para fortalecer las carreras y, al mismo tiempo, los números de inscripción muestran que existe un marcado interés por estudiar. Sin embargo, este proceso se vuelve cada vez más complejo sin una política de Estado que acompañe”, advirtió.

Resulta relevante señalar que la alta elección de Agronomía se inscribe en un escenario nacional atravesado por la escasez de profesionales en el área, una problemática advertida por distintos referentes del sistema universitario y del sector productivo. “En regiones como el centro del país, donde la actividad agropecuaria cumple un rol central, la formación de ingenieras e ingenieros agrónomos es indispensable para acompañar procesos de innovación, sostenibilidad, agregado de valor y cuidado de los recursos naturales”, sostuvo Morgante.

El Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas también dicta las carreras de Ingeniería en Alimentos, Licenciatura en Ambiente y Energías Renovables, Diseño Industrial, Tecnicatura Universitaria en Bromatología y Licenciatura en Óptica y Contactología -que en todos los casos mantuvieron o aumentaron su matrícula en relación a 2025-, además de posgrados orientados a los agroalimentos y a la producción bovina.

“No se puede pensar el desarrollo del país sin profesionales formados para intervenir en sistemas productivos cada vez más complejos. Desde la universidad pública tenemos la responsabilidad de garantizar esa formación, con calidad académica, compromiso social y anclaje territorial”, concluyó la decana.

Desde Secretaría Académica convocan a selección interina para cubrir cargo docente en espacio curricular Energías Renovables III (Con afectación a Energías Renovables I).

Requisitos: Preferentemente Lic. en Ambiente y Energías Renovables o afines con antecedentes en docencia universitaria y conocimientos sobre metodología orientada al campo profesional en cuestión.

Fecha límite: 14 de febrero

Enviar CV con DNI y datos de contacto a laer@unvm.edu.ar

Desde Secretaría Académica convocan a selección interina para cubrir cargo docente en espacio curricular Ergonomía I.

Requisitos: Preferentemente Diseñador/a Industrial con antecedentes en docencia universitaria y conocimientos sobre metodología orientada al campo profesional en cuestión.

Fecha límite: 14 de febrero

Enviar CV con DNI y datos de contacto a dindustrial@unvm.edu.ar

El docente de la Ingeniería en Alimentos, Alejandro Lespinard, fue promovido dentro del escalafón del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet), donde alcanzó la categoría de Investigador Independiente.

En una resolución emitida por el Conicet este lunes 9 de febrero, el docente e investigador del Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas de la Universidad Nacional de Villa María (UNVM) Alejandro Lespinard, fue promovido de la categoría ‘Adjunto’ a ‘Independiente’ en el marco de su carrera dentro del mencionado organismo nacional de ciencia y técnica.

Desde hace tiempo, Alejandro desempeña su rol docente en la Ingeniería en Alimentos impartiendo clases en distintos espacios curriculares vinculados a su área de expertise.  

Lespinard es oriundo de la provincia de Santa Fe, cursó su licenciatura en Biotecnología en la Universidad Nacional del Litoral y posteriormente se doctoró en Ciencias Exactas por la Universidad Nacional de la Plata. Actualmente está radicado en Villa María y forma parte de una línea de investigación centrada en la evaluación, diseño y optimización de procesos de procesamiento y conservación de alimentos para la industria láctea de la región.

Resulta relevante destacar que su desempeño como Investigador se lleva a cabo de manera colaborativa entre el Instituto Multidisciplinario de Investigación y Transferencia Agroalimentaria y Biotecnológica (IMITAB) de la UNVM y el Centro Científico Tecnológico Conicet Córdoba.

A partir de esta promoción, continuará su labor en este mismo sentido, fortaleciendo su autonomía y proyección dentro del sistema científico nacional.

Carrera científica del Conicet

Tal como lo establecen los estándares de trabajo dentro del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas, el ingreso a carrera se produce una vez que las y los investigadores han completado su formación de doctorado y posdoctorado, en el marco de una beca otorgada por el mismo organismo.

Finalizada esa etapa, quienes estén interesados en seguir avanzando dentro del Conicet, serán evaluados ponderando sus antecedentes en relación a la producción científica y tecnológica, participaciones en congresos, docencia y formación de recursos, entre otras variables vinculadas a su desempeño.

A partir de ese análisis, obtienen un puntaje que determina o no su ingreso a la Carrera del Investigador Científico y Tecnológico (CIC) como ‘investigador asistente’, que es la categoría inicial, o una categoría mayor en función de los antecedentes acreditados. Luego, conforme a la reglamentación vigente, pueden ir presentándose a las convocatorias para promocionar de categoría hasta llegar a la de ‘Investigador Superior’, el nivel más alto dentro del escalafón del organismo.

Desde la Secretaría Académica del Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas de la Universidad Nacional de Villa María (UNVM) informan que se encuentran habilitados los plazos para realizar distintas gestiones. La documentación pertinente para cada caso pueden encontrarla en sus respectivas secciones dentro de ‘Comunidad universitaria’. A su vez, desde este año todos los trámites podrán gestionarse entregando la documentación vía correo electrónico.

  • Adscripciones: para espacios curriculares anuales y del primer cuatrimestre – Hasta el 20 de marzo

– Villa María: academica@icba.unvm.edu.ar

– Villa del Rosario: sedeveterinaria@unvm.edu.ar

– San Francisco: dindustrial@unvm.edu.ar

– Villa María: gribero@unvm.edu.ar

– Villa del Rosario: bibliotecavdr@unvm.edu.ar

– San Francisco: dindustrial@unvm.edu.ar

  • Solicitud de equivalencias: para espacios curriculares anuales y del primer cuatrimestre hasta el 13 de abril y para espacios del segundo cuatrimestre entre el 1 de junio y el 15 de agosto. Consultas a academica@icba.unvm.edu.ar , consignando en el asunto a qué carrera pertenece.

En la última convocatoria a becas doctorales impulsada por el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet), una de las profesionales que quedó en el orden de mérito escogió al Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas de la Universidad Nacional de Villa María como lugar de trabajo.

Se trata de la bióloga Julieta Cettra Zarate, quien desarrollará su proyecto en el ámbito del Instituto Multidisciplinario de Investigación y Transferencia Agroalimentaria y Biotecnológica (IMITAB).

Año tras año, el Conicet impulsa esta convocatoria destinada a profesionales que desean continuar su formación de posgrado inmersos en la investigación. El programa contempla un acompañamiento durante cinco años para que las y los becarios puedan dedicarse de forma plena a la producción científica, en paralelo al cursado del doctorado correspondiente.

Resulta relevante destacar que si bien Julieta fue la única en quedar seleccionada, fueron 5 los aspirantes que aplicaron para  ingresar al IMITAB con diversas líneas temáticas.

Tema de trabajo:

  • «Estrategia inmunomoduladora y antimicrobiana basada en metabolitos de vitamina D: del diseño de sistemas de vehiculización a su validación in vivo en diarrea neonatal bovina». Dirigida por Luciana Paola Bohl y Carina Porporatto.

La Universidad Nacional de Villa María (UNVM) publicó los resultados de la segunda convocatoria de Proyectos Especiales de Investigación, Desarrollo e Innovación (PEIDI), una iniciativa orientada a fortalecer propuestas de investigación e innovación tecnológica que respondan a demandas del territorio y promuevan el desarrollo del entorno social, productivo y cultural.

Impulsada desde los Institutos de Investigación y Extensión, la convocatoria busca acompañar proyectos vinculados a áreas estratégicas como salud, sustentabilidad ambiental y energética, tecnología agroalimentaria, ciudadanía y nuevas tecnologías, entre otras, promoviendo la articulación entre la universidad y organizaciones del medio.

En este marco, desde el Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas fueron aprobados 9 proyectos, todos ellos con financiamiento para su ejecución, lo que representa un crecimiento significativo respecto de la edición anterior y consolida esta herramienta como un dispositivo clave para la vinculación territorial.

Según lo establecido por la Comisión Evaluadora, al momento de la selección se ponderaron especialmente criterios como el grado de vinculación con el medio social, productivo y/o cultural; la interdisciplinariedad y articulación entre proyectos y dispositivos de investigación y extensión de la UNVM; la originalidad, aplicabilidad y nivel de innovación; el impacto socio-productivo-cultural; y la capacidad de dar respuesta a demandas concretas.

Asimismo, se destacó que los proyectos contarán con un plazo de ejecución de 12 meses y que en todos los casos recibirán aportes económicos por parte de organizaciones adoptantes, que acompañarán las distintas etapas de desarrollo y ejecución de las iniciativas.

Listado PEIDI Básicas:

  • «Entre redes y ciencia: fortaleciendo vínculos para la pesca sostenible en el río ctalamochita» | Dirección: Fernanda Biolé | Adoptante: Fundación Río Ctalamchita
  • «Programas de inseminación a tiempo fijo de alta fertilidad sin estradiol en vacas holstein en lactancia: factores hormonales y efectos en la tasa de preñez» | Dirección: Gabriel Bó | Adoptante: Von Franken SAIC
  • «Estudio comparativo de tecnologías extractivas de aceites esenciales de interés biomédico» | Colaborativo IAP Humanas – Dirección Alejandro Ferrari – Equipo responsable Sonia Sodero | Adoptante: Laboratorio Arvensis
  • «Detección temprana de los signos de estrés calórico en vacas lecheras mediante tecnologías de precisión» | Dirección: Georgina Frossasco | Adoptante: INTA EEA Rafaela
  • «Diseño y aplicaciones de materiales biobasados» | Colaborativo IAP Humanas – Dirección Mariana Gatani – Equipo responsable Noelia Pogliano | Adoptante: Ayassa Fombella
  • «Dinámica de las afecciones respiratorias, influencia en el rendimiento e valoración económica, en cerdos desde el destete a la terminación» | Dirección: Alejandro Larriestra | Adoptante: LABVIMA
  • «Desarrollo, formulación y escalamiento de la producción de hamburguesas a base de soja texturizada» | Colaborativo IAP Sociales – Dirección: Alejandro Lespinard | Adoptante: Municipalidad de Idiazabal
  • «Desarrollo de un modelo adaptativo de monitoreo y control de camas de compost ensistemas lecheros, basado en mediciones in situ y parámetros ambientales para toma de decisiones en tiempo real» | Dirección: Juan Monge | Adoptante: La Cenobia SRL
  • «Biocarbones funcionalizados e inmovilizados con bacterias remediadoras de atrazina: su aplicación en suelos agrícolas» | Dirección: Noelia Urseler | Adoptante: BioA SA

UNVM – RR – REC N° 883.2025

Durante la mañana de este lunes 22 de diciembre desde el Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas de la UNVM realizaron el cierre formal del proceso de acreditación para la Ingeniería en Alimentos ante la CONEAU. De esta forma la Comisión de Acreditación designada a tal fin concluyó meses de trabajo abocado a recabar información en torno a esta propuesta académica de dictado interinstitucional con la ESIL.

Es relevante mencionar que según lo determina el artículo 43 de la Ley de Educación Superior, aquellas carreras de grado que otorguen ‘títulos  correspondientes a profesiones reguladas por el Estado, cuyo ejercicio pudiera comprometer el interés público poniendo en riesgo de modo directo la salud, la seguridad, los derechos, los bienes o la formación de los habitantes’ deberán cumplir ciertos requisitos, los cuales serán sometidos a evaluación por la Coneau.

En este sentido, la Ingeniería en Alimentos de la UNVM fue notificada meses atrás para comenzar este proceso que implica un análisis exhaustivo de información e indicadores que deben respaldar la calidad académica que se pretende para este tipo de carreras. Este análisis contempla cantidad de estudiantes. egresados y egresadas; niveles de formación, cargos y dedicaciones de equipos docentes y nodocentes; infraestructura y equipamientos, entre otros aspectos.

A partir de ahora comienzan a correr los plazos para que desde el mencionado organismo nacional notifiquen la fecha en que los pares evaluadores realizarán la visita y entrevistas para respaldar la información presentada, tal y como se sucedió con Agronomía durante el mes de septiembre.

Resulta importante agregar que el Instituto de Básicas, además de estar esperando la respuesta final respecto a Agronomía, a inicios de 2026 comenzará a trabajar en este mismo sentido para Medicina Veterinaria, la cual también fue notificada recientemente para ser evaluada.