La doctora en Ciencias Químicas, Noelia Vanden Braber y la licenciada en Nutrición Dayana Comba, explican la importancia que tiene la presencia de información clara en los envoltorios de los alimentos que se consumen. En ese sentido, se refirieron a la implicancia del proyecto Ley de Etiquetado Frontal y cuál es la realidad en otros países.

Investigadoras y docentes del Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas de la Universidad Nacional de Villa María (UNVM) se refirieron sobre la relevancia de concientizar a las personas en cuanto a una alimentación saludable y explicaron la implicancia que tiene el proyecto de Ley de Etiquetado Frontal, que actualmente es tema de debate en la Cámara de Diputados de la Nación.

En cuanto a éste proyecto, la docente y doctora en Ciencias Químicas Noelia Vanden Braber explicó que, de aprobarse, algunos alimentos pasarán a tener una serie rombos negros al frente de sus envoltorios. “El fin último de los profesionales que impulsan este proyecto es concientizar a la población acerca del aporte nutricional de los alimentos que consumimos a diario. Este proyecto alcanza, principalmente, a los productos procesados. Alimentos como la leche, el yogur natural, harina de trigo o maíz, arroz blanco o integral, frutas secas, granola, azúcar, sal y todos aquellos que sean ingredientes de preparaciones culinarias no serán rotulados de manera frontal”.

Límites que rigen el etiquetado
En cuanto a los límites que rigen en el etiquetado la docente detalló: “Según la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y en base a lo expuesto por la Organización Mundial de la Salud (OMS) conforme a la ingesta de nutrientes críticos, una porción del alimento debería contener 1 mg de sodio por cada kilocaloría de aporte energético. Además, al aporte energético en función al contenido de grasas totales debería ser del 30 por ciento, como límite máximo; mientras que sólo un 10 por ciento podría corresponder al contenido de grasas saturadas. En término de azúcares libres, o azúcares agregados, el límite exigiría un aporte calórico de hasta el 10 por ciento del contenido energético total”

Explicó que según lo que propone el proyecto, cualquier alimento que exceda esas proporciones llevaría un rombo negro que enuncie claramente el exceso de grasas saturadas, grasas totales y energía, dado que también se analizarán los aportes energéticos por porción, conforme a la necesidad media de un adulto o niño/a promedio. “Esto se deduce del contenido de macronutrientes antes mencionados, como lo son los hidratos de carbono, grasas y proteínas”, explicó la docente del Seminario Valoración Nutricional de Alimentos de la carrera Ingeniería en Alimentos, quien también coordina la Tecnicatura en Bromatología del Instituto.

Alcances del proyecto
Por otro lado, comentó que el proyecto propone que aquellos alimentos que porten rombos no debieran ser publicitados ni comercializados en colegios. No podrían, a su vez, mencionar avales médicos o científicos en sus envoltorios. “Esto permitiría regular el tipo de alimentos que las niñas y los niños tienen a su alcance para consumir en las escuelas sin el control de sus padres”, dijo. Y agregó que en las góndolas estarán todos los productos disponibles en el mercado, simplemente que “el consumidor podría leer esa información y optar por un consumo moderado de aquello que exceda los aportes recomendados”.

Dayana Comba

Por su parte, la licenciada Dayana Comba especificó: “En nuestro país, 6 de cada 10 adultos y 4 de cada 10 niñas, niños y adolescentes tienen sobrepeso. El 46% sufre hipertensión arterial (HTA). El 11% presenta diabetes o glucemias elevadas y un 40% de la población registra colesterol total elevado. Ocupamos el cuarto lugar de mayor consumo de azúcar en el mundo con 150 g diarios por persona, mientras que el máximo recomendado es de 50 g/día. Lideramos el consumo mundial de gaseosas con 131 litros anuales per cápita. Nuestro consumo promedio de sal es de 11 g/día por persona, mientras la recomendación es de hasta 5 g/día. Sólo el 6% de la población consume el mínimo de frutas y verduras diarias”.

Respecto a la aplicación de esta ley, dijo que es “sumamente necesaria y urgente ya que como consumidores necesitamos que se garantice nuestro derecho a la información mediante la aplicación de sellos en los rótulos de los alimentos advirtiendo el exceso de diferentes nutrientes”.

“Es necesario que sepamos lo que estamos consumiendo, y mediante información accesible y comprensible para todos, poder garantizar nuestro derecho a la salud y a una alimentación adecuada. De ésta forma, contribuir a reducir la epidemia de Enfermedades Crónicas No Transmisibles (diabetes, hipertensión, sobrepeso, obesidad) que, actualmente, causan el 80% de las muertes en nuestro país”, destacó.

En este sentido dijo que, si bien el rotulado está, se necesita mayor claridad. “Los consumidores no saben qué mirar en la etiqueta, hay mucha información y lo más importante, generalmente, es poco legible. Como nutricionista, trabajo mucho con mis pacientes en la lectura de etiquetas porque es fundamental que sepan leer e interpretar la información para que conozcan qué es lo que consumen y puedan elegir entre dos o más opciones al momento de comprar”.

La realidad en otros países
Chile, México, Perú y Uruguay son países que ya tienen este tipo de ley en ejecución. “Chile tiene resultados positivos y una importante adaptación de la industria”, indicó Vanden Braber. “Perú está revisando algunos detalles que garanticen la satisfacción de todos los actores intervinientes.”

También contó que algunos países, como es el caso de Canadá, están evaluando su aplicación de manera obligatoria. Explicó que, en beneficios de salud pública, se observan mejores resultados cuando la reglamentación rige a todos los productos por igual. “Estados Unidos y parte de la Unión Europea lo aplican de manera voluntaria. En Latinoamérica, los países que la ejecutan, lo hacen de manera regulada. Los resultados en la conducta de consumo no son previsibles, porque cada país conforme a su cultura, adopta diferentes costumbres; sin embargo, los especialistas concuerdan en que, cuando la aplicación es voluntaria, existe inequidad en los productos rotulados. Generalmente, se resaltan las insignias positivas.”

Verónica Felipe y Pablo Martín Palavecino se desempeñan como docentes dentro del Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas de la UNVM y a partir de ahora comenzarán su carrera como investigadores en el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) bajo la categoría ‘Asistente’.

Verónica Felipe es ingeniera Agrónoma por la UNVM, culminó su doctorado en Ciencias Biológicas y su posdoctorado como becaria del Conicet, actualmente está afectada a los espacios curriculares Fitopatología y Cultivos Intensivos de la carrera de Agronomía. Su línea de trabajo gira en torno a temáticas vinculadas a la microbiología agrícola y fitopatología, y está radicada dentro del Instituto Multidisciplinario de Investigación y Transferencia Agroalimentaria y Biotecnológica (IMITAB).

En tanto que Pablo Palavecino es ingeniero Químico, tiene un doctorado y posdoctorado en Ciencias de la Ingeniería, en la UNVM se desempeña como docente en Tecnología de Alimentos 2 de la Ingeniería en Alimentos y tiene su lugar de trabajo en el Instituto de Ciencia y Tecnología de Alimentos (ICyTAC) de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC).

«Estas noticias son siempre una gran alegría para nuestra Universidad porque son logros que nos permiten avanzar en la consolidación de las líneas de investigación que se vienen desarrollando», destacó la decana del Instituto Carolina Morgante y añadió: «Permanentemente motivamos a nuestros estudiantes a sumarse a los equipos de investigación para contar con distintas perspectivas en las líneas de trabajo. Con estas noticias podemos visualizar casos como el de Verónica quien comenzó siendo estudiante en la UNVM y ahora ya es docente de la misma carrera que cursó, logrando hoy el ingreso a carrera del Conicet luego de formarse con una beca doctoral y posdoctoral».

Por último, la decana enfatizó: «Confiamos en que este reconocimiento se traducirá en calidad académica para nuestros futuros profesionales que hoy cursan nuestras carreras y que además motivará a que cada vez más estudiantes participen de estas líneas sumamente trascendentales en la búsqueda de soluciones a problemáticas del sector productivo local y regional».

Es importante mencionar que esta promoción se da en el marco de la Convocatoria Ingreso a Carrera (CIC) 2020, impulsada por el organismo nacional de investigación y mediante el se cual incorporaron 820 investigadores e investigadoras en todo el país.

Dos líneas de trabajo del Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas de la Universidad Nacional de Villa María (UNVM) fueron reconocidas en el marco de la convocatoria 2021 de Proyectos de Investigación Plurianuales (PIP) impulsada desde el Conicet. La suma total asignada asciende a los 3 millones de pesos y se utilizará para fortalecer equipos de investigación que llevan adelante avances vinculados a la medicina veterinaria y a la generación de alimentos funcionales. 

«Recibir este reconocimiento nos permite seguir posicionándonos a nivel regional y nacional. Ambos equipos tienen una fuerte trayectoria en sus temáticas y llevan adelante iniciativas prometedoras para el sistema productivo, por lo que esto es una gran noticia no solo para la Universidad sino también para toda la sociedad en su conjunto», comentó al respecto la decana del Instituto Carolina Morgante.

En relación al monto asignado a cada proyecto, 1,825,000.00 lecorresponden a la línea titulada ‘Estudio de estrategias terapéuticas alternativas para la prevención de infecciones intramamarias en bovinos de leche’ dirigida por la investigadora local, Carina Porporatto. Mientras que 1,300,000.00 le serán asignados al proyecto denominado ‘Desarrollo y caracterización de ingredientes bio y tecno-funcionales microencapsulados aplicados en alimentos proteicos saludables’, el cual está a cargo de la investigadora Mariana Montenegro.

Es importante mencionar que ambas líneas de abordaje actualmente dependen del Instituto Multidisciplinario de Investigación y Transferencia Agroalimentaria y Biotecnológica (IMITAB), de doble dependencia entre Básicas y el Conicet, y que desde mayo se encuentra bajo la dirección de Porporatto.

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Es la primera edición del evento organizado por el Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas de la Universidad Nacional Villa María (UNVM) y el Grupo TodoAgro. Se realizará el 23 de septiembre en el Campus.

El jueves 23 de septiembre se realizará la primera edición de las Olimpiadas Lecheras Nacionales organizadas por el Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas de la Universidad Nacional de Villa María (UNVM) y el Grupo TodoAgro. Será presencial en el Campus de la casa de altos estudios y está enmarcada en el evento Todo Láctea 2021.

La actividad está destinada a jóvenes de secundarios agrotécnicos y de agroalimentos de todas las provincias del país. Además, estará coordinada por el médico veterinario, Guillermo Berra y la ingeniera Guillermina Osacar, junto a un equipo de docentes de la UNVM.

En la oportunidad se disputará una Copa Challeger de premio, que deberá retornar el año siguiente y se la llevará definitivamente quien la gane en tres oportunidades.

Habrá tres estudiantes y un docente por escuela y trabajarán en la “megaburbuja” que se armará con todos los protocolos sanitarios en el Auditorio de la Universidad Nacional de Villa María.

Temario

  • Anatomía y Fisiología de los Bovinos
  • Atención del Parto y cuidados del Recién Nacido.
  • Crianza y Recría de terneros. Alimentación, Manejo, Sanidad.
  • Vaca Lechera: Alimentación. Manejo. Reproducción. Sanidad
  • Medio ambiente crítico. Estrés térmico.
  • Contaminación ambiental en producción lechera.
  • Situación de la lechera Mundial y Nacional
  • Elaboración de Productos Lácteos
  • Lechería caprina, ovina y bubalina con el contenido similar al descripto.
  • Máquina de ordeñar

Inscripción

La inscripción cerrará el 21 de septiembre de 2021. Cada equipo, deberá llenar y enviar a la organización los datos del colegio, de los tres estudiantes titulares, de los tres suplentes y del docente acompañante.  Cada equipo se deberá presentar una hora antes del inicio de la competencia, para realizar la acreditación.

Para más información e inscripciones, los colegios interesados podrán comunicarse a olimpiadas@todolactea.com.ar, a través de www.todolactea.com.ar o al teléfono fijo 0353 4536239.

Reglamento

  • Participan estudiantes de las Escuelas Agrotécnicas, que estén cursando 6to. Año, y que se encuentren avalados por las autoridades del Colegio y acompañados por un docente. Si el último año no decidiera participar por alguna causa, se habilita al año subsiguiente.
  • Cada colegio estará representado por un equipo de 3 estudiantes titulares con 3 suplentes.
  • Las preguntas del concurso serán las mismas para todos los colegios.
  • La modalidad es la de preguntas y respuestas con múltiple opción (Múltiple Choice).
  • Se realizarán series sucesivas de preguntas y ganará el equipo que mayor puntaje sume.
  • Cada equipo recibirá las series de preguntas y respuestas por escrito y una grilla para control de las respuestas.
  • Cada pregunta tendrá tres opciones de respuestas, siendo una la respuesta correcta.
  • Cada respuesta correcta tendrá 1 (un) punto de valor, cada respuesta incorrecta tendrá -1 (menos uno) punto de valor y la pregunta no respondida, tendrá un valor de 0  (cero) punto.
  • Ganará el equipo que acumule la mayor cantidad de puntos, luego de 3 a 5 series de preguntas y respuestas.
  • Si hubiera un empate entre dos o más colegios, el jurado, podrá utilizar nuevas series de preguntas y respuestas para desempatar. Si el empate persistiera, el jurado podrá optar por el sistema de muerte súbita, mediante el cual los equipos deberán responder preguntas sin opciones, hasta que haya un ganador.

En una iniciativa impulsada por el Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas de la Universidad Nacional de Villa María (UNVM) el 24 y 25 de noviembre se llevará a cabo la segunda Jornada Nacional de Agroalimentos y Sustentabilidad (JoNAS). La primera se realizó en junio de 2019 y contó con la participación de más de 500 asistentes y 100 expositores de Argentina y España.

Según informaron desde el Comité organizador de la JoNAS, en esta oportunidad el evento se desarrollará de manera virtual de 14 a 18 horas, será de acceso gratuito y girará en torno a 5 grandes áreas temáticas trascendentales para el desarrollo productivo y social:

  • Ciencia y Tecnología de los Alimentos
  • «Una Salud». Aportes y desafíos para las ciencias Veterinarias
  • Producción de agroalimentos y sustentabilidad
  • Realidad ambiental y energética
  • Diseño, consumo y producción sustentable

«Se trata de una propuesta trascendental porque propicia un diálogo e intercambio sumamente interesante entre nuestras carreras y nos permite mantenernos actualizados en función a las demandas que hay en el sector» comentó al respecto el secretario de Investigación y Extensión de Básicas Carlos Berra, y añadió «La idea es que sea un evento abierto y multitudinario para que participen de adentro y fuera de la Universidad. Vamos a contar con disertaciones de referentes en las temáticas a nivel nacional e internacional, y el objetivo es que todas y todos puedan aprovechar ese espacio».

Además de las disertaciones, durante el evento, habrá salas virtuales en donde se expondrán avances en distintas líneas de investigación que podrán ser consultadas por quienes estén interesados.

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Primera circular

Templete para envío de Resúmenes

Está destinada a personas interesadas en perfeccionar sus saberes sobre la industria de la vid, especialmente para quienes se desempeñan en ámbitos laborales vinculados a la producción y comercialización. El principal objetivo es poder realizar un abordaje, desde una perspectiva regional, en torno a la viticultura, la enología, evaluación sensorial, marketing y comercialización de vinos.

La propuesta, de cursado virtual, es impulsada desde el Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas de la Universidad Nacional de Villa María (UNVM), cuenta con 4 módulos y comenzará a dictarse a partir del miércoles 6 de octubre.

«En nuestro país contamos con una gran cantidad de cuencas vitivinícolas no tradicionales distribuidas en distintas provincias. Lo que buscamos con esta propuesta es poder proporcionar conocimientos y saberes que permitan agregar valor a ese sector, permitiéndoles consolidarse en su actividad», comentó al respecto el secretario de Investigación y Extensión de Básicas, Carlos Berra. y añadió: «Los módulos estarán a cargo de referentes en la temática provenientes de Córdoba, de Mendoza y de Uruguay. La idea es poder brindar una mirada amplia que integre la perspectiva de la academia sin dejar de lado el aporte de quienes participan activamente de la producción y comercialización de los productos derivados de la uva».

Según informaron, la actividad es organizada de manera conjunta con la Facultad de Agronomía de la Universidad de la República de Uruguay y el INTA. Además cuenta con el apoyo del gobierno de la Provincia de Córdoba a través de su Ministerio de Agricultura y Ganadería y el Ministerio de Industria, Comercio y Minería, también colaboran la ESIL y el Colegio de Ingenieros Agrónomos de Córdoba.

Aranceles:

  • Contado: $ 43.000.-
  • Financiado: $48.000- 8 cuotas de $ 6.000
  • Extranjeros: U$S 650

Por módulo:

  • 1: $ 16.400/ U$S 210
  • 2: $14.800/ U$S 190
  • 3: $10.000/ U$S 130
  • 4: $16.400/ U$S 220

Quienes estén interesados podrán inscribirse hasta el 29 de septiembre inclusive accediendo al siguiente enlace: Inscripciones. Para más información pueden escribir a diploviticulturayenologia@gmail.com

Programa completo aquí

De un total aproximado de 1200 estudiantes activos, actualmente son más de 300 los que reciben ayuda económica para cursar alguna de las 6 carreras que dicta el Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas de la Universidad Nacional de Villa María (UNVM)

Tras el reciente otorgamiento de más de 120 becas Manuel Belgrano, la secretaria Académica del Instituto Georgina Etchegaray,  comentó acerca de las distintas ayudas económicas y dijo: “Sabemos que estamos en una época compleja. Hay estudiantes que viajan o tuvieron que mudarse a donde está emplazada su sede y toda esta contención económica contribuye para que puedan continuar sus estudios”.

A su vez contó que las becas están distribuidas en becas CIN de investigación, ayudantías de alumnos y prácticas profesionalizantes rentadas, becas Progresar, becas Manuel Belgrano y las becas propias de la UNVM como lo son los gastos del comedor, residencias o fotocopias, entre otros.

Etchegaray comentó que en muchas ocasiones y en función del tipo de beca, los estudiantes lo toman como un primer trabajo.  “Es un concepto interesante porque favorece a los chicos para que no tengan que salir a buscar un trabajo externo y estos ingresos económicos de alguna manera los ayudan con sus gastos mínimos de movilidad o de material de estudio. Quedan dentro del sistema académico y pueden mantener la regularidad en sus estudios sin necesidad de dilatar los mismos. Al tener el ingreso, el estudiante tiene ese apoyo y puede terminar en tiempo y forma la carrera sin necesidad de extenderla más años”, indicó.

La decana, Carolina Morgante, también habló de la importancia que tienen estas becas. “En muchas oportunidades, además de representar una ayuda económica, el estudiantado puede estar en contacto permanente con el sector social y productivo de la ciudad y la región. Eso también permite que logren adquirir experiencia en su área de estudio y luego puedan salir preparados, con una fuerte formación práctica, al campo laboral”. «También en Básicas tenemos las ayudantías de alumno rentadas que le dan la posibilidad a los estudiantes de dar sus primeros pasos en la docencia, percibiendo un ingreso por esa actividad», resaltó la máxima autoridad del Instituto

Y agregó que además de todos estos beneficios, estas ayudas económicas representan también un “fuerte acompañamiento y contención” para el estudiante en una de las etapas más importantes de su vida. “Con estas experiencias  se generan vínculos estrechos con toda la comunidad y la vida universitaria y eso nos transforma en una gran familia”.

 

 

 

 

66 estudiantes de Veterinaria, 21 de Agronomía, 22 de la Licenciatura en Ambiente y Energías Renovables, 12 de Ingeniería en Alimentos y 6 de la Tecnicatura en Bromatología, resultaron beneficiarios del Programa de Becas Estratégicas Manuel Belgrano otorgadas por el Ministerio de Educación de la Nación.

Durante la mañana de este miércoles 1 de septiembre, las autoridades del Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas realizaron un acto virtual para felicitar los beneficiarios e invitarlos a ser partícipes activos y comprometidos de las diversas tareas que desarrollen. Estuvo presente el rector, Luis Negretti;  la decana, Carolina Morgante; el secretario de Investigación y Extensión, Carlos Berra; la secretaria Académica, Georgina Etechegaray; la secretaria de Bienestar, Marcela Pozzi y los coordinadores de cada carrera.

En la oportunidad, el rector tomó la palabra: «Nos pusimos muy contentos porque conocemos el antecedente. Años atrás teníamos las becas Bicentenario que sirvieron para que estudiantes permanezcan en la Universidad y puedan graduarse. La beca Manuel Belgrano es más importante que aquella, porque el importe es mayor. A su vez, genera este vínculo entre el becario y la Universidad, que permite a la institución contar con el compromiso de los beneficiarios y las beneficiarias».
Agregó que es una «gran alegría» el poder contar con estas carreras que son «estratégicas» para el desarrollo del país. «Peleamos para que todas las carreras estén dentro de la beca. El acceso a una beca muchas veces es la diferencia entre seguir estudiando o no. De parte de ustedes esperamos el compromiso. Acceder es un derecho pero tiene como contrapartida la responsabilidad de participar en aquellas instancias que la universidad convoque y un deber moral. Es un momento muy difícil para el país y el estado prioriza contribuir a la formación de ustedes.

A su vez, la decana Carolina Morgante resaltó: «Estas becas son una posibilidad, una ventanita que les abre la Universidad y el gobierno Nacional  para que puedan continuar en las carreras hermosas que eligieron, que son exigentes, pero que tienen fuerte vinculación con el sector social y productivo. Uno se enriquece con experiencias que adquiere de ese sector donde se realizan prácticas formativas. Es un crecimiento personal y profesional».

Contó también que las 127 becas otorgadas se suman a otros tipos de becas que son ayudas económicas para potenciar la formación académica del estudiantado. «Tenemos cargos de ayudante alumnos rentados, becas de investigación, prácticas rentadas. Estamos cerca de las 300 becas. Estamos muy felices por esto».

Por su parte, Carlos Berra destacó: «Para nosotros es muy importante este momento. La Universidad de por si es una gran familia y cuando se suma este conjunto de 127 becarios, indudablemente es una familia más grande y van a tener un vínculo un poco diferente al estudiante convencional. El solo hecho de tener una beca, es una doble responsabilidad. Implica un determinado rendimiento académico, pero mas allá de eso es vincularse a diferentes áreas, vivir la Uni de una manera mas intensa. Va a ser la familia mas estrecha de la UNVM».

Finalmente, la secretaria de Bienestar, Marcela Pozzi comentó que en cuanto a todo el sistema de becas, esta es «la más cuantiosa».  «Es un benficio, un plus adentro de la Uni y mucho más en estas áreas estratégicas. En esta trayectoria estudiantil se pueden sentir acompañados. Acceder a la universidad pública es un derecho y la posibilidad de tener una beca como esta es una gran responsabilidad para ustedes y para nosotros. Queremos que se sientan respaldados, no solo en lo académico sino en todo lo otro que necesiten».

La palabra de los estudiantes 

Estudiantes de las diversas carreras agradecieron la oportunidad. Sofía Guzzo, de Veterinaria resaltó: «Fue increíble. Esto de la beca me ayudó a calmar el estrés porque me pago mi vida acá en Villa del Rosario. También trabajo y por ahí es difícil». En tanto que Noelia Robledo, de la misma carrera indicó que «es una de las becas que se la oportunidad a estudiantes más grandes, que suele ser un limitante en otro tipo de programas».

Por parte la Licenciatura en Ambiente y Energías Renovables, la estudiante Ailén Chiappero dijo: «Esta muy bueno agradecer, me sentí importante y estuvo increíble quedar seleccionada». María Ceschini, de la misma carrera contó que, gracias a este beneficio, podrá tener su primera experiencia laboral. «No trabajé nunca y me viene muy bien como experiencia».

Finalmente la estudiante de Agronomía, Valentina Acosta brindó unas palabras de agradecimiento. «Soy de Villa María y puedo aportar en lo que sea necesario».

El programa

Se trata de un sistema de becas destinadas a promover el acceso, la permanencia y la finalización de estudios de grado y pregrado en ocho áreas consideradas claves para el desarrollo económico del país y la igualdad social: Alimentos, Ambiente, Agronomía, Computación e Informática, Energía convencional y alternativa, Gas, Logística y Transporte, Minería y Petróleo.

Actualmente el monto mensual de la beca es de 17.700 pesos y equivale a la remuneración percibida por un Jefe de Trabajos Prácticos con dedicación Simple, además se trata de un monto que irá ajustándose anualmente en sintonía con el acuerdo paritario docente. Estas becas tienen una duración de 12 meses, pueden renovarse cada año hasta un máximo de 3 años en las carreras de pregrado y 5 años en las carreras de grado. Como requisito de permanencia y renovación del beneficio, el programa exige la participación de las y los estudiantes en actividades de investigación y extensión vinculadas a la carrera que cursan.

El objetivo de esta iniciativa es promover el ingreso, la continuidad y la graduación de estudiantes en disciplinas centrales para el desarrollo económico y social. Impulsar la vinculación estratégica entre las Universidades Públicas, el sistema tecnológico-productivo nacional y el mercado laboral.

 

 

Desde este lunes 2 de agosto la Universidad Nacional de Villa María comenzó el retorno gradual a las actividades presenciales, tanto en sus oficinas administrativas como en el dictado de clases de distintas carreras.

En ese sentido, el Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas lleva a cabo encuentros áulicos y salidas a campo en diferentes materias para garantizar el normal desarrollo del calendario 2021. Según manifestó la secretaria Académica del Instituto, Georgina Etchegaray, actualmente están trabajando en combinar la virtualidad con la presencialidad para poder conseguir un sistema de ‘bimodalidad’ fructífero para estudiantes y docentes.

«Nuestras carreras tienen la particularidad de que cuentan con una importante carga práctica y por eso venimos trabajando desde antes de comenzar el segundo cuatrimestre para poder combinar las modalidades de cursado y que, tanto estudiantes como docentes, puedan encontrar un mix que les permita garantizar las mejores condiciones de estudio en este contexto», manifestó Etchegaray.

En relación al procedimiento protocolar necesario para concretar los encuentros, Etchegaray comentó que inicialmente las y los docentes presentan una solicitud formal ante la Secretaría Académica del Instituto y allí se evalúa el pedido en función a la especificidad de cada caso y a la cantidad de estudiantes que tiene el grupo en cuestión.

«Tenemos pedidos de grupos reducidos de estudiantes donde es más fácil la organización ya que podemos garantizar el aforo máximo solicitado por los protocolos, y también hay muchas materias que lo que piden son salidas a campo o actividades al aire libre, representando mayor posibilidad de concreción. Mientras que con los grupos más grandes lo que intentamos es proponer burbujas, para que de una u otra forma puedan encontrarse en nuestras aulas o en el campo», comentó la secretaria de Básicas y finalizó: «Actualmente el contexto no nos permite proyectar a largo plazo un retorno total a la presencialidad, pero desde el equipo de gestión intentamos atender a las particularidades de cada caso para poder seguir avanzando respetando siempre los protocolos vigentes».

 

 

Una línea de investigación dependiente del Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas de la Universidad Nacional Villa María, busca generar quesos untables y barritas de cereal con elevado contenido proteico y propiedades antioxidantes para el organismo. El principal objetivo es obtener beneficios para la salud de los consumidores, particularmente de adultos mayores, buscando prevenir deficiencias nutricionales en proteínas, así como también enfermedades como afecciones cardiovasculares e inflamatorias, neurodegenerativas, Alzheimer, cáncer y sarcopenia.

El equipo de trabajo de la UNVM se encuentra avanzando en la degradación de la proteína del suero lácteo, que les permitirá obtener como resultado final un ingrediente funcional con buenas propiedades para la salud, especialmente para los adultos mayores.La ingeniera Química, Ana Paula Vico es quien llevará adelante esta investigación en el marco de su beca doctoral de Conicet.

El título de su trabajo de tesis se denomina: Hidrolizados de proteína de suero lácteo microencapsulados. Desarrollo, caracterización y aplicación en alimentos proteicos saludables. Será desarrollado bajo la dirección de la Dra. Mariana Montenegro de la UNVM y codirección del doctor Dr. Pablo Ribotta del Instituto de Ciencia y Tecnología de Alimentos Córdoba de la Universidad Nacional de Córdoba.

“El suero es la porción líquida producida como un subproducto durante la fabricación de queso en la industria láctea. Este contiene una mezcla rica y variada de proteínas de elevado valor agregado por sus destacadas propiedades biológicas, nutricionales y fisiológicas”, explicó la becaria del Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas.

En este sentido, comentó que el trabajo consiste en utilizar el aislado de proteína de suero, el cual se obtiene a partir del suero lácteo, para producir hidrolizados proteicos ricos en compuestos bioactivos con propiedades antioxidantes. “Posteriormente emplearlos para desarrollar alimentos, específicamente en quesos y barras de cereal. Los cuales tienen como fin ayudar a prevenir ciertas enfermedades asociadas al estrés oxidativo prevalecientes en adultos mayores como diabetes, Alzheimer, afecciones cardiovasculares e inflamatorias”.

Actualmente, Vico se encuentra en la etapa inicial de la investigación, interiorizándose en el tema mediante la lectura de trabajos y de artículos científicos, principalmente referidos a los ensayos experimentales que deberá realizar en el laboratorio.

Objetivos

Según comentó, el objetivo general del trabajo consiste en obtener y caracterizar hidrolizados a partir de aislado de proteína de suero como ingredientes bio y tecnofuncionales y desarrollar alimentos proteicos con propiedades bioactivas mediante la incorporación de este ingrediente. Siendo otro objetivo evaluar las propiedades físicas-químicas, reológicas, sensoriales y nutricionales de estos alimentos proteicos saludables obtenidos.

Además, indicó que “otra de las metas es el diseño y desarrollo de sistemas de microencapsulación para proteger los compuestos bioactivos durante la digestión gastrointestinal, es decir, cuando se consume el alimento”. De esta manera, se evita la degradación del compuesto al ingresar al organismo y permite que puedan ejercer los efectos fisiológicos esperados.

Principales beneficios

La joven investigadora resaltó que, en los últimos años, el incremento en la incidencia de las enfermedades asociadas al estrés oxidativo ha conducido al desarrollo de investigaciones sobre la formulación de alimentos funcionales.

Por lo cual, la formulación de estos alimentos proteicos enriquecidos con hidrolizados de proteínas lácteas con propiedades antioxidantes, es parte de la tendencia y estrategia para prevenir dicho estrés oxidativo asociado a varias afecciones en los adultos mayores relacionadas con la edad.

Perfil de la investigadora

Ana tiene 25 años y es de Santa Eufemia. Es Ingeniera Química graduada en el 2020 en la Universidad Tecnológica Nacional Facultad Regional Villa María. Allí participó como becaria durante 2018 y 2019 en un grupo de investigación (GISIQ a cargo del Ing. Luis Alberto Toselli)

Actualmente cuenta con una beca interna doctoral con lugar de trabajo en el Instituto Multidisciplinario de Investigación y Transferencia Agroalimentaria y Biotecnológica (IMITAB), dependiente del Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas de la UNVM y el Conicet.