La docente del Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas de la Universidad Nacional de Villa María (UNVM), Yanina Rossi, se encuentra realizando una movilidad en el Institut Pasteur de Montevideo, Uruguay. Se trata de una iniciativa que se da en el marco de su carrera dentro del Conicet y que permitirá fortalecer su formación.

«Estas instancias son enriquecedoras tanto a nivel profesional como para todo el grupo de trabajo y la Universidad en general, ya que nos permite trazar vínculos provechosos para futuras acciones en conjunto entre ambas instituciones», declaró Rossi al respecto, y añadió: «Mi estadía acá se extenderá por un mes y medio, permitiéndome avanzar en mi línea de trabajo que se basa en la evaluación de bioactividad in vitro de ingredientes funcionales obtenidos de co-productos agroalimentarios».

Es importante mencionar que Yanina forma parte del plantel de la UNVM desde el año 2016, es profesora adjunta de Básicas, desempeñándose principalmente en espacios curriculares de la Ingeniería en Alimentos, además de colaborar en Química de la Tecnicatura Universitaria en Bromatología. Es bioquímica y farmacéutica por la Universidad Católica de Córdoba (UCC) y cuenta con un título de doctora en Ciencias Biológicas otorgado por  la misma casa de estudios.

Además, en mayo de 2022 fue promovida a ‘investigadora adjunta’ por el ya mencionado organismo de ciencia nacional, formando parte de un equipo que tiene lugar de trabajo en el Instituto Multidisciplinario de Investigación y Transferencia Agroalimentaria y Biotecnológica, el cual funciona como Unidad Ejecutora de doble dependencia entre el Conicet y el Instituto de Básicas de la UNVM.

En la última convocatoria a becas doctorales impulsada por el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) cuatro profesionales del Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas de la Universidad Nacional de Villa María (UNVM) fueron formalmente admitidos para integrar distintos equipos de investigación.

Se trata de los ingenieros en alimentos Romina Martino Mirotti y Leandro Arnolfo, el médico veterinario Alejandro Macagno y la estudiante avanzada de la licenciatura en Ambiente y Energías Renovables Michelle Biolé, quienes a partir de abril de 2023 se radicarán en el Instituto Multidisciplinario de Investigación y Transferencia Agroalimentaria y Biotecnológica (IMITAB) para transitar sus estudios de posgrado.

Año a año el Conicet impulsa una nueva convocatoria a becas para quienes se ven interesados en continuar sus estudios de posgrado inmersos en la investigación. El objetivo de este programa es que durante los 5 años que dure su formación las y los profesionales de las distintas disciplinas puedan dedicarse totalmente a ello, haciendo aportes significativos a la ciencia mientras en simultáneo van cursando el doctorado que elijan.

De este modo, el mencionado organismo nacional, permite fortalecer las líneas de trabajo en las Universidades, sumando recurso humano calificado en este sentido.

«Al momento de evaluar las postulaciones, el Conicet, toma en cuenta el promedio de los aspirantes, la experiencia que tenga en cuanto a antecedentes en investigación, docencia y extensión, el lugar de trabajo, el plan y los directores propuestos, y en base a todo eso establece un puntaje que arroja un orden de mérito», aclaró la directora del IMITAB, Carina Porporatto, y añadió: «Generalmente son jóvenes que durante el curso de sus estudios de grado han mostrado marcado interés en la investigación, participando de distintas instancias que les permiten adquirir un buen puntaje a la hora de aplicar a estas becas y competir con aspirantes de todo el país».

Por su parte, la decana Carolina Morgante, comentó: «Es una gran noticia, porque esto no solo garantiza el crecimiento de la investigación en Básicas, sino que nos permite materializar una política que desde hace años venimos impulsando en el Instituto y que tiene que ver con generar cada vez más oportunidades que permitan a nuestros profesionales seguir formándose. Estos jóvenes demostraron un marcado interés en la ciencia y sumado a eso pudieron encontrar en la UNVM un espacio de realización que hoy les permitió posicionarse y obtener la beca».

Temas de trabajo:

  • Romina Daniela Martino Mirotti:  «Empleo de líquidos iónicos para la generación de materiales compuestos mediante el uso de celulosa obtenida de residuos de la industria del maní». Director: Mario Lanteri – Codirectora: Marianela Sánchez
  • Leandro Arnolfo: «Desarrollo y evaluación de tecnologías de conservación de leche de burra para la obtención de un alimento destinado a niños con alergia a las proteínas de leche de vaca (APLV)». Director: Alejandro Lespindard – Codirector: Luis Losino
  • Alejandro Macagno: «Respuesta reproductiva en vacas y vaquillonas holstein inseminadas a tiempo fijo utilizando protocolos de proestro prolongado». Director: Gabriel Bó – Codirector: Pablo Roberto Marini
  • Michelle Paula Biolé: «Diseño de estrategias para la remediación de humedales contaminados con atrazina en la región agrícola centro-sur de córdoba». Directora: Elizabeth Agostini – Codirectora: Romina Bachetti

Es importante mencionar que en el caso de Macagno, se trata de una beca de finalización de doctorado, ya que el médico veterinario ya venía trabajando desde 2020 con financiamiento del Fondo para la Investigación Científica y Tecnológica (FONCYT) y cursando el doctorado en Ciencias con mención Agroalimentos del Instituto de Básicas de la UNVM.

 

 

 

Se trata de Noelia Urseler quien este martes 20 de diciembre rindió su tesis ante un jurado integrado por investigadores de Argentina y Chile. Su tema de trabajo se centró en la determinación de la calidad de agua subterránea en la región y obtuvo una calificación de 10.

En el año 2018 el Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas de la Universidad Nacional de Villa María (UNVM) puso en marcha el Doctorado en Ciencias con mención Agroalimentos como una propuesta que busca complementar y profundizar la formación científica de profesionales del área, formando investigadoras e investigadores capaces de generar, aplicar y desarrollar conocimientos científicos de manera original e innovadora.

En este marco, Urseler, fue formalmente admitida en 2019 para trabajar, con una beca financiada por el Conicet, en determinar la incidencia que tiene el uso de atrazina para la calidad del agua de agroecosistemas de córdoba. Concretamente, su abordaje se centró en analizar el comportamiento ambiental de este herbicida y su impacto en la calidad del agua subterránea, principalmente en aquellas vertientes que luego son utilizadas para proveer agua a establecimientos agropecuarios de la región.

«Este tipo de herbicida es fundamentalmente utilizado para controlar malezas en cultivos de maíz y sorgo y lo que nosotras hemos podido determinar es que la aplicación desmedida del mismo tendría incidencia directa en matrices ambientales como el suelo, generando que los residuos se transporten hasta las napas de agua. Luego, esa agua es la que se extrae para hidratar a las vacas en los tambos, por ejemplo», detalla al respecto la doctora Urseler y añade: «El agua subterránea es la principal fuente de abastecimiento empleada en los establecimientos agropecuarios de la provincia de Córdoba, y no solo se utiliza como bebida para animales, sino que en muchos casos también es usada para el consumo humano, limpieza de las instalaciones y riego, de allí la importancia de este abordaje».

En lo que respecta al trabajo realizado durante el transcurso del doctorado de Básicas, Noelia, entre otras cosas también pudo determinar que existen estrategias de remediación bacteriana que permiten eliminar el compuesto de este herbicida del ambiente. «A lo largo de este tiempo hemos podido comprobar que la cepa bacteriana nativa Paenarthrobacter ureafaciens AAC22 permite degradar atrazina mediante estrategias de bioaumento. Por lo que podría ser una alternativa a utilizarse para restablecer el equilibrio del ecosistema», aclaró.

Resulta importante comentar que el equipo, merecedor de reconocimientos en revistas científicas internacionales y de menciones especiales en Congresos, es dirigido y codirigido por la doctora Elizabeth Agostini de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) y la doctora Carolina Morgante de la UNVM. También cuenta con colaboración de las doctoras Romina Bachetti, Fernanda Biolé y Verónica Morgante.

Defensa de tesis:

En lo que respecta a lo que fue la primera defensa de tesis doctoral que lleva a cabo el Instituto, la decana Carolina Morgante manifestó: «Hoy Básicas comienza a transitar una nueva etapa porque estamos asistiendo a un hecho trascendental para la Universidad egresando a la primera Doctora en Ciencias, que a su vez también estudió su carrera de grado aquí. Sin dudas estamos cumpliendo con nuestro mayor objetivo que es que las personas encuentren en la UNVM todas las oportunidades de formación necesarias».

Por su parte la directora del Área de Posgrado, Mariana Montenegro, comentó: «Noelia fue admitida en 2019 siendo una de las primeras personas en elegir nuestro doctorado en Ciencias con mención Agroalimentos y, al igual que gran parte de quienes hoy cursan esta propuesta académica, ella transitó su formación con una beca de trabajo otorgada por el Conicet». Además, Montenegro destacó: «Estamos cerrando un círculo sumamente virtuoso para la institución. Una graduada de nuestra casa que elige nuestro doctorado y que además es reconocida por el Conicet con una beca para investigar sobre un tema que consideran estratégico para la sociedad. En este hecho materializamos el sentido de la Universidad, que es formar profesionales que puedan dar respuesta a las demandas de su contexto».

Es oportuno mencionar que el jurado evaluador, que acompaño la defensa en modalidad híbrida, estuvo compuesto por las doctoras Tania Turian de la Universidad Nacional de Río Cuarto (UNRC) y Telma Scarpeci de la UNVM y por los doctores Danilo Pérez Pantoja de la Universidad Tecnológica Metropolitana de Chile y Luciano Merini del INTA-Conicet.

Noelia proviene de la localidad de Chazón. En 2007 se radicó en Villa María con 18 años para estudiar Agronomía y se egresó en 2011. Durante ese trayecto fue beneficiaria en dos oportunidades de Becas de Estímulo a las Vocaciones Científicas, otorgadas por el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) y participó activamente de diversos proyectos de investigación y extensión. Durante su recorrido académico como doctoranda, con lugar de trabajo en el Instituto Multidisciplinario de Investigación y Transferencia Agroalimentaria y Biotecnológica (IMITAB-Conicet), ha sido docente adscripta en distintos espacios curriculares y fue quien tuvo a cargo el dictado de la materia biología del cursillo de ingreso 2022 de la UNVM.

Actualmente tiene 33 años y acaba de consagrarse como la primera doctora egresada del Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas de la UNVM.

En el marco de las convocatorias anuales para proyectos de investigación impulsadas por la Universidad Nacional de Villa María (UNVM), en el Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas ya se han invertido más de 7 millones de pesos. Se trata de una suma que fue distribuida entre las distintas líneas que se aprobaron desde 2016 hasta hoy. 

«En Básicas tenemos una multiplicidad de equipos de trabajo enfocados fundamentalmente en dar respuesta a las necesidades que existen en el entorno», comenta inicialmente el secretario de Investigación y Extensión del Instituto, Carlos Berra y añade: «Es por eso que constantemente nos centramos en promover oportunidades que permitan fortalecer esas líneas, entendiendo que eso se traduce directamente en un beneficio para la sociedad».

Anualmente la UNVM ejecuta una partida presupuestaria destinada exclusivamente a impulsar temas de abordaje que dirigen docentes de la casa y que contribuyen en diversas temáticas de investigación científica. Es en ese sentido, que desde el año 2016 hasta la fecha en el Instituto de Básicas se han invertido más de 7 millones de pesos distribuidos en los diferentes grupos.

En lo que respecta a inversiones en el ámbito de la investigación, los grupos de trabajo tienen dos vías para el ingreso de subsidios: las convocatorias propias de la Universidad donde están radicados o las externas que generalmente se desprenden del Gobierno Nacional y Provincial. «En nuestro Instituto tenemos la particularidad que gran parte los grupos tienen mucha actividad de aplicación, por lo que las inversiones en ese sentido pasan a ser indispensables en la concreción de los objetivos propuestos», señala Berra.

Actualmente en el IAP de Básicas hay más de 50 equipos de trabajo activos que fueron admitidos en la convocatoria a proyectos 2021, numero que fue incrementándose año a año. «Desde el equipo de gestión entendemos que las inversiones en este sentido se traducen en resultados que permiten que la UNVM se posicione tanto a nivel nacional como internacional».

Las temáticas en Básicas son muy variadas, hay grupos que avanzan sobre desarrollo sustentable, reaprovechamiento de desechos, salud animal y humana, alternativas terapéuticas, alimentos funcionales, entre otras. En este sentido, las políticas que se han ido implementando han repercutido en que los avances obtenidos puedan tener llegada a nivel nacional e internacional. Tal es así que ya son más de 160 artículos los que se han publicado en revistas científicas.

«Para que un trabajo llegue a ser publicado en una revista científica es necesario primero que cumpla con ciertos estándares que garantizan la calidad de la información que allí se comparte, por eso para el ámbito de la investigación llegar a estos espacios representa un reconocimiento enorme», detalla al respecto el secretario del Instituto y complementa: «Otra variable importante en lo que respecta estándares de nuestras investigaciones son las publicaciones en libros. En Básicas ya sumamos 25 capítulos que fueron incorporados a materiales bibliográficos y otros 7 libros de autoría de nuestros propios docentes, algo que nos enorgullece enormemente».

A modo de cierre, el ingeniero vuelve a reafirmar cómo repercute esto para el desarrollo de la sociedad: «Una de las funciones constitutivas de la Universidad es dar respuesta a las necesidades de su entorno, por eso es que hacemos mucho hincapié en priorizar las inversiones en el ámbito de la investigación, ya que estas representarán mejoras para la comunidad en general. Sabemos que siempre hay más por hacer y por eso desde la gestión siempre buscamos proporcionarles todas las alternativas posibles a nuestros docentes e investigadores».

Otros datos en investigación:

Actualmente el Instituto cuenta con más de 100 docentes categorizados como investigadores, más de 50 docentes con becas de posgrado propias de la UNVM, 30 becarios doctorales y posdoctorales radicados en el Instituto Multidisciplinario de Investigación y Transferencia Agroalimentaria y Biotecnológica (IMITAB), 30 investigadores de carrera dentro del Conicet, que a su vez son docentes afectados en diferentes propuestas académicas, y grupos de trabajo cooperativos asociados a instituciones públicas y privadas. Además, gran parte de los avances que se llevan a cabo ya se han transformado en insumo o políticas de mejora para los sistemas productivos locales y regionales.

 

Este lunes 5 de diciembre el ministro de Agricultura y Ganadería de la Provincia de Córdoba, Sergio Busso, visitó la Universidad Nacional de Villa María (UNVM) para hacer efectivo el inicio de un protocolo de trabajo con el Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas. Se trata de la implementación de un ‘Corredor Biológico’ que permitirá avanzar en la preservación de ecosistemas de la región. 

La producción agrícola en la provincia de Córdoba, de manera dicotómica, ha sido un motor para el desarrollo económico y generadora de problemas socioambientales. En este sentido, desde el Centro de Estudios de Ordenamiento Ambiental del Territorio (CEOAT) de la UNVM, vienen trabajando en diversas líneas de investigación y abordaje que apuntan a servir de insumo a los organismo gubernamentales para trazar políticas de preservación del entorno.

Hasta acá, la mayoría de los aspectos ambientales se han considerado en principio como problemáticas y, en segundo lugar, se abordaron bajo propuestas paliativas luego de que sucedieran. Es por ello, que los trabajos que se llevan a cabo en el marco de la UNVM, con activa participación de integrantes de la Licenciatura en Ambiente y Energías Renovables y otras carreras, cuentan con herramientas metodológicas pertinentes y que pueden complementar el desarrollo de las gestiones en esta materia.

La provincia de Córdoba tiene la particularidad de contar con una gran diversidad tanto paisajística, ecológica, social, productiva como cultural. Esta diversidad hace a los territorios complejos y únicos de modo que no pueden ser abordados todos de la misma manera ni considerarse iguales.

Es a partir de esto, que la propuesta de ‘Corredor Biológico‘ impulsada desde el CEOAT busca posicionarse como una oportunidad de articulación y cooperación interinstitucional entre la Universidad y el Ministerio de Agricultura y Ganadería de la Provincia, en pos del cuidado y preservación de los ecosistemas de la región. Concretamente se buscará identificar los municipios que tienen capacidad y potencialidad para trabajar bajo dos grandes ejes vinculados al diagnóstico de los espacios periurbanos y la creación de corredores biológicos.

Los ejes de este trabajo buscan constituirse como elementos articuladores tanto entre los cambios productivos y políticos, como culturales y ambientales. Asimismo, el convenio suscripto pretende estudiar y desarrollar herramientas de análisis territoriales que busquen la protección ambiental dentro de la provincia y promuevan una base científica sólida para la construcción de políticas públicas que anticipen y prevengan los impactos ambientales que derivan de la producción agrícola.

Entrega del convenio:

El acto protocolar fue presidido por el ministro de Agricultura y Ganadería de la Provincia, Sergio Busso, quien estuvo acompañado por el director Producción Agrícola de la provincia, Lucas Andreoni. Por la UNVM encabezaron el acto el rector Luis Negretti, la decana de Básicas, Carolina Morgante, el coordinador de Gabinete, Germán Cassetta, el secretario de Investigación y Extensión del mencionado Instituto Académico, Carlos Berra y la directora del CEOAT, Ana Guzmán. También estuvo presente el intendente municipal, Martín Gill, quien formó parte tanto en la entrega del convenio como  del posterior recorrido del Campus.

Además, por el gobierno de la provincia estuvieron en el acto el Secretario de Comercio Juan Pablo Inglese y la legisladora Nora Ester Bedano. Participaron también autoridades y funcionarios de la UNVM, integrantes del CEOAT, docentes, estudiantes, nodocentes, graduados y graduadas de las distintas propuestas académicas de Básicas

En relación al convenio suscripto Busso destacó: «La UNVM es pionera en temáticas vinculadas al cuidado del ambiente, por eso la hemos elegido para avanzar en un trabajo colaborativo. En este tiempo ha demostrado que tiene una experticia fundamental para el desarrollo de políticas de preservación en la región y confiamos en que será una pieza clave para proponer mejoras necesarias».

Por su parte, el rector Luis Negretti reconoció la labor de quienes colaboran en este proyecto: «Es un orgullo tener equipos con docentes y estudiantes comprometidos y que pueden aportar desde una mirada crítica y constructiva en el cuidado del entorno, sabemos del gran trabajo que vienen haciendo para aportar en un cambio de perspectiva y confiamos en que serán clave en este sentido».

En tanto la decana del IAP, Carolina Morgante, comentó: «La política pública como toda planificación, en primer lugar, requiere de un diagnóstico de la situación en donde se identifican los problemas y las necesidades sociales, posterior a esto llega el momento de definición de la situación deseada hacia la cual se orientan las acciones transformadoras. Por esto, desde hace varios años se viene avanzando en una mayor participación e involucramiento de las Universidades, instituciones que cuentan con recurso humanos formados en distintas disciplinas y que forman parte de grupos de investigación sumamente especializados en sus respectivas esferas del saber» y al cerrar resaltó: «La UNVM cuenta con importantes antecedentes de participación y aporte sobre las temáticas estratégicas para el desarrollo, definidas tanto por el gobierno nacional como el provincial, este es un paso más para fortalecer una vinculación que sabemos es sumamente virtuosa tanto para nosotros como institución como para la sociedad que verá las mejoras en su entorno».

Al cierre del acto la directora del CEOAT y el director de producción Agrícola de la Provincia, coincidieron en el gran paso que este convenio representa en lo que respecta a la posibilidad de comenzar a pensar en un desarrollo planificado del territorio.

Se trata del doctor Ladislao Iván Díaz Vergara, quien se desempeña en la Tecnicatura Universitaria en Bromatología y fue admitido por el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) como investigador asistente.

A través de una resolución emitida por el Conicet, el pasado jueves 24 de noviembre el docente del Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas de la Universidad Nacional de Villa María (UNVM) Ladislao Iván Díaz Vergara, fue admitido para ingresar a carrera como investigador ‘asistente’ dentro del organismo nacional de ciencia y técnica.

Ladislao es Microbiólogo por la Universidad Nacional de Río Cuarto (UNRC) y transitó su doctorado en Ciencias Biológicas en la misma institución, pero con lugar de trabajo en el Instituto Multidisciplinario de Investigación y Transferencia Agroalimentaria y Biotecnológica de la UNVM (IMITAB). Actualmente continua avanzando en su formación con una beca posdoctoral y a partir de esto logro, en 2023, se incorporará al Conicet como investigador de carrera. Además, recientemente fue designado como docente del espacio curricular microbiología de los alimentos de la Tecnicatura Universitaria en Bromatología, carrera que el Instituto de Básicas dicta desde el 2021.

Es importante mencionar que su trabajo como becario se enfoca en la microencapsulación de agentes bioactivos obtenidos de coproductos agro industriales para el desarrollo de aditivos tecnológicos y funcionales destinados a la alimentación animal. Dicha línea es dirigida por la doctora Mariana Montenegro y la doctora Lilia Cavaglieri.

«Sin dudas que el ingreso de Ladislao al plantel de investigadores de Conicet representa un reconocimiento a todo el equipo de trabajo. Quienes transitamos estos espacios sabemos que alcanzar este tipo de metas requiere de mucho sacrificio y capacidad profesional, pero sin un grupo que acompañe sería aún más difícil, por eso consideramos que esta noticia es un gran logro para todas las personas que integran el equipo», destacó la docente y directora del Área de Posgrado de Básicas, Mariana Montenegro.

Carrera científica:

Según establecen los estándares de trabajo dentro del Conicet, el ingreso a carrera se da luego de que las y los investigadores hayan transitado su doctorado y posdoctorado enmarcados en una beca otorgada por el mismo organismo.

Una vez finalizada esa formación, quienes están interesados en seguir avanzando dentro del Conicet, son sometidos a una evaluación en donde se ponderan sus antecedentes en relación a la producción científica y tecnológica, participaciones en congresos, docencia y formación de recursos, entre otras variables vinculadas a su desempeño.

A partir de ese análisis, obtienen un puntaje que determina o no su ingreso a la Carrera del Investigador Científico y Tecnológico (CIC) como ‘investigador asistente’, que es la categoría inicial, o una categoría mayor si los antecedentes fueran suficientes. Luego, conforme a la reglamentación vigente, pueden ir presentándose a las convocatorias para promocionar de categoría hasta llegar a la de ‘Investigador Superior’, que es el máxima del escalafón.

Se trata de subsidios que serán destinados a diferentes grupos de investigación que se desempeñan en el ámbito del Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas de la Universidad Nacional de Villa María (UNVM).

Esta semana el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) publicó los resultados de dos convocatorias nacionales en donde fueron seleccionados grupos de investigación del Instituto de Básicas de la UNVM. La suma total del subsidio otorgado asciende los 3 millones de pesos y se reparte entre tres equipos que trabajan en la institución local.

En este sentido, dentro de la convocatoria a Proyectos Plurianuales (PIP), quedó admitido el grupo que dirige el docente e investigador Alejandro Lespinard, a quienes se les asignó la suma de 2 millones 200 mil pesos para investigar sobre el ‘Desarrollo, evaluación y optimización de la tecnología de pasteurización continua de leche por microondas’.

En tanto que, a lo que respecta al listado de seleccionados en la convocatoria a Proyectos Bianuales (PIBAA) fueron reconocidos los equipos de trabajo de Yanina Rossi y Vanessa Areco, quienes avanzan en la ‘Evaluación de la bioactividad in vitro de compuestos bioactivos libres y co-encapsulados obtenidos de coproductos agroalimentarios para su potencial uso como ingredientes funcionales en matrices alimentarias’ y la ‘Evaluación de compuestos terpénicos hidrocarburos como promotores del crecimiento y la defensa vegetal en Solanum lycopersicum’, respectivamente. En ambos casos la suma otorgada es de 450 mil pesos.

«Siempre insistimos en que estas noticias son sumamente importantes para Básicas porque más allá de los fondos que reciben nuestros grupos, esto nos permite posicionarnos a nivel nacional con líneas que el Conicet considera en los más altos estándares», destaca la decana Carolina Morgante y finaliza: «En este tipo de convocatorias entramos en competencia con universidades mucho más grandes y con más años de trayectoria en investigación, entonces cuando logramos resultados positivos fundamentalmente nos demuestra que estamos avanzando sostenidamente y que la UNVM comienza a pisar fuerte en materia de ciencia y tecnología en todo el país».

 

El docente de la Licenciatura en Ambiente y Energías Renovables (LAER), Emilio Gudemos, participó de la ‘Expo Energía 2022’ que se concretó en los últimos días de septiembre en la capital hondureña de Tegucigalpa. Se trató del mayor evento de esta temática en la región latinoamericana, el cual se repite año a año y que apunta a dar a conocer los últimos avances en materia de energías renovables, promoviendo un uso racional de energías a través de la implementación de fuentes limpias menos contaminantes. 

Emilio Gudemos se incorporó al Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas de la Universidad Nacional de Villa María (UNVM) en el año 2012 y actualmente se desempeña en el espacio curricular Energías Renovables 1. En su desarrollo profesional ha integrado diversas misiones vinculadas a la temática energética, siendo parte del equipo que tuvo a su cargo las obras de electrificación a base de energías alternativas en zonas rurales ubicadas al norte de Honduras, por ejemplo. Además, también contribuyó en ese mismo sentido en regiones que se vieron afectadas por el huracán que azotó al país en 2017.

Dichas misiones consistieron principalmente en el proyecto, diseño, cálculos, especificaciones técnicas y direcciones de obra en la instalación de paneles solares, otorgando a los pobladores rurales la posibilidad de acceso a energía eléctrica.

Es en este marco, que días atrás Gudemos realizó una intervención en el foro de alcaldes ‘por una energía disponible’, compartiendo balances y perspectivas para el desarrollo energético de Honduras, Caribe y Centroamérica, dentro de lo que fue el desarrollo de la ya antes mencionada feria internacional.

Resulta relevante destacar que el objetivo del evento en cuestión fue dar a conocer los grandes avances en el manejo de la energía renovable, así como sus múltiples beneficios; el promover el uso racional de energía e incorporar nuevas tecnologías y fuentes limpias, menos contaminantes para el medio ambiente.

Una carrera con amplio impacto internacional:

En el mismo sentido, días atrás el graduado de la LAER, Juan Cruz Medina, fue convocado por el gobierno alemán para realizar una capacitación sobre hidrógeno verde y combustibles alternativos. La misma fue organizada en conjunto trabajo con la Cámara de Industria y Comercio Argentino – Alemana y contó con la participación de asistentes de Argentina, Paraguay y Uruguay.

En cuanto al perfil profesional de Juan Cruz, es importante mencionar que actualmente se encuentra cursando su doctorado en Ciencias de la Ingeniería en el marco de una beca del Fondo para la Investigación Científica y Tecnológica (FONCYT) con lugar de trabajo en la Universidad Nacional de Rafaela (UNRAF). Además, su Trabajo Final de Grado de la LAER se tituló: ‘Sistema de gestión de la energía: diagnóstico y revisión energética del laboratorio de Ciencias Básicas y Aplicadas de la Universidad Nacional de Villa María’.

Así se refirió la doctora en química y especialista en evaluación de riesgo toxicológico, Lara Buthet, al ser consultada por el incendio que días atrás se originó en el basural de Villa María dejando bajo llamas residuos patógenos que en pocas horas se convirtieron en material particulado esparcido sobre el sector. 

Durante la mañana del miércoles 14 de septiembre el cuerpo de Bomberos Voluntarios de Villa María recibió una alerta que notificaba un foco de incendio en el sector del basural de Villa María, ubicado a las afueras de la ciudad. Si bien las causas del inicio de este incidente aún se encuentran siendo investigadas por personal de la policía, agravantes como las temperaturas e intensos vientos que se vivieron por esos días generaron que fuera necesario hasta un avión hidrante para mitigar el avance de las llamas. Ese día al llegar al lugar, los bomberos, pudieron constatar que lo que se estaba quemando eran residuos patógenos, lo cual repercutió en una serie de especulaciones sobre la carga de toxicidad de ese humo negro que se avizoraba desde distintos puntos de la ciudad.

Es en este sentido que, al ser consultada al respecto, la docente e investigadora del Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas, Lara Buthet, comienza comentando que todo material particulado que se desprende de un incendio posee una carga de toxicidad. «Todo humo es tóxico. No importa qué se está quemando, porque el humo contiene principalmente partículas desprendidas de lo que está ardiendo en llamas y eso es lo que puede ser nocivo para la salud humana cuando se aspira», destaca Buthet y añade: «Lo relevante acá es poder determinar qué nivel de toxicidad tiene ese material mediante su cuantificación y caracterización para que, en función a esos indicadores, se puedan establecer medidas de alerta y prevención adecuadas para cada situación».

¿Por qué es peligroso?

El humo se compone principalmente de material particulado que se genera cuando se somete a un objeto al calor del fuego. Cuando las llamas descomponen la estructura original de una planta, basura o cualquier tipo de elemento, este comienza a desprender partículas que los investigadores miden en micras.

«El tamaño de la partícula es lo que arrojará qué factibilidad hay de que ese material llegue a nuestros pulmones. Aquellos que midan entre 10 y 3 micras muy probablemente no pasen de las vías respiratorias superiores, conjuntiva ocular, fosas nasales o garganta, mientras que las que tienen una longitud igual o menor a 2,5 se alojarán en el árbol bronquial pulmonar», declara Buthet y especifica: «Todo ese material representa un potencial peligro para la salud, pero, así como hay elementos que son más contaminantes que otros, también hay material particulado más nocivo que otro. Además, los efectos que genere también estarán estrechamente vinculados a si la persona que inhala el humo ya tenía algún antecedente de patologías previas”.

¿Cómo determinar el nivel de toxicidad?

Según comenta la investigadora local, no existen datos precisos que permitan cuantificar de manera certera la concentración de material particulado que se generó específicamente durante el incendio del basural de Villa María.

«La toxicidad del humo dependerá de los niveles de concentración de material particulado que este tenga. Estas concentraciones se miden con aparatología específica que aún no tenemos para estos casos puntuales, aunque sí trabajamos con testeos a largo plazo», detalla y añade: «Para que tengamos una referencia, lo que pasó en Rosario hace algunos días arrojó niveles de concentración por encima de los 800 microgramos por metro cúbico, cuando ya a partir de los 300 es muy peligroso y en ese caso el humo provenía de incendios del Delta del Paraná. Este ejemplo refuerza la idea planteada inicialmente de que no importa de dónde provenga el humo, sino la composición y cantidad del mismo».

El rol de la Universidad:

Actualmente el Instituto de Básicas nuclea a un grupo de investigación que es dirigido por Lara y se especializa en Salud Socio Ambiental. Además, el Instituto cuenta con un Observatorio Regional de Cambio Climático (ORCC) y un Centro de Estudios de Ordenamiento Ambiental del Territorio (CEOAT) que se centra en el análisis de datos meteorológicos y modos de abordaje en la planificación del ejido urbano y periurbano.

«A partir de esto que sucedió nos hemos propuesto trabajar de manera articulada para armar patrullas ambientales por ejemplo, y así estar preparados para que, en caso de que vuelva a acontecer algo similar, podamos tomar los datos al momento y luego proporcionar a la sociedad información certera al respecto», comenta la docente de Ambiente y Energías Renovables y detalla: «Obviamente siempre es recomendable mantenerse fuera del alcance de cualquier humo, cerrando aberturas en caso de que sea posible hasta que se disipe la situación».

Para concluir, Buthet hizo énfasis en la importancia de la toma de conciencia en la sociedad respecto a lo que implica la quema de basura: «Más allá de que los residuos recolectados son responsabilidad de cada municipio, también nos interesa hacer hincapié en la necesidad de reducir al mínimo posible la existencia de los pequeños basurales que los mismos vecinos muchas veces incendian para desintegrar desechos. Ese humo también es peligroso porque se trata de basura que no ha sido siquiera diferenciada o tratada en el caso de sustancias químicas o patógenas».

En el marco de una línea de investigación que se desarrolla en el Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas de la Universidad Nacional de Villa María, docentes e investigadoras avanzan en el desarrollo de una terapia terapéutica alternativa para tratar la Mastitis Bovina. 

Rocío Tagliaferro Pizarro es egresada de la carrera de Medicina Veterinaria que la UNVM dicta en la localidad de Villa del Rosario y desde inicios de este año se encuentra colaborando en un espacio de trabajo integrado por científicas que investigan sobre el desarrollo de alternativas terapéuticas para tratar las infecciones intramamarias en bovinos. «Nuestro trabajo pretende el desarrollo y evaluación de una nueva estrategia terapéutica para la mastitis bovina, que sea de origen natural y que permita reemplazar o sustituir el uso de antibióticos», señala en principio la becaria doctoral.

Según comenta la joven investigadora, para obtener una leche de óptima calidad es necesario atender fundamentalmente a la salud del animal. En este sentido comenta que la inflamación de la glándula mamaria, o mastitis bovina asociada a infecciones bacterianas, es la patología de mayor incidencia dentro de la actividad lechera y uno de los limitantes sanitarios y económicos más importantes para toda la cadena láctea.

«Actualmente, el uso de antibióticos es la estrategia más utilizada para prevención y tratamiento de estas infecciones, aunque en los últimos años se ha visto que el uso excesivo de los mismos ha provocado una creciente resistencia, llevando a un notable descenso de las tasas de cura y uso recurrente de diferentes antibióticos», especifica Rocío y además aclara que: «De un tiempo a esta parte, las políticas nacionales e internacionales se están enfocando en reducir el consumo de antibióticos en animales de producción, centrándose en la necesidad de generar medidas alternativas para el control de esta patología de una manera más eficiente y segura, generando a su vez un menor impacto en la salud pública».

Alternativas posibles:

“En este sentido lo que nos proponemos específicamente es el desarrollo de una formulación que permita mejorar la eficacia de las terapias antibióticas actuales y que logre reducir el uso de antibióticos en animales de producción, mejorando así la calidad de los alimentos obtenidos. Esto supone una ventaja tanto para el productor como para el consumidor”, destaca Pizarro.

Al finalizar, Pizzarro comenta que si bien se encuentran en fase de prueba en principio han logrado detectar un alto nivel de eficacia en la terapia que proponen. «Ya se han muestreado diferentes establecimientos lecheros de la cuenca de Villa María, obteniéndose diferentes bacterias asociadas a infecciones intramamarias en las cuales se están llevando a cabo los ensayos in vitro necesarios para seleccionar las mejores formulaciones para evaluar en animales de producción», concluyó.

Es importante mencionar que esta línea de trabajo es dirigida por las doctoras Laura Breser y Carina Porporatto, dentro del Instituto Multidisciplinario de Investigación y Transferencia Agroalimentaria y Biotecnológica (IMITAB). Además, cuenta con la colaboración continua de un grupo de trabajo multidisciplinario integrado por docentes e investigadores del mencionado Instituto y la Universidad.

Perfil de la investigadora:

Rocío tiene 35 años es oriunda de la Ciudad de Córdoba y está radicada en Villa María desde hace más de 10 años. A principios de 2022 se recibió como médica veterinaria, siendo ya enfermera y paramédica. Durante su paso por la carrera de la UNVM participó como ayudante alumna y actualmente se encuentra cursando el Doctorado en Ciencias con mención Agroalimentos de la misma Universidad, enmarcada en una beca del Conicet.