La Universidad Nacional de Villa María (UNVM) incorporó recientemente un liofilizador modelo AL-30M, marca TUKSON, un equipamiento estratégico que permitirá avanzar en el desarrollo de leche de burra en polvo, abriendo nuevas posibilidades para la investigación, la transferencia tecnológica y la vinculación con el sector productivo.

El equipamiento fue adquirido mediante un convenio público-privado en el marco del FONARSEC, celebrado entre la UNVM y la empresa Card Solutions S.A.S., y asignado al Instituto Académico Pedagógico de Ciencias Básicas y Aplicadas. La incorporación de esta tecnología representa un paso clave para el fortalecimiento de las capacidades científico-tecnológicas de la Universidad y su proyección hacia desarrollos con impacto regional y nacional.

La liofilización es un proceso que permite obtener leche en polvo manteniendo sus propiedades nutricionales, a la vez que posibilita una conservación prolongada sin necesidad de refrigeración, reduciendo de manera significativa los costos logísticos y de almacenamiento. Esta característica resulta central para facilitar la comercialización y la expansión hacia mercados internacionales, donde la estabilidad del producto es un requisito fundamental.

Además, esta tecnología también permite optimizar el aprovechamiento de diversos subproductos, transformándolos en ingredientes funcionales de alto valor agregado destinados a las industrias alimentaria, farmacéutica y de suplementos nutricionales. De este modo, el proceso no solo aumenta la variedad de productos posibles, sino que también genera nuevas fuentes de ingresos y contribuye a la sostenibilidad del sistema productivo, mediante la valorización integral de una misma materia prima.

Desde la UNVM destacaron que la incorporación del liofilizador se circunscribe en una política institucional orientada a promover la innovación, la transferencia de conocimiento y la articulación con el sector privado, fortaleciendo el rol de la universidad pública como actor clave en el desarrollo científico-tecnológico. En ese sentido, es importante destacar que en la planta, además de la producción, docentes investigadores del Instituto Multidisciplinario de Investigación y Transferencia Agroalimentaria y Biotecnológica (IMITAB – Conicet) llevan adelante tareas de investigación.

Resulta relevante también mencionar que el espacio cuenta con otras tecnologías incorporadas previamente gracias a la Universidad Nacional de Río Cuarto (UNRC) que donó distintos elementos que fueron en el marco del programa Ciencia y Tecnología contra el Hambre del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Nación. Esta articulación fue gestionada a través del doctor Luis Losinno, integrante del proyecto, y permitió sumar infraestructura clave para el procesamiento y control de calidad.

Entre esos equipos cedidos se enumeran heladeras de distintas capacidades y marcas, una máquina envasadora para botellas de un litro, una pasteurizadora de leche tipo batch de 100 litros, un intercambiador de calor, dos equipos esterilizadores UV, un detector de índice refractivo marca y un peachímetro de mesa multiparamétrico, todos ya instalados en la Planta Industrial de Alimentos «Ingeniero Carlos Berra».

En este marco, desde el equipo de trabajo agradecieron especialmente a Card Solutions S.A.S. por la confianza depositada en la UNVM, así como a las y los consejeros del Instituto de Básicas, cuyo acompañamiento y compromiso hicieron posible la concreción de este convenio de articulación público-privada, considerado estratégico para el desarrollo de nuevas líneas de investigación y producción.

«Con esta incorporación, seguiremos avanzado en generar conocimiento aplicado que sea capaz de aportar soluciones innovadoras y sustentables a los desafíos productivos actuales y fortaleciendo a su vez el vínculo entre ciencia, universidad y territorio», destacó el secretario de Vinculación de Básicas, Emiliano Badín.

En la mañana de este jueves 12 de marzo el Consejo Directivo del Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas de la UNVM aprobó, a solicitud de la decana Carolina Morgante, la incorporación del doctor Emiliano Badín como titular de la Secretaría de Vinculación. El cargo había sido ocupado hasta 2024 por el ingeniero Carlos Berra y desde su fallecimiento no se había designado un nuevo responsable.

¿Quién es Emiliano Badín?

Emiliano nació y vivió en la ciudad de Leones hasta que terminó el secundario, momento en el cual decidió ir en búsqueda de su título universitario. Con ese objetivo en claro, y un marcado interés por el área de los alimentos, Badín se radicó en Villa María viviendo los primeros años en las residencias de la organización «Cáritas», que le brindó una gran oportunidad para comenzar su camino universitario y a partir de lo cual pudo ingresar a la carrera Ingeniería en Tecnología de Alimentos de la propia UNVM.

Durante sus estudios demostró gran capacidad en lo que respecta a la investigación científica y la docencia universitaria, permitiéndole participar de distintos proyectos. Al obtener la titulación de grado Badin comenzó a trabajar en el asesoramiento de pequeñas producciones de alimentos, mientras daba sus primeros pasos en una industria láctea local. A su vez, con un marcado perfil académico comenzó a participar como docente adscripto en distintos espacios curriculares. En simultáneo a esto también dictó clases como docente titular en el nivel medio.

Durante esa etapa, entre docencia, asesoramiento y en una búsqueda permanente de innovación en el área de los alimentos, postuló y accedió a una beca de Conicet para realizar su doctorado en Ciencias de la Ingeniería de la Universidad Nacional de Córdoba, con lugar de trabajo en el Instituto Multidisciplinario de Investigación y Transferencia Agroalimentaria y Biotecnológica (IMITAB) y bajo la dirección del doctor Alejandro Lespinard.

Una vez alcanzado este título de posgrado Emiliano eligió seguir formándose y, gracias a los aportes científicos hechos durante su doctorado, pudo acceder a otra beca del mismo organismo de ciencia y técnica nacional para realizar un posdoctorado, también enfocado en la búsqueda de nuevas estrategias de conservación de alimentos y tecnologías emergentes. A pesar de todo esto, y a raíz de la crisis presupuestaria y salarial que atraviesa el sistema, Badín se vio en la necesidad de optar por otras alternativas laborales y profesionales y fue así que sin interrumpir su labor docente en la UNVM como profesor Adjunto, transitó un recorrido laboral por una empresa local, realizando ventas y asesoramiento técnico a industrias del sector lácteo.

En lo que respecta a docencia, como se ha mencionado, el doctor en Ingeniería es profesor Adjunto del Instituto de Básicas y actualmente imparte clases materias de la Tecnicatura Universitaria en Bromatología y la Ingeniería en Alimentos.

La decana, Carolina Morgante, junto a su equipo de gestión completo

El docente de la Ingeniería en Alimentos, Alejandro Lespinard, fue promovido dentro del escalafón del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet), donde alcanzó la categoría de Investigador Independiente.

En una resolución emitida por el Conicet este lunes 9 de febrero, el docente e investigador del Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas de la Universidad Nacional de Villa María (UNVM) Alejandro Lespinard, fue promovido de la categoría ‘Adjunto’ a ‘Independiente’ en el marco de su carrera dentro del mencionado organismo nacional de ciencia y técnica.

Desde hace tiempo, Alejandro desempeña su rol docente en la Ingeniería en Alimentos impartiendo clases en distintos espacios curriculares vinculados a su área de expertise.  

Lespinard es oriundo de la provincia de Santa Fe, cursó su licenciatura en Biotecnología en la Universidad Nacional del Litoral y posteriormente se doctoró en Ciencias Exactas por la Universidad Nacional de la Plata. Actualmente está radicado en Villa María y forma parte de una línea de investigación centrada en la evaluación, diseño y optimización de procesos de procesamiento y conservación de alimentos para la industria láctea de la región.

Resulta relevante destacar que su desempeño como Investigador se lleva a cabo de manera colaborativa entre el Instituto Multidisciplinario de Investigación y Transferencia Agroalimentaria y Biotecnológica (IMITAB) de la UNVM y el Centro Científico Tecnológico Conicet Córdoba.

A partir de esta promoción, continuará su labor en este mismo sentido, fortaleciendo su autonomía y proyección dentro del sistema científico nacional.

Carrera científica del Conicet

Tal como lo establecen los estándares de trabajo dentro del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas, el ingreso a carrera se produce una vez que las y los investigadores han completado su formación de doctorado y posdoctorado, en el marco de una beca otorgada por el mismo organismo.

Finalizada esa etapa, quienes estén interesados en seguir avanzando dentro del Conicet, serán evaluados ponderando sus antecedentes en relación a la producción científica y tecnológica, participaciones en congresos, docencia y formación de recursos, entre otras variables vinculadas a su desempeño.

A partir de ese análisis, obtienen un puntaje que determina o no su ingreso a la Carrera del Investigador Científico y Tecnológico (CIC) como ‘investigador asistente’, que es la categoría inicial, o una categoría mayor en función de los antecedentes acreditados. Luego, conforme a la reglamentación vigente, pueden ir presentándose a las convocatorias para promocionar de categoría hasta llegar a la de ‘Investigador Superior’, el nivel más alto dentro del escalafón del organismo.

En la última convocatoria a becas doctorales impulsada por el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet), una de las profesionales que quedó en el orden de mérito escogió al Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas de la Universidad Nacional de Villa María como lugar de trabajo.

Se trata de la bióloga Julieta Cettra Zarate, quien desarrollará su proyecto en el ámbito del Instituto Multidisciplinario de Investigación y Transferencia Agroalimentaria y Biotecnológica (IMITAB).

Año tras año, el Conicet impulsa esta convocatoria destinada a profesionales que desean continuar su formación de posgrado inmersos en la investigación. El programa contempla un acompañamiento durante cinco años para que las y los becarios puedan dedicarse de forma plena a la producción científica, en paralelo al cursado del doctorado correspondiente.

Resulta relevante destacar que si bien Julieta fue la única en quedar seleccionada, fueron 5 los aspirantes que aplicaron para  ingresar al IMITAB con diversas líneas temáticas.

Tema de trabajo:

  • «Estrategia inmunomoduladora y antimicrobiana basada en metabolitos de vitamina D: del diseño de sistemas de vehiculización a su validación in vivo en diarrea neonatal bovina». Dirigida por Luciana Paola Bohl y Carina Porporatto.

La Universidad Nacional de Villa María (UNVM) publicó los resultados de la segunda convocatoria de Proyectos Especiales de Investigación, Desarrollo e Innovación (PEIDI), una iniciativa orientada a fortalecer propuestas de investigación e innovación tecnológica que respondan a demandas del territorio y promuevan el desarrollo del entorno social, productivo y cultural.

Impulsada desde los Institutos de Investigación y Extensión, la convocatoria busca acompañar proyectos vinculados a áreas estratégicas como salud, sustentabilidad ambiental y energética, tecnología agroalimentaria, ciudadanía y nuevas tecnologías, entre otras, promoviendo la articulación entre la universidad y organizaciones del medio.

En este marco, desde el Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas fueron aprobados 9 proyectos, todos ellos con financiamiento para su ejecución, lo que representa un crecimiento significativo respecto de la edición anterior y consolida esta herramienta como un dispositivo clave para la vinculación territorial.

Según lo establecido por la Comisión Evaluadora, al momento de la selección se ponderaron especialmente criterios como el grado de vinculación con el medio social, productivo y/o cultural; la interdisciplinariedad y articulación entre proyectos y dispositivos de investigación y extensión de la UNVM; la originalidad, aplicabilidad y nivel de innovación; el impacto socio-productivo-cultural; y la capacidad de dar respuesta a demandas concretas.

Asimismo, se destacó que los proyectos contarán con un plazo de ejecución de 12 meses y que en todos los casos recibirán aportes económicos por parte de organizaciones adoptantes, que acompañarán las distintas etapas de desarrollo y ejecución de las iniciativas.

Listado PEIDI Básicas:

  • «Entre redes y ciencia: fortaleciendo vínculos para la pesca sostenible en el río ctalamochita» | Dirección: Fernanda Biolé | Adoptante: Fundación Río Ctalamchita
  • «Programas de inseminación a tiempo fijo de alta fertilidad sin estradiol en vacas holstein en lactancia: factores hormonales y efectos en la tasa de preñez» | Dirección: Gabriel Bó | Adoptante: Von Franken SAIC
  • «Estudio comparativo de tecnologías extractivas de aceites esenciales de interés biomédico» | Colaborativo IAP Humanas – Dirección Alejandro Ferrari – Equipo responsable Sonia Sodero | Adoptante: Laboratorio Arvensis
  • «Detección temprana de los signos de estrés calórico en vacas lecheras mediante tecnologías de precisión» | Dirección: Georgina Frossasco | Adoptante: INTA EEA Rafaela
  • «Diseño y aplicaciones de materiales biobasados» | Colaborativo IAP Humanas – Dirección Mariana Gatani – Equipo responsable Noelia Pogliano | Adoptante: Ayassa Fombella
  • «Dinámica de las afecciones respiratorias, influencia en el rendimiento e valoración económica, en cerdos desde el destete a la terminación» | Dirección: Alejandro Larriestra | Adoptante: LABVIMA
  • «Desarrollo, formulación y escalamiento de la producción de hamburguesas a base de soja texturizada» | Colaborativo IAP Sociales – Dirección: Alejandro Lespinard | Adoptante: Municipalidad de Idiazabal
  • «Desarrollo de un modelo adaptativo de monitoreo y control de camas de compost ensistemas lecheros, basado en mediciones in situ y parámetros ambientales para toma de decisiones en tiempo real» | Dirección: Juan Monge | Adoptante: La Cenobia SRL
  • «Biocarbones funcionalizados e inmovilizados con bacterias remediadoras de atrazina: su aplicación en suelos agrícolas» | Dirección: Noelia Urseler | Adoptante: BioA SA

UNVM – RR – REC N° 883.2025

La enseñanza de posgrado ocupa un lugar estratégico dentro de la educación superior universitaria. Así lo entiende Luciana Bohl, directora de Posgrado del Instituto Académico de Ciencias Básicas y Aplicadas de la Universidad Nacional de Villa María, quien destaca que estas instancias formativas cumplen un doble rol: por un lado, la actualización y profundización profesional; por otro, la generación de nuevo conocimiento científico.

“Quienes llegan al posgrado ya cuentan con una formación de grado y buscan actualizarse o profundizar en una disciplina específica. En el caso del doctorado, además, el eje está puesto en la investigación y en la generación de conocimiento a partir de problemáticas actuales y vacancias existentes”, explica Bohl. Esta perspectiva cobra especial relevancia en una Universidad como la UNVM, fuertemente anclada en una realidad local y regional con impronta agro productiva.

Impacto más allá del ámbito académico

El posgrado no solo transforma trayectorias individuales, sino que también tiene un impacto directo en el entorno social y productivo. En ese sentido, Bohl remarca que las carreras y actividades de posgrado responden a demandas territoriales concretas, además de abordar problemáticas locales y regionales con una mirada científica y contextualizada.

«Las propuestas de posgrado de Básicas, fundamentalmente nuestra especialización, maestría y doctorado, se vinculan directamente con los sectores agrícola-ganadero, alimentario y ambiental, considerándolos áreas claves para el contexto en el que está situada la UNVM. “Nuestros cuerpos docentes están insertos en el ámbito laboral, en la investigación y en el territorio, lo que permite dar respuestas con conocimiento de causa, formación actualizada y pertinencia local”, señala.

Además de las carreras de posgrado, el Instituto dicta cursos, seminarios y talleres orientados tanto a estudiantes de posgrado como a profesionales con título de grado que buscan actualizarse.

«Durante 2025 se desarrollaron propuestas vinculadas a diversas temáticas, incluyendo incluso el abordaje de problemáticas territoriales y ambientales, las cuales tuvieron una muy buena recepción, con participación de actores de organismos públicos y estudiantes extranjeros», comenta Luciana.

Para el próximo año, según adelanta la docente e investigadora, proyectan una agenda de cursos y seminarios con temáticas variadas: desde estadística e inglés —obligatorios para el doctorado— hasta biología molecular, redacción y oralidad científica, y otras capacitaciones que, destaca, «son posibles también gracias a equipamiento que recientemente se ha sumado a los laboratorios de la Universidad, como el sistema HPLC acoplado a espectrometría de masas y microscopía confocal».

Ciencia, tecnología y formación de posgrado

Bohl advierte que la inversión en ciencia y tecnología resulta clave para sostener y fortalecer la calidad del posgrado, especialmente en el doctorado, donde la actualización tecnológica es constante y necesaria. “Estamos atravesando un momento crítico en materia de financiamiento, pero el equipamiento que se logró adquirir en los últimos años es fundamental para la formación doctoral y para la calidad de las tesis y publicaciones científicas”, afirma haciendo referencia al HPLC Masa y Microscopio confocal adquirido en el Equipar Ciencia edición 2023.

«En este escenario, la articulación con instituciones privadas y otras organizaciones aparece como una estrategia complementaria para sostener algunas propuestas, sin perder de vista el rol central de la inversión pública en ciencia y tecnología», comentó la investigadora de Conicet.

Resulta relevante destacar que desde hace algunos años el Instituto, además de su doctorado en Ciencias con Mención Agroalimentos también dicta una Especialización en Nutrición de Bovinos en articulación con el Instituto de Formación e Investigación en Nutrición Animal (IFINA) y una Maestría conjuntamente con el Instituto de Reproducción Animal de Córdoba (IRAC).

Formación, transferencia y generación de conocimiento

Uno de los ejes centrales del posgrado en Básicas es la generación de conocimiento con potencial de transferencia. Según la directora, ese camino que va desde la ciencia básica hasta la aplicación, es parte del proceso lógico de la investigación universitaria. “La transferencia puede darse a través de la inserción de profesionales en espacios de toma de decisiones o mediante el desarrollo de tecnologías y productos. Todas nuestras tesis y trabajos finales tienen un horizonte de aplicación a mediano o corto plazo”, destaca.

Un crecimiento institucional visible

A 30 años de la creación de la UNVM, la presencia creciente de egresadas y egresados de posgrado en los actos de colación marca un punto de inflexión para la vida institucional. “Es el crecimiento lógico de una Universidad pública: primero el grado, luego el posgrado. Tener egresados de especializaciones, maestrías y doctorado consolida la función de generación de conocimiento y amplía las oportunidades de formación para la comunidad”, reflexiona Bohl.

De cara a 2026, el objetivo principal será sostener y fortalecer las propuestas existentes, acompañar a las y los estudiantes en trayectorias que muchas veces se combinan con trabajo y familia, y afrontar los procesos de evaluación y acreditación con el compromiso de mantener la calidad académica.

“Detrás de cada egreso hay un enorme esfuerzo personal, pero también un trabajo colectivo del cuerpo docente, nodocente y de la gestión universitaria. Ver a los primeros posgraduados de Básicas es una señal clara de consolidación y proyección institucional”, concluye.

El Instituto Académico de Ciencias Básicas y Aplicadas de la Universidad Nacional de Villa María puso en funcionamiento una cámara de cultivo y un banco de germoplasma, dos proyectos clave para fortalecer la investigación, la docencia y la conservación de la biodiversidad regional.

El área está ubicada dentro del Campo Experimental de la UNVM y fue equipada para garantizar condiciones óptimas de trabajo, permitiendo el desarrollo de prácticas y proyectos vinculados al crecimiento controlado de especies vegetales, la evaluación de respuestas fisiológicas y la preservación de recursos genéticos de valor estratégico.

Según mencionaron las autoridades, este espacio será utilizado principalmente por las carreras de Agronomía y Licenciatura en Ambiente y Energías Renovables, acompañando el desarrollo académico y promoviendo la formación práctica de estudiantes y equipos de investigación.

Resulta relevante destacar que la gestión del espacio se realizará de manera articulada con el ENRED, a través del Vivero Regional, buscando fortalecer las acciones conjuntas orientadas a la producción de material vegetal, la conservación ex situ y el trabajo vinculado a la sostenibilidad ambiental.

«La puesta en marcha de estas instalaciones representa un paso significativo para la Universidad. Esto nos permite consolidar capacidades técnicas que permiten avanzar en líneas de investigación prioritarias y ofrecer un entorno formativo de alto nivel en el centro de nuestro Campo Experimental», destacó la decana Carolina Morgante.

Por su parte el titular del ENRED, José Carignano, destacó la vinculación virtuosa entre el Ente y la Universidad. «Desde el ENRED estamos muy agradecidos porque permanentemente la Universidad nos hace parte de cada uno de los proyectos que se llevan a cabo aquí y en distintos espacios y que consideramos clave para el desarrollo regional».

«Es un sueño hecho realidad poder tener un espacio para hacer ensayos con plantas, algo fundamental para nuestras carreras», destacó el docente Pablo Yaryura, quien dirige allí diversos proyectos de investigación aplicada.

A partir del acondicionamiento de un lote de 35 hectáreas el Instituto de Básicas avanza en la consolidación de las prácticas en Agronomía y en la Licenciatura en Ambiente y Energías Renovables. El nuevo espacio, dividido en parcelas de ‘reserva y transición agroecológica’, está ubicado dentro del Campus y las adecuaciones se están llevando a cabo con el apoyo de INTA Marcos Juárez. 

La Universidad Nacional de Villa María (UNVM) comenzó a desarrollar un nuevo espacio agroecológico dentro de su Campus universitario con el objetivo de vincular la producción sustentable y la conservación ambiental. La iniciativa está pensada especialmente para que estudiantes de distintas carreras del Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas puedan realizar actividades de formación, investigación y extensión en un entorno natural y experimental.

Con una superficie total cercana a las 35 hectáreas, el espacio será escenario de prácticas vinculadas a la agroecología, la restauración del ecosistema del Espinal y el fortalecimiento de la biodiversidad local. La propuesta responde a un modelo integral de transición agroecológica, inspirado en los lineamientos de la FAO y adaptado al contexto regional.

“El proyecto busca que los estudiantes se formen en contacto directo con el territorio, integrando saberes científicos con experiencias concretas en el manejo de sistemas sustentables”, explicaron desde la Comisión del Campo Experimental.

Un aula verde:

Según detallaron sobre el proyecto, el nuevo espacio se divide en dos sectores: un lote para reserva, orientado a la restauración ecológica con plantaciones de especies nativas y la instalación de corredores de biodiversidad; y otro lote que será utilizado para prácticas agropecuarias con manejo agroecológico, cultivos de cobertura y sistemas silvopastoriles.

Además, se proyecta la creación de un ‘aula verde’, definida como un ámbito dinámico para clases, investigaciones y actividades de educación ambiental. Este entorno permitirá a estudiantes de Agronomía, Ambiente y carreras afines aplicar conocimientos teóricos en experiencias concretas de campo.

En este mismo sentido, en los próximos días también se inaugurará en las inmediaciones la Cámara de Cultivos y Banco de germoplasma que potenciará las capacidades del espacio.

Articulación territorial:

El proyecto se implementa de manera articulada entre el Instituto de Básicas de la UNVM, el INTA Marcos Juárez y organizaciones comunitarias locales, promoviendo la participación activa de estudiantes, docentes, técnicos y vecinos en el diseño, ejecución y monitoreo de las actividades.

Martín Quinteros, es médico veterinario y recientemente se egresó de la Especialización en Nutrición y Alimentación de Bovinos que dicta la Universidad Nacional de Villa María (UNVM), aseguró que la formación de posgrado significó un punto de inflexión en su desarrollo profesional.

Con una amplia trayectoria en el trabajo con bovinos, Quinteros remarcó que la Especialización le permitió profundizar sus conocimientos y sumar herramientas de investigación y aplicación práctica. “El posgrado fue un antes y un después en mi carrera. Si bien tenía mucha experiencia en el trabajo con bovinos, aquí pude profundizar muchísimo en nutrición animal y adquirir herramientas para la investigación y para llevar al campo. Me brindó conocimientos aplicables y capacidad de innovar en mi área”.

Actualmente, se desempeña como responsable del área de rumiantes en la empresa Brascorp, con sede en Buenos Aires y proyección internacional. Desde General Cabrera coordina acciones para Argentina y para más de 10 países de Latinoamérica, lo que le permite ver en perspectiva el valor de la formación recibida:

“Este posgrado me enseñó a investigar, a buscar soluciones y a generar innovaciones que aporten a una producción más sustentable. En mi trabajo actual es fundamental contar con esas herramientas”.

En cuanto a la calidad académica, Quinteros destacó tanto la organización de la carrera como la excelencia del plantel docente. “Tuvimos la posibilidad de formarnos con docentes de primer nivel mundial, tanto en leche como en carne. Y el acompañamiento que recibís para elaborar el trabajo final integrador es impresionante ya que los docentes te guían y te estimulan hasta lograr el título», resaltó.

Finalmente, valoró la importancia de que la UNVM ofrezca este tipo de trayectos formativos en una región clave para la producción agropecuaria: “Villa María está en el corazón de una de las cuencas lecheras más importantes de Latinoamérica. Tener una Universidad que forme profesionales de grado y posgrado vinculados a la producción bovina es fundamental para seguir creciendo como sector”.

Una propuesta en crecimiento

La Especialización en Nutrición y Alimentación de Bovinos se dicta desde el año 2022 junto al Instituto de Formación e Investigación en Nutrición Animal (IFINA) y ya tiene más de 40 posgraduados con una amplia diversidad de abordajes en sus trabajos finales. Esta propuesta combina la modalidad a distancia con algunos seminarios presenciales y la cohorte 2025 está integrada por otros 40 profesionales que provienen de diferentes puntos del país y Latinoamérica.

En lo que respecta a la oferta de posgrado vinculada a bovinos resulta relevante destacar que el Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas de la UNVM también impulsa la Maestría en Producción de Carne Bovina, en articulación con el Instituto de Reproducción Animal de Córdoba (IRAC), que este año alcanzó los 20 inscriptos.

«Este tipo de profesionalizaciones tiene un rol estratégico dentro de la política institucional de Básicas y eso está plasmado en el crecimiento exponencial que tuvo estos últimos 5 años en lo que respecta a la oferta existente, buscando siempre ofrecer una formación continua no solo a estudiantes sino también a graduados, docentes y nodocentes», comentó al respecto la secretaria de Investigación y Extensión, Mariana Montenegro y añadió: «Todas nuestras propuestas son siempre orientadas al perfil de esta región y buscan responder a demandas concretas, además representan un gran aporte en lo que respecta a producción científica y la generación de recursos para el Instituto».

En el marco de un proyecto de extensión universitaria que ya lleva más de un año de trabajo, docentes y estudiantes de la Ingeniería en Alimentos y Agronomía de la Universidad Nacional de Villa María (UNVM) avanzan en el desarrollo de gomitas veganas saludables con propiedades funcionales, elaboradas a partir de aceite esencial de Peperina (Minthostachys verticillata), una especie nativa de Córdoba.

Esta iniciativa surgió a partir de la obtención y caracterización del aceite esencial de Peperina mediante técnicas de HPLC y RMN, cuyos primeros resultados fueron presentados en la edición de este año de la Jornada Nacional de Agroalimentos y Sustentabilidad (JoNAS). A partir de ese primer paso, el equipo propuso un nuevo desafío: incorporar este extracto natural en un “alimento innovador y saludable”, destaca Lautaro Pierucci, estudiante de la carrera e integrante del equipo de trabajo.

Según comentan, el producto que proponen es una golosina vegana, sin azúcar y mínimamente procesada, formulada con xilitol e inulina, lo que le otorga un efecto anticariogénico y favorece la salud intestinal, además de ayudar a regular los niveles de azúcar en sangre. “Por eso decimos que es un producto funcional. Porque, a diferencia de lo que ocurre con las gomitas disponibles en el mercado, estas aportan un beneficio concreto para la salud”, resalta Pierucci.

Respecto a las características sensoriales de estos caramelos, las pruebas experimentales permitieron generar un prototipo de textura suave, destacado por su “sabor equilibrado y notas mentoladas” otorgadas por la Peperina, además de una “sensación de frescura” aportada también por el xilitol.

“La característica innovadora de esta propuesta no solo tiene que ver con la novedad del producto en sí, sino también con lo que representa en términos de conservación de la biodiversidad el hecho de introducir un sabor autóctono de la región, como es la Peperina, en una golosina”, detalló el estudiante.

Este proyecto, en el que colaboran docentes e investigadores del Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas de la UNVM, es dirigido por la doctora Marianela Sánchez, con la participación del doctor Pablo Fiorito y la estudiante Victoria Correa Garzón, todos ellos integrantes del equipo de la Ingeniería en Alimentos. Además, desde Agronomía, participa la ingeniera Laura Caset. El trabajo se desarrolla en el Instituto Multidisciplinario de Investigación y Transferencia Agroalimentaria y Biotecnológica (IMITAB, CONICET-UNVM).

Recientemente, el grupo presentó sus avances en el Primer Congreso Internacional de Biotecnología, realizado en la Universidad Católica de Córdoba, y adelantaron que las próximas etapas estarán enfocadas en perfeccionar la formulación, optimizar los atributos sensoriales y garantizar la inocuidad microbiológica del producto.