Dos líneas de trabajo del Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas de la Universidad Nacional de Villa María (UNVM) fueron reconocidas en el marco de la convocatoria 2021 de Proyectos de Investigación Plurianuales (PIP) impulsada desde el Conicet. La suma total asignada asciende a los 3 millones de pesos y se utilizará para fortalecer equipos de investigación que llevan adelante avances vinculados a la medicina veterinaria y a la generación de alimentos funcionales. 

«Recibir este reconocimiento nos permite seguir posicionándonos a nivel regional y nacional. Ambos equipos tienen una fuerte trayectoria en sus temáticas y llevan adelante iniciativas prometedoras para el sistema productivo, por lo que esto es una gran noticia no solo para la Universidad sino también para toda la sociedad en su conjunto», comentó al respecto la decana del Instituto Carolina Morgante.

En relación al monto asignado a cada proyecto, 1,825,000.00 lecorresponden a la línea titulada ‘Estudio de estrategias terapéuticas alternativas para la prevención de infecciones intramamarias en bovinos de leche’ dirigida por la investigadora local, Carina Porporatto. Mientras que 1,300,000.00 le serán asignados al proyecto denominado ‘Desarrollo y caracterización de ingredientes bio y tecno-funcionales microencapsulados aplicados en alimentos proteicos saludables’, el cual está a cargo de la investigadora Mariana Montenegro.

Es importante mencionar que ambas líneas de abordaje actualmente dependen del Instituto Multidisciplinario de Investigación y Transferencia Agroalimentaria y Biotecnológica (IMITAB), de doble dependencia entre Básicas y el Conicet, y que desde mayo se encuentra bajo la dirección de Porporatto.

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Una línea de investigación dependiente del Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas de la Universidad Nacional Villa María, busca generar quesos untables y barritas de cereal con elevado contenido proteico y propiedades antioxidantes para el organismo. El principal objetivo es obtener beneficios para la salud de los consumidores, particularmente de adultos mayores, buscando prevenir deficiencias nutricionales en proteínas, así como también enfermedades como afecciones cardiovasculares e inflamatorias, neurodegenerativas, Alzheimer, cáncer y sarcopenia.

El equipo de trabajo de la UNVM se encuentra avanzando en la degradación de la proteína del suero lácteo, que les permitirá obtener como resultado final un ingrediente funcional con buenas propiedades para la salud, especialmente para los adultos mayores.La ingeniera Química, Ana Paula Vico es quien llevará adelante esta investigación en el marco de su beca doctoral de Conicet.

El título de su trabajo de tesis se denomina: Hidrolizados de proteína de suero lácteo microencapsulados. Desarrollo, caracterización y aplicación en alimentos proteicos saludables. Será desarrollado bajo la dirección de la Dra. Mariana Montenegro de la UNVM y codirección del doctor Dr. Pablo Ribotta del Instituto de Ciencia y Tecnología de Alimentos Córdoba de la Universidad Nacional de Córdoba.

“El suero es la porción líquida producida como un subproducto durante la fabricación de queso en la industria láctea. Este contiene una mezcla rica y variada de proteínas de elevado valor agregado por sus destacadas propiedades biológicas, nutricionales y fisiológicas”, explicó la becaria del Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas.

En este sentido, comentó que el trabajo consiste en utilizar el aislado de proteína de suero, el cual se obtiene a partir del suero lácteo, para producir hidrolizados proteicos ricos en compuestos bioactivos con propiedades antioxidantes. “Posteriormente emplearlos para desarrollar alimentos, específicamente en quesos y barras de cereal. Los cuales tienen como fin ayudar a prevenir ciertas enfermedades asociadas al estrés oxidativo prevalecientes en adultos mayores como diabetes, Alzheimer, afecciones cardiovasculares e inflamatorias”.

Actualmente, Vico se encuentra en la etapa inicial de la investigación, interiorizándose en el tema mediante la lectura de trabajos y de artículos científicos, principalmente referidos a los ensayos experimentales que deberá realizar en el laboratorio.

Objetivos

Según comentó, el objetivo general del trabajo consiste en obtener y caracterizar hidrolizados a partir de aislado de proteína de suero como ingredientes bio y tecnofuncionales y desarrollar alimentos proteicos con propiedades bioactivas mediante la incorporación de este ingrediente. Siendo otro objetivo evaluar las propiedades físicas-químicas, reológicas, sensoriales y nutricionales de estos alimentos proteicos saludables obtenidos.

Además, indicó que “otra de las metas es el diseño y desarrollo de sistemas de microencapsulación para proteger los compuestos bioactivos durante la digestión gastrointestinal, es decir, cuando se consume el alimento”. De esta manera, se evita la degradación del compuesto al ingresar al organismo y permite que puedan ejercer los efectos fisiológicos esperados.

Principales beneficios

La joven investigadora resaltó que, en los últimos años, el incremento en la incidencia de las enfermedades asociadas al estrés oxidativo ha conducido al desarrollo de investigaciones sobre la formulación de alimentos funcionales.

Por lo cual, la formulación de estos alimentos proteicos enriquecidos con hidrolizados de proteínas lácteas con propiedades antioxidantes, es parte de la tendencia y estrategia para prevenir dicho estrés oxidativo asociado a varias afecciones en los adultos mayores relacionadas con la edad.

Perfil de la investigadora

Ana tiene 25 años y es de Santa Eufemia. Es Ingeniera Química graduada en el 2020 en la Universidad Tecnológica Nacional Facultad Regional Villa María. Allí participó como becaria durante 2018 y 2019 en un grupo de investigación (GISIQ a cargo del Ing. Luis Alberto Toselli)

Actualmente cuenta con una beca interna doctoral con lugar de trabajo en el Instituto Multidisciplinario de Investigación y Transferencia Agroalimentaria y Biotecnológica (IMITAB), dependiente del Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas de la UNVM y el Conicet.

La Universidad Nacional Villa María está ubicada en una de las regiones agroindustriales más significativas del país. El nexo entre ambos sectores tiene como resultado investigaciones y aplicaciones, que logran un aporte a la sociedad desde una perspectiva integral.
Tal es el caso del Licenciado en Ambiente y Energías Renovables, Francisco Badin, quien se encuentra desarrollando su doctorado en base a cómo generar energía a través de residuos de la agroindustria. El graduado del Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas desarrolla su investigación en el marco de su beca doctoral otorgada por el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas de Argentina (Conicet) y su trabajo se titula “Evaluación de la eficiencia en la producción de biogás mediante la incorporación de subproductos de bioetanol en codigestión anaerobia del purín de cerdo”.

Se trata de un estudio que consiste en mezclar los residuos del maíz (polvillo, granos partidos, restos de mazorca, entre otros) con los residuos del cerdo (orina, excremento, agua de lavado) para generar biogás. Al mismo tiempo, este proceso también genera un remanente, que será utilizado para generar biofertilizantes.

Según explicó, los subproductos obtenidos del residuo del maíz funcionan como insumo potencial para la generación de biocombustibles. “Cuando llegan los camiones con maíz a la empresa, lo que se hace es un tamizado y el residuo de lo que queda de este proceso es considerado un subproducto: polvillo, granos partidos, restos de la mazorca. Utilizo eso en codigestión con los purines de cerdo para la generación de biogás”.

Además de encontrar la forma óptima de producir este biocombustible, posteriormente iniciará la etapa de producción del digestato, que es el residuo de dicha energía. “Analizaré cómo optimizarlo para luego utilizarlo como biofertilizante”, indicó.

Badín se encuentra en una primera etapa de la investigación, incorporando lecturas y dando comienzo a los primeros ensayos. Previamente, comenzó a trabajar en la temática en el marco de su Trabajo Final de Grado y el objetivo ahora es poder darle continuidad a dicha investigación. “La idea es seguir avanzando en el muestreo, mejorar ese proceso y agregarle lo del digestato, al residuo del biogás para utilizarlo como biofertilizante”, agregó.

Aportes de la investigación

Comentó que los principales beneficios que se obtendrán a partir de la investigación radican fundamentalmente en la generación de energía, disminución de los residuos, la contaminación y los gases del efecto invernadero, además de obtener un rédito económico. “El biogás puede reemplazar al gas natural e intentamos, en este proceso, también revalorizar el purín de cerdo. Hoy esos desechos van a lagunas de estabilización o bien se tiran en un campo, contaminando el aire, las napas y el mismo suelo”.

Investigar en pandemia

Previo al inicio de la pandemia, en instancias de elaboración de su TFG, el becario logró concretar ensayos que le permitieron concentrarse luego en los resultados y escribir al respecto.Fue todo virtual, pero pudimos llevarlo a cabo”, dijo.

Para este año y ya contando con la beca doctoral, agregó que se encuentra en una etapa de lectura sobre el tema. “Uno tiene poco ensayo y muestreo en los primeros años, es como que se aboca más a profundizar sobre el tema para lograr dominar los conceptos, encontrar nuevas técnicas, hacer cursos de posgrado. La virtualidad dentro de todo no me complica tanto. Algunos días vamos al laboratorio con el grupo de trabajo para hacer ensayos generales que nos sirven a todos”, indicó.

Perfil del Investigador

Francisco tiene 22 años y es de Leones. Es Licenciado en Ambiente y Energías Renovables graduado en 2021 en el Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas. Fue beneficiario de una beca CIN en el periodo 2020-2021 y cuenta con una beca interna en el Centro de Investigación y Transferencia (CIT) Conicet. La misma está dirigida por el doctor Diego Acevedo, de la Universidad Nacional de Río Cuarto y codirigida por la doctora Analía Becker de la UNVM. Además forma parte del grupo de investigación llamado Revalorización energética de residuos orgánicos junto a los investigadores María José Galvan, Salvador Degano y Mara Cagnolo.

 

Desde el jueves 14 de junio hasta el jueves 8 de julio de 2021, el Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas de la Universidad Nacional de Villa María (UNVM) dictará una nueva propuesta de curso de posgrado, de 40 horas de duración y destinada a la metodología de la investigación científica. La actividad, que propone fortalecer los procesos de investigación de posgrado, estará a cargo de la doctora Verónica Saíno, la doctora María Gabriela Molina, la doctora Susana Feldman (UNR) y la doctora Teresita Terán (UNR).

Aranceles:

  • Estudiantes Posgrado de Básicas: $ 2500
  • Docentes – Becarios de Básicas – Graduados y graduadas Básicas: $ 2500
  • Doctorandos Externos: $ 3200
  • Profesores Externos: $4100
  • Profesionales y Empresas: $ 5800

Programa del curso:

Módulo 1: Ciencia, conocimiento científico y método científico.

Núcleo: Ciencia e investigación: Conocimiento científico, diferencias con el conocimiento vulgar, mitos y pseudociencias. Clasificación de la Ciencia. Niveles de organización y propiedades emergentes. Generación del conocimiento científico: ¿el método científico es una receta universal? Concepto de método, métodos inductivo e hipotético-deductivo.El método científico y sus pasos. Niveles de investigación: exploratorio, descriptivo y explicativo.Tipos de diiseños de investigación: cualitativo, cuantitativo y mixto. Diseños de investigación cuantitativo: Experimental y no experimental (documental y de campo).

Núcleo: Las fases del trabajo de investigación.

  • El plan de trabajo de investigación y sus fases. Tema y problema de investigación. Hipótesis de investigación y objetivos. Elección del método. Relevancia del tema y factibilidad.
  • La fase de documentación. Metodología de la investigación bibliográfica: Las fuentes para la investigación y estrategias de búsqueda. Citas y referencias bibliográfica. La interpretación crítica de las fuentes.Análisis de conceptos y proposiciones. Evaluación de postulados. El proceso de síntesis. Inferencia científica e inferencia estadística.
  • La fase de redacción o producción del documento científico. El investigador como creador de terminología científica. Etapas de la redacción. El texto científico. El lenguaje y estilo científicos.

Módulo 2: Elementos básicos de estadística con aplicación a la Investigación.

Conceptos básicos y definiciones: media, moda, mediana, probabilidad. Precisión y exactitud.  Variables: Concepto, clasificación según su rol y naturaleza, dimensiones e indicadores. Población y muestra de estudio. Censo versus muestra: problemas de inferencia y definición de la población sujeto de la inferencia. Sistema de muestreo. Hipótesis: concepto, tipos y relación problema-hipótesis. Error sistemático y aleatorio en investigaciones epidemiológicas: concepto de prueba de hipótesis (formal e informal) y errores de diseño. Multicausalidad y factores de riesgo. Formas de la enfermedad. Generación de una buena idea y elaboración de una hipótesis trabajando con diagramas causales. Enfoques experimentales versus no experimentales: cuantificando la relación entre factores y evento de estudio. Estimadores de asociación, efecto e impacto de los factores de riesgo.

Inscripciones aquí

Consultas>> posgradoicba@unvm.edu.ar

La doctora Carina Porporatto obtuvo el primer lugar en el orden de mérito para ocupar el cargo de dirección en la Unidad Ejecutora de doble dependencia entre el Conicet y el Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas de la Universidad Nacional de Villa María (UNVM). El tribunal evaluador del concurso público de antecedentes y oposición estuvo compuesto por el doctor Walter Robledo, la doctora Andrea del Lujan Quiberoni y el doctor Juan Pablo Ortiz

A partir de ahora Porporatto ocupará el cargo de directora del Instituto Multidisciplinario de Investigación y Transferencia Agroalimentaria y Biotecnológica (IMITAB), inaugurado en febrero del 2020 y del que forman parte docentes, becarios y becarias radicados con lugar de trabajo en Básicas y Aplicadas.

«Carina es docente e investigadora del Instituto Académico desde los inicios, nos llena de orgullo este reconocimiento recibido y confiamos en que su desempeño en este espacio será fundamental para continuar la consolidación de nuestro IMITAB», enfatizó al respecto la decana Carolina Morgante, y añadió «ahora el paso a seguir es conformar el Consejo Directivo de esta nueva Unidad Ejecutora, que participará de la toma de decisiones en conjunto trabajo con el Conicet».

«Esto es un gran logro para Básicas en particular y para toda la comunidad en general. Nuestras líneas de trabajo están permanentemente avanzando en la búsqueda de soluciones a los problemas que presenta el sector y el hecho de contar con este espacio contribuirá al desempeño de cada equipo de investigación», concluyó la decana refiriéndose a la puesta en marcha del IMITAB.

Perfil de la directora:

Carina es oriunda de Villa María, tiene 45 años y es doctora en Bioquímica por la Universidad Nacional de Córdoba (UNC). Desde 2007 se desempeña como docente de la carrera de Medicina Veterinaria y es Investigadora Independiente del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet).

 

Se trata de una línea de subsidios otorgada por la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación en donde fueron seleccionados 4 proyectos de investigación, dependientes del Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas la Universidad Nacional de Villa María (UNVM), y que representa un aporte económico de más de 4 millones de pesos en total.

Dicho financiamiento está enmarcado en la convocatoria de Proyectos de Investigación en Ciencia y Tecnología 2019 (PICT) de la mencionada Agencia Nacional y fue otorgado a equipos que trabajan en el área de alimentos, medicina veterinaria y agronomía.

«Nuestros investigadores se presentan a estas convocatorias teniendo que cumplir estándares muy altos, por lo que para nosotros es un orgullo este reconocimiento que además consolida a nuestro Instituto Multidisciplinario de Investigación y Transferencia Agroalimentaria y Biotecnológica (IMITAB) que tiene doble dependencia entre Básicas y el Conicet», destacó el secretario de Investigación y Extensión de Básicas, Carlos Berra y añadió: «Es un importante logro para nuestro Instituto haber sido reconocidos por un organismo nacional, porque representa una oportunidad para posicionar a nuestras líneas de trabajo que buscan dar respuesta a las necesidades del sector productivo-industrial», comentó al respecto Berra.

Los proyectos seleccionados:

  • Estudio de factores de virulencia de cepas fitopatógenas – Monto asignado: $2,165,625.00 – Director: doctor Pablo Yaryura 
  • Aprovechamiento químico de desechos de la industria agroalimentaria – Monto asignado: $1,063,125.00 – Directora: doctora Marianela Sánchez
  • Nuevo enfoque para el estudio de mastitis crónicas en bovinos lecheros – Monto asignado: $498,750.00 – Directora: doctora Paula Isaac
  • Desarrollo y caracterización de ingredientes funcionales obtenidos de co productos alimentarios – Monto asignado: $498,750.00 – Directora: doctora Yanina Rossi

El Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas de la Universidad Nacional de Villa María presentó, a través de un acto virtual, un equipo de nanofiltrado de suero que se encuentra en funcionamiento en la Cooperativa El Craikense. La adquisición de esta tecnología se dio a partir de un convenio de comodato suscrito por la UNVM en el marco del Programa Agrovalor, financiado conjuntamente por los ministerios de Agricultura y de Educación de la Nación.

Durante el evento, estuvieron presentes la decana del Instituto, Carolina Morgante, el secretario de Investigación y extensión, el coordinador de Gabinete, Germán Cassetta junto al representantes del ministerio de Agricultura, Ganaderia y Pesca de la Nación, del Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (INAES), el Ministerio de Agricultura y Ganadería de Córdoba, Confederación Intercooperativa Agropecuaria (CONINAGRO), la Federación de Cooperativas Federadas (Fecofe), la Federación de Cooperativas Lácteas (Fecolac) y la Junta Itercooperativa de Productores de leche (JIPL).

En la oportunidad, la decana destacó el «gran» logro que representa este convenio: «La puesta en marcha del equipo permitirá agregar valor al suero de la leche, que hasta la actualidad es considerado un desecho altamente contaminante para el ambiente. Como Universidad resulta trascendental poder colaborar en este sentido». Además resaltó: «el aprendizaje será mutuo porque esta alianza nos brindará la posibilidad de que estudiantes, docentes, investigadores y becarios se sumen como equipos de trabajo para realizar prácticas en las instalaciones de la cooperativa».

Para finalizar, la máxima autoridad del Instituto de Ciencias Básicas destacó: «Sin dudas se trata de un importante avance también para el sector cooperativo lácteo en general, que se verá fuertemente enriquecido por el conocimiento que se genera en la Universidad. Estamos muy orgullosos y queremos seguir trabajando en fortalecer el diálogo entre ambos sectores»

En tanto que desde el ministerio de agricultura de la Nación enviaron un mensaje en donde destacaron la oportunidad que representa la puesta en funcionamiento de esta tecnología, que permitirá la capacitación y generación de proyectos de agregado de valor para la industria a partir del intercambio entre el sector cooperativista y la Universidad.

Es importante resaltar que esta vinculación también está enmarcada en un trabajo de cooperación con otras instituciones de la región con la iniciativa de crear una Unidad Productiva de Innovación Agropecuaria y Agregado de Valor (UPIAAV), destinada a la enseñanza, la investigación, la extensión, la vinculación tecnológica y los servicios, para generar emprendimientos que sirvan como modelos de referencia. Según los fundamentos del proyecto, en líneas generales esta Unidad Productiva promoverá y facilitará la vinculación y la transferencia tecnológica, especialmente orientadas a los pequeños y medianos productores.

 

 

En los laboratorios de la Universidad Nacional de Villa María se vienen desarrollando distintas líneas de trabajo que apuntan a resolver las demandas del sector productivo a nivel local y regional. Una de estas busca proponer un nuevo tratamiento para la infección que genera la mastitis bovina. «Estamos trabajando en alternativas terapéuticas a base de Vitamina D, que permitan disminuir el uso de antibióticos y potenciar el sistema inmune de la vaca», comentó la médica veterinaria Georgina Tiraboschi.

Según señaló la graduada del Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas de la UNVM, la mastitis bovina representa hoy una de los principales motivos de pérdida económica para el sector lácteo y es causada fundamentalmente por la Staphylococcus coagulasa negativo y la Staphylococcus aureus. «Se trata de dos bacterias que, además de enfermar a la vaca, son capaces de generar biofilms que funcionan como escudo, dificultando así la correcta absorción de la terapia antibiótica suministrada», destacó la médica veterinaria.

«Actualmente estamos trabajando en una alternativa a base de Vitamina D utilizada como agente inmuno modulador, estimulando la generación de péptidos microbianos», resaltó Georgina, y agregó: «Los péptidos nos permitirían contrarrestar la conformación de esos escudos que generan las bacterias, potenciando el tratamiento antibiótico y a su vez al sistema inmune del animal».

El equipo, conformado por investigadoras, docentes, becarias y estudiantes de Básicas, viene avanzando desde hace algunos años para dar respuesta a esta necesidad propia del sector productivo lácteo. «En una primera instancia la línea se abocó al desarrollo de formulaciones a base de quitosano, posteriormente se generaron nanoparticulas cargadas de este polímero y en esta nueva etapa pretendemos incorporar la Vitamina D a este compuesto, para sumar ambos efectos buscando un mejor tratamiento contra la infección de la ubre de la vaca», destacó la investigadora.

La relevancia de este avance radica en la posibilidad de evitar las pérdidas económicas que se producen cuando una vaca se enferma de mastitis. Según mencionaron, el tratamiento que se utiliza actualmente implica retirar al animal de la producción mientras se lo esté atendiendo y a su vez, cuando la vaca ya esté curada, no podrá volver a producir comercialmente en el mediano plazo a causa de los restos de antibióticos que se alojarán en su organismo. «Esta alternativa representa una oportunidad para fortalecer el sistema inmune del animal evitando que se infecte con la bacteria y, en el caso de que se infecte, potenciar el efecto de los antibióticos suministrados garantizando una pronta reincorporación a la producción», concluyó Tiraboschi.

Perfil de la investigadora:

Georgina tiene 29 años es oriunda de Villa Carlos Paz, estudió Medicina Veterinaria en la sede de Villa del Rosario de la UNVM, se graduó en 2019 y a principios de 2020 se incorporó al doctorado en Ciencias con Mención Agroalimentos y fue beneficiada con una beca doctoral del Conicet, dirigida y co dirigida por las doctoras Luciana Bohl y Carina Porporatto respectivamente.

Un equipo de trabajo del área de alimentos del Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas de la UNVM se encuentra realizando avances que pretenden sumar valor agregado a un desecho del maní. «La iniciativa propone fundamentalmente poder revalorizar un subproducto de la industria manicera, como lo es la piel o tegumento del maní, a fin de poder extraer fracciones enriquecidas en antioxidantes con potencial a ser adicionados en alimentos», comentó la ingeniería en Alimentos Camila Urenda.

El maní, tal y como se conoce en el mundo de los consumidores, está recubierto por 2 capas. Primero está la cáscara, que ocasionalmente es utilizada para generar energía en aquellas fábricas que cuentan con las instalaciones para hacerlo, y después está la piel colorada que recubre al fruto seco. Según indicaron desde el grupo de trabajo de la UNVM esta última capa, que actualmente desechada por la industria, científicamente se denomina tegumento, y cuenta con el potencial necesario para la extracción de un antioxidante natural como lo es el resveratrol.

«El resveratrol se constituye como un derivado que funciona como antioxidante natural y que serviría en principio para reducir los niveles de azúcar en sangre, reforzar el sistema inmunológico e impedir la aglomeración de proteínas en el cerebro contrarrestando el avance de enfermedades como el alzheimer, entre otras», comentó la ingeniera en Alimentos, Camila Urenda, quien forma parte de este equipo que busca la revalorización de subproductos.

La relevancia de esta iniciativa radica en la posibilidad de tomar un desecho, disminuyendo el impacto ambiental que este generaría como tal, para poder utilizar sus beneficios nutritivos, adicionándolo en otros productos de consumo diario. «La idea es, a través de distintos mecanismos de extracción, obtener de la piel del maní el aceite de reverastrol para luego aislarlo y buscar la mejor forma de ser adicionado en alimentos de consumo diario», comentó. De esta manera, se le ofrece a la industria la posibilidad de revalorizar un subproducto de la producción manicera y se propone la generación de alimentos funcionales para el organismo sin necesidad de recurrir a aditivos artificiales.

«Si bien por el contexto actual no hemos podido llevar a cabo las tareas prácticas en los laboratorios de la UNVM actualmente nos encontramos realizando avances en cuestiones de abordaje teórico referido a las diversas formas existentes para la extracción de este aceite. Se trata de una matriz compleja que implica probar distintas sucesiones de extracción, para encontrar la forma de extraerlo en el estado más puro posible», puntualizó la investigadora local y agregó: «Lo positivo de esta línea es que hay una importante predisposición por parte de la industria, están atentos a los avances que se realizan en la UNVM y lo toman como una oportunidad para elevar los estándares de la producción».

Por último destacaron que si bien esta primera instancia apunta a un derivado del maní, está planificado en una segunda instancia la posibilidad de trabajar con el aprovechamiento del ácido láctico con el mismo objetivo de refuncionalización, entendiendo la importancia que esto tiene para el sector productivo en el que se encuentra la Universidad.

Resulta significativo mencionar que el equipo de trabajo del cual forma parte Camila es dirigido y co-dirigido por la doctora Marianela Sánchez y el doctor Mario Lanteri respectivamente y además cuenta con la participación del estudiante de la ingeniería en Alimentos que dicta la casa de altos estudios local, Humberto Quiñonez, quien se encuentra colaborando en las tareas en el marco de una beca de Estímulo de Vocación Científica (EVC) dependiente del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN).

Perfil de la investigadora:

Camila tiene 25 años, es oriunda de Villa María, se graduó en el 2018 de la ingeniería en Alimentos que dicta el Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas. Durante su formación de grado participó como ayudante alumna rentada y ad-honorem en distintos espacios curriculares de su carrera, en 2017 fue beneficiada por las becas EVC del CIN y desde principios de este año fue reconocida por una beca doctoral del Conicet enmarcada en el Doctorado en Ciencias Mención Agroalimentos que dicta la misma institución.

Una cámara termográfica perteneciente al Instituto Académico y Pedagógico del Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas, será puesta a disposición de la ciudad para medir la temperatura de las personas. 
Esta situación se da en el marco de la pandemia que está padeciendo el mundo respecto al Covid – 19 nuevo Coronavirus.
El doctor Alejandro Lespinard es el docente del Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas que actualmente la utiliza para su investigación en el área de alimentos y se ocupa de calibrarla para sensar temperatura en humanos y así poder ponerla a disposición del Municipio de Villa María.
¿Porque puede medir la fiebre?
Si bien este aparato en la UNVM es utilizado para controlar la temperatura de los alimentos, según precisó Lespinard, también puede ser aprovechado para controlar las temperaturas corporales.
Un indicador importante sobre la presencia de una infección es una temperatura corporal elevada que indica la presencia de fiebre, por lo que “la termografía es el método ideal para escanear individuos o grandes multitudes de personas”, explicó el investigador de Básicas. Para ello se mide la temperatura del ángulo interno del ojo y se activa una alarma cuando se detecta una divergencia.
De este modo es posible reconocer personas con una temperatura corporal elevada de forma rápida y fiable que permitirá separarla para un control más exacto.
¿Como funciona?
La empresa que desarrolla este tipo de aparatos indica que se mide la temperatura de la cara y si el punto más caliente excede del valor límite configurado aparece un aviso en la pantalla del dispositivo arrojando alerta.
Además precisaron que para obtener valores correctos las personas deben situarse a una distancia de entre uno a dos metros de la cámara y estar unos momentos sin moverse. Las personas que llevan anteojos se los deben quitar. También se deberán quitar los barbijos y gorros porque sino la cámara no reconoce el rostro.
En el caso, como mencionamos antes, de que el dispositivo arroje alerta de que el cuerpo excede la temperatura configurada, la persona deberá pasar por un reconocimiento médico para un examen más preciso al respecto